Sociedad Zombi: “Todos moriremos, tú te morirás, pero yo sé quién quiere deshacerse de mí”

Posted on 10 mayo, 2008. Filed under: Catalina Gayà -Barcelona | Etiquetas: |

Catalina Gayà-Barcelona

Lydia Cacho llegó a Barcelona la semana pasada para recoger el premio a la Libertad de Expresión que otorga la Casa Amèrica Catalunya. Acaba de recoger, en Mozambique, el premio Mundial a la Libertad de Prensa UNESCO-Guillermo Cano 2008. Aquí está la entrevista que hice. Está toda, sin cortes y tal y como salió durante los 35 minutos que estuvimos hablando. Publiqué una parte en El Periódico de Catalunya, y por los mensajes de los lectores, y por las entrevistas que le hicieron en otros medios, se puede decir que todo el mundo se quedó perplejo ante lo que explicaba Lydia Cacho, tanto por los casos de pederastia como por toda la corrupción política. No había capacidad para entender a ese México corrupto en el que cada día son asesinadas cuatro mujeres y en el que las redes criminales no se diferencian del poder político. Insisto, en el exterior, o como mínimo en España, México aparece como un lugar maravilloso para ir de vacaciones o un país hermano que acogió a los exiliados.

— Cuando Emma la contactó, ¿pensó que se trataba de un red tan peligrosa?

— No, de ninguna manera. Cuando hago trabajo, como cuando entrevisto a una víctima, nunca hago proyecciones de futuro. Intuí que esta historia era peligrosa, pero no sabía qué tanto lo era para ella o para mí. Cuando me di cuenta de que estaba metida hasta el cuello y que había un compromiso personal ineludible por mi compromiso ético, fue cuando decidí publicar Los demonios del Edén.

–De dónde saca la fuerza para enfrentarse a un secuestro, dos atentados, amenazas de muerte y a toda la corrupción que rodea el caso.

— De mi personalidad, desde niña he sido una mujer de convicciones, en realidad podría decir que soy muy terca. Cuando creo que algo debe hacerse, lo hago. Entonces a veces me equivoco y otras, no. En este caso estoy segura de que no me equivoqué.

— ¿A qué se enfrenta?

— Mi caso es una buena radiografía de las disfunciones de mi país. Yo soy una periodista y al mismo tiempo una activista feminista que trabaja en una casa de acogida, escribo un libro sobre abuso sexual infantil y redes de pornografía infantil en México y, a raíz de haber escrito este libro, los personajes que aparecen en él y que son los que manejan la red se coluden con un Gobernador y con políticos más poderosos para encarcelarme y torturarme con la finalidad de que yo me retracte del contenido de mi libro y la historia se quede aplastada como millones de historias importantes en México. Lo que pasó fue que yo salí con más fuerza de la cárcel y el caso acabó llegando a la Suprema Corte de Justicia de México en buena medida por solidaridad de los movimientos sociales en diferentes lugares en el mundo y porque la Cámara de Diputados reaccionó ante unas llamadas escandalosas que se publicaron y evidenciaron como se coludieron el Gobernador y este mafioso, y como éste dio órdenes a otra persona para que yo fuera torturada y violada en la cárcel.

— Y México perdió una gran oportunidad para hacer Justicia.

— Mire, el caso llega a la Suprema Corte y un puñado de siete abogados logran cabildear para que seis ministros, entre ellos las dos únicas mujeres, se retracten y se vayan del lado de la protección del Gobernador. Perdemos el caso, seis ministros contra cuatro, y queda para la historia de México cómo pudieron haber sentado el primer caso de pornografía infantil y de turismo sexual y de trata de menores con todas las pruebas para poder juzgar un Gobernador, pero eligen fortalecer sus redes políticas para liberar a un Gobernador corrupto.

— ¿Cómo se sobrepuso?

— La verdad es que cuesta mucho trabajo poder explicarlo. El 27 de noviembre estaba con un grupo de amigos y amigas en la Feria del Libro de Guadalajara.. A las ocho sonó el móvil y era una de las niñas abusadas por Surcar que había estado siguiendo el caso por la tele. Me llamó y me quebré. Me decía: ‘Es que los jueces dijeron que lo que nos pasó no es cierto. Yo ya no quiero vivir’. Me parece soberbio decir que yo tenía la respuesta, lo único que se me ocurrió decirle fue que algo que me dijo mi madre: ‘Te quitaron ya mucho, no tejes que te arrebaten tu derecho de estar viva’.

— México supo que nada había cambiado.

— Hay una moraleja de todo esto. Son los casos de violación de los derechos humanos, de silenciamiento de libertad de expresión, los que nos muestran cómo funcionan las redes de poder político vinculadas con el poder criminal en México. En ese sentido, mi caso es ejemplar para decir en la medida que estos grupos de poder, que en realidad son un puñado de hombres cuyos nombres conocemos todos, sigan en el poder manejando el país muy poco se podrá hacer. Tú puedes cambiar leyes, crear refugios para mujeres y niñas, pero al final si no sale esta gente del poder público no hay mucho que hacer en México.

— ¿Qué pasará con la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia?

— En Quintana Roo, logramos que pasara, ahora estamos en la batalla de que se le asigne presupuesto y reglamento. Lo que nos diferencia de España, en la medida que tengamos una ley muy parecida, es que el sistema en España funciona. En México, la maquinaria funciona para favorecer a un pequeño grupo de unos 300 poderosos que controlan el país.

— El periódico La Jornada publicó que hay una orden de aprehensión contra Kamel Nacif.

— Mira, la Procuraduría General de la República necesita deshacerse de mi caso. El Tribunal, en Cancún, estaba revisando 21 tomos simplemente para arrestar a los dos policías que me torturaron. En los 21 tomos no aparece nada contra Kamel Nacif, ni contra el Gobernador. Se demostró que había 40 servidores públicos implicados en la planeación de mi tortura y encarcelamiento. Nadie aparece en los 21 tomos. Desde enero del 2007, estaba todo listo para encarcelar a la juez, ala procuradora, a Kamel Nacif y a los judiciales que me torturaron, pero lo que hizo la Fiscalía de Periodistas fue desarticular toda esa consignación de delitos federales y desarticularla de tal manera que se convirtieran en simples delitos del fuero común, eso significa delitos menores. Con lo que hay ahora en el juzgado de Quintana Roo, sería por delitos tan menores que no pasaría nada más que entretenerme en un juicio de dos años contra los judiciales que me torturaron, que me amenazaron de muerte durante el año pasado y antepasado. Es una burla.

— ¿Por qué?

— La PGR hizo esto porque yo había anunciado que me iría a los tribunales internacionales. Así yo no me lo puedo llevar a los tribunales internacionales.

— ¿No le da miedo?

–He aprendido, no por valiente si no por mi altísimo sentido de supervivencia, a conocer el miedo de tal manera que ya no asusta. Después de dos años y medio de terapia, he podio procesar el dolor de la tortura y las implicaciones que tiene el hecho de saber que hay dos hombres que tienen un sentido de venganza contra mí. Ya no tengo pesadillas de que lleguen a mi casa. Sé que están ahí, no lo niego, y sé que mi cabeza tiene un precio. La única manera que he encontrado para seguir viviendo y gozando de la vida, sabiendo que en cualquier momento me pueden matar, es justamente disfrutando de la vida y no pensar mucho en ello. Todos nos vamos a morir; la diferencia es que yo sé quién quiere deshacerse de mí y que puede ser mañana o nunca.

— ¿No contempla la posibilidad de exiliarse?

— La verdad es que yo no me lo imagino. Me lo dices y algo se me mueve en la barriga. Ya me han arrebatado muchas cosas, mi libertad, me hicieron conocer el miedo que nunca imaginé conocer y no quiero que me arrebaten el derecho a vivir en mi país. Que se vayan los malos.

— ¿Son los premios una forma de blindarla?

— Yo creo que los premios no nos salvan de la muerte, no son un escudo. Le suben mucho el precio de la cabeza. Se convierte en un mayor peligro porque quedan evidenciados. Ana Politkowskaya ganó una serie de premios, además ha sido muy fuerte porque yo voy detrás de ella, un premio que me dan y todo el mundo me dice se lo dimos a Ana, y a ella la mataron. Los premios me permiten poner los temas sobre la mesa y eso es finalmente la tarea que a mí me interesa.

— ¿Se siente utilizada por el presidente Felipe Calderón?

— No me siento utilizada porque nunca tuve esperanza con ningún político. El que perdió más fue Calderón. La tarjeta roja que Felipe Calderón sacó a Mario Marín le fue muy útil para poder negociar mi caso. Abrió su acto de campaña y ahí Felipe Calderón me dijo: ‘Es una infamia lo que te hicieron, te doy mi palabra de que se hará justicia. Si no te cumplo, cuando sea presidente, vas y me devuelves mi palabra’. Ya hice mi cita para regresarle su palabra, pero no me recibe. Él se fue caminando y todos firmaron [el documento de apoyo] pero él fingió que firmaba. No está la firma.

— ¿Cree que esto le puede pasar factura a Calderón?

— Felipe Calderón podría haber hecho cosas muy importantes contra el abuso infantil y el turismo sexual. Podía haber dejado que funcionara adecuadamente el aparato de justicia y el sistema. Si él hubiera hecho esto, el gobernador Mario Marín estaría entrando a un juicio político.

— ¿Cómo pueden los mexicanos permitir tanta corrupción?

— Se consigue con el control de los medios. El 90% de los mexicanos se enteran de lo que parece que sucede en su país a través de Televisa y TV Azteca y estos tienen acuerdos directos con el PRI y con el Gobierno de Calderón. Cuentan una historia sesgada de lo que sucede en México y el 90% de los mexicanos creen que viven en un país que no existe. En ese contexto hay una esquizofrenia brutal: la historia falsa creada por el aparato de Estado y lo que viven en la vida cotidiana.

— ¿Cree que cada vez está peor?

— Ahora se está judicializando el activismo social. Se ha acusado a una activista de Chihuahua, una mujer que ha defendido por años los derechos de mujeres, con el narcotráfico. Esto es una muestra de lo que nos espera en México con la derecha gobernante. La derecha judicializa el activismo social.

— ¿Cómo definiría a la sociedad mexicana?

— La sociedad mexicana es como una mujer maltratada y estos 300 hombres que controlan México son el maltratador. Entonces, quien tiene el poder es el maltratador.

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Respuesta de Lydia Cacho: Asilo Político

Posted on 13 marzo, 2008. Filed under: Invitados | Etiquetas: , , |

Hace unos días me entrevistó el corresponsal de la agencia de noticias EFE, durante nuestra charla me preguntó hasta donde, hasta cuando seguiré dando la batalla. Entre mis respuestas le comenté sobre varias reuniones con personajes internacionales que miran a nuestra patria, México, con ojos de asombro y cariño a la vez. El año antepasado la revista Yo Dona de España me otorgó un premio de Derechos Humanos y Periodismo, lo recibí de una mujer a quien admiro profundamente: María teresa Fernández de la Vega Sanz, la Vicepresidenta de España. Ella conocía bien el caso (el de los pederastas y pornografía infantil y por ende el del dúo dinámico del coscorrón contra mi: Mario Marín-Kamel Nacif).
Luego de entregarme el premio, la vicepresidenta, en una charla emotiva me ofreció con toda seriedad que en caso de que yo lo considerara conveniente, bastaría con buscarla para solicitar asilo político en España para seguir trabajando sin miedo a perder la vida. Le agradecí infinitamente su oferta, en especial porque en aquel entonces no había ganado la batalla legal a Kamel Nacif y pendía sobre mi cabeza la posibilidad de pasar 4 años en prisión por haber escrito “Los demonios del edén: el poder detrás de la pornografía infantil”.

El año pasado, luego de una charla con diplomáticos representantes de varios países de la Comunidad Económica Europea, recibí un ofrecimiento del gobierno francés. Dado que mi madre nació en Lyón, yo automáticamente puedo adquirir la nacionalidad gala, y con ello salir de México para protegerme de la venganza de las mafias criminales a quienes retraté con mi trabajo periodístico y a quienes he intentado llevar ante tribunales. Luego de los múltiples llamados de Amnistía Internacional, de Human Rights Watch y otros organismos internacionales, gente del Departamento de Estado norteamericano, me hizo el mismo ofrecimiento. Hace un par de semanas una extraordinaria mujer, la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos Louise Arbour, me citó en un hotel de la Ciudad de México para charlar sobre mi caso durante 20 minutos. En realidad estaba perfectamente enterada de todo, simplemente me pidió que le explicara qué había sucedido en la Suprema Corte de Justicia mexicana. Esta mujer de mirada dulce ha sido Fiscal en Jefe para crímenes de guerra del Tribunal Penal Internacional para Ruanda y del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia. Actualmente es jueza de la Suprema Corte de su país (Canadá). ¿Cómo explicarle los 6 votos de la Corte a favor de Mario Marín a una experta en leyes? Sería soberbio de mi parte intentarlo. Ella conoce las llamadas telefónicas entre el “Gober precioso” y Kamel Nacif, también las de Nacif y el pederasta Succar Kuri, por lo tanto su pregunta era retórica, en realidad lo que me pidió fue que compartiera mi hipótesis de lo que está detrás de los 6 votos que avalan la impunidad a redes de pederastas y los 4 votos que nos dan esperanza. Cuando le dije que este es un caso de las y los mexicanos, no de Lydia Cacho, y por eso no me rendiría, me ofreció ayuda para entablar las denuncias en tribunales internacionales, al despedirnos con un abrazo me ofreció –en caso de sentirme insegura- la asistencia para exiliarme.

¿IRSE O QUEDARSE EN MÉXICO? He recibido cientos de correos, algunos me piden que me vaya del país y otros me dicen que me quede, que no me raje, que no estoy sola. Los leo todos, y quisiera tener el tiempo para responder a cada persona que se tomó el tiempo de escribirme, de compartir sus preocupaciones, o sus propias experiencias con la justicia mexicana.

Me escriben las familias de padres o hijos que fueron secuestrados, algunos asesinados, otros sobrevivientes de la ambición criminal. Mujeres y hombres que buscan angustiados a sus niños o niñas arrebatados por “robachicos” en algún parque o esquina de México. Me escriben amas de casa indignadas, empresarios que confiesan no tener mi valentía pero ser solidarios, me escriben niñas de catorce años que no entienden, ni quieren entender, la crueldad humana. Me escriben familiares, abogados, amistades de cientos de víctimas de pederastas en todo el país. De un niño violado en un colegio de los Legionarios de Cristo, de una niña violada por su abuelo, de tres pequeños abusados por un político. Me escriben amigas y amigos de la infancia a quienes les perdí la pista; desconocidos de Barcelona, de Madrid, de Berlín, de Italia, de Portugal, de Dublin. Compatriotas de Tijuana, de Torreón, de Nuevo León. Llueven correos de Monjas que salvan niñas en La Merced, de chavos banda que piensan que soy “una vieja a toda madre”. Leo correos de mi sobrino Santiago que a sus 12 años descubrió que en su país hay una Suprema Corte y que se indigna porque los Jueces y Juezas no puedan ver lo que “Un niño mexicano sí entiende: que un gobernador ayudó a proteger a unos pederastas y torturaron a Lydia Cacho por eso”.
Recibo un correo de mi amiga Itzel, que me dice que ella no tiene mi valentía. Y aquí el respondo que para ser valiente se necesita conocer el miedo, y el mundo sería mucho mejor si hubiera menos personas valientes y más personas felices y pacifistas.

No me voy, no voy a ninguna parte más que para adelante, hasta esclarecerlo todo. Porque perdemos en los tribunales pero ganamos al reivindicar el buen periodismo, nuestro derecho a conocer al verdad, a rescatar la honestidad, la solidaridad y la cultura aplicada de nuestros derechos humanos.

No me quedo en México por ser valiente, me quedo por dignidad. Ya nos han arrebatado suficiente a millones de mexicanos y mexicanas.

Yo, Lydia Cacho, a las mafias político-empresariales-criminales no les regalo mi libertad, ni mi derecho a estar cerca de mis amores y amistades. No les regalo ni una pesadilla más en su nombre, no les doy mi enojo sino mi paz interior; no les doy poder de ahuyentarme sino de saberse hombres y mujeres de espíritu pequeño.

Cada año 400 mil personas huyen de México expulsadas por la pobreza, la violencia y la corrupción. No podemos seguir sumándonos al exilio mexicano. Respeto a quienes eligen salir y cambiar su vida, abandonar la patria es un acto de valentía. Somos millones quienes soñamos con un país distinto, por eso sé, como ustedes me escriben, que no estoy sola. Parafraseando al maravilloso poeta Eliseo Alberto, compañero de mirada amorosa: “Si un minuto basta para morir, qué no va a ser suficiente para cambiar”.

Ellos, los corruptos y malos son en realidad muy pocos. Nosotras, nosotros, en cambio, seguimos siendo mayoría, por eso no pierdo la esperanza de que México pueda cambiar. Y por si las dudas, yo me quedo aquí para celebrarlo.

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¡Y los niños sí marcharon! (Caso Lydia Cacho)

Posted on 17 diciembre, 2007. Filed under: Invitados | Etiquetas: , , , , |

Mundo Abierto

En la mayoría de los portales de noticias se difundió la noticia sobre La marcha de las Niñas y los Niños, realizada el domingo 16 de diciembre de 2007 en la Ciudad de México. Enumeramos aquí algunos hechos y datos para complementar la información difundida por los medios de comunicación.

1. Unos 400 adultos acompañaron a los 40 ó 50 niñas y niños que acudieron a la marcha en contra del atropello a las garantías individuales de Lydia Cacho.

2. La manifestación inició en la explanada de la estatua del Caballito y concluyó frente a la entrada principal de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. El evento duró aproximadamente una hora y media.

3. Seis ciudadanos que sostenían carteles con las fotografías ampliadas de los seis ministros de la vergüenza caminaron al frente del contingente.

4. Algunas de las consignas que más se escucharon durante la caminata: “Las niñas y los niños, contra Marín”. “Justicia sí, pederastia no”. “Todos somos Lydia”. O la gente gritaba: “Lydia”, y enseguida: “No estás sola”. Luego de que alguien decía el nombre de algún ministro, la gente coreaba: “Que renuncie, que renuncie”. “Juicio político, a Marín”. “Olvidaron a los niños, ganó el cognac”. “Abuso a menores, nunca más”.

5. Al pasar por el Hemiciclo a Juárez, los manifestantes les pidieron a los activistas del colectivo Resistencia Creativa –que se encontraban ahí reunidos– que se integraran a la caminata. “Júntense, júntense”, les decían. La dirigente de este grupo, Jesusa Rodríguez, convocó a sus compañeras y compañeros para que se sumaran al contingente de la marcha ciudadana contra el vergonzoso fallo de la Corte.

6. Durante el trayecto algunos ciudadanos compraron huevos con la intención de, al finalizar el recorrido, arrojarlos a las fotografías ampliadas de los seis ministros de la vergüenza.

7. En la entrada de la puerta principal de la Corte se colocaron los seis ciudadanos que portaban las fotografías ampliadas de los ministros. Frente a ellos un contingente de unos 15 niños. Dos botellas de cognac fueron mostradas por los manifestantes.

8. Los fotógrafos rodearon la escena. Tomaron imágenes. Los camarógrafos hicieron lo propio. Los reporteros entrevistaron a algunos de los asistentes y tomaron nota de los hechos.

9. Un ciudadano que portaba un altavoz alentaba las arengas antes citadas.

10. Luego tomó el altavoz Jesusa Rodríguez, quien informó que la escritora Elena Poniatowska se encontraba entre los asistentes a la marcha. La agencia de noticias EFE dio a conocer más tarde que Alicia Elena Pérez Duarte, ex fiscal de delitos contra las mujeres, también estaba ahí. Esta funcionaria renunció a su cargo en días recientes porque consideró que el fallo de la Corte ponía en cuestión la eficacia del sistema de justicia mexicano. También acudió al lugar el perredista Gerardo Fernández Noroña, quien mantuvo un perfil discreto. No tomó el altavoz, no se puso en las primeras filas. Fue una marcha ciudadana: convocaron ciudadanos, acudieron ciudadanos, entre los que se encontraban las personalidades antes mencionadas.

11. Con la finalidad de no manchar a los fotógrafos con los huevazos que estaban a punto de ser arrojados, los ciudadanos que estaban al frente le pidieron a Jesusa Rodríguez que por medio del altavoz organizara el modo en el que se arrojarían los huevos. La gente se hizo para atrás.

12. Y zaaaaz: los niños que estaban al frente hicieron los primeros lanzamientos. Los seis ministros quedaron manchados (luego de haberse manchado con ese fallo atroz). Luego vinieron los lanzamientos de los adultos. La fachada de la Corte quedó manchada (quizá no tanto como la conciencia de sus ministros).

13. Algunas consignas más. “Las niñas y los niños, contra Marín”. “Todos somos Lydia”. “Que renuncien, que renuncien (los ministros)”. “No estás sola (Lydia)”.

14. Y adiós.

Circulan por internet otras convocatorias a marchas para protestar contra el fallo de la Corte. También algunas invitaciones a sumarse a una lista de ciudadanos inconformes con la resolución de los ministros que atentaron contra la justicia. A lo largo, del lunes, en Barcelona y París se desarrollarán acciones de apoyo a Lydia Cacho (los blogueros de Mundo Abierto ya nos contarán cómo les fue). Enseguida reproducimos la carta que enviaron 32 periodistas de Los Ángeles.

Los Ángeles, California, 16 de diciembre de 2007

A LA OPINIÓN PÚBLICA:

Los abajo firmantes, periodistas que radicamos en la ciudad de Los Ángeles, California, manifestamos por este medio nuestra indignación por el vergonzoso fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en el caso de Lydia Cacho en contra del gobernador de Puebla, Mario Marín.

Consideramos que este fallo atenta contra las garantías individuales de la periodista y deja en la impunidad a quienes desde el gobierno contribuyen al encubrimiento de las redes de pederastia en México.

Expresamos nuestra solidaridad con Lydia Cacho y hacemos un llamado a las autoridades mexicanas para que se investigue y se castigue a los responsables de los asesinatos, desapariciones y violaciones a los derechos humanos de los periodistas en ese país.

Agustín Durán, La Opinión.

Alberto Avilés, Diario San Diego.

Alejandro Cano, La Opinión.

Alicia Morandi, La Opinión.

Antonieta Mercado, periodista independiente.

David Torres, La Opinión.

Diego Sedano, documentalista independiente.

Eduardo Blancas, periodista independiente.

Eileen Truax, La Opinión.

Enrique Morones, Morones por la Tarde, La Tremenda 1050 AM.

Francisco Mendoza, El Porvenir Latino.

Freya Rojo, Nuestra Voz, Radio Pacifica 90.7 FM.

Gerardo Lorenz, comentarista de radio.

Isaías Alvarado, La Opinión.

Iván Mejía, EFE News.

Jorge Morales, La Opinión.

José Luis Benavides, Departamento de Periodismo, UC Northridge

Lucero Amador, La Opinión.

Luis Arritola. Para Todos Magazine.

María Ballesteros, La Opinión.

Óscar Mendoza, El Porvenir Latino.

Patricia Flores, La Opinión.

Paulina Herrera, periodista independiente.

Pedro Seminario, La Opinión.

Pilar Marrero, La Opinión.

Ricardo Moreno, Nuestra Voz, Radio Pacífica 90.7 FM.

Rubén Luengas, conductor del programa En Contexto.

Rubén Tapia, Enfoque Latino, Radio Pacífica 90.7 FM.

Sofía Ramos, KRCA TV Canal 62.

Virginia Gaglianone, La Opinión.

Victoria Infante, La Opinión.

Yurina Rico, La Opinión.

¿QUÉ OPINAS DE LA MARCHA DE LAS NIÑAS Y LOS NIÑOS CONTRA EL FALLO DE LA CORTE EN EL CASO DE LA VIOLACIÓN A LAS GARANTÍAS INDIVIDUALES DE LA PERIODISTA LYDIA CACHO?

¿ESTUVISTE EN LA MARCHA DEL DOMINGO? CUÉNTANOS CÓMO LA VISTE.

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MARCHA DE LOS NIÑOS. Caso Lydia Cacho

Posted on 13 diciembre, 2007. Filed under: Invitados | Etiquetas: , , , , , , |

Perdieron los niños, ganó el cognac. El fallo de la Corte en el caso de Lydia Cacho atenta contra las garantías individuales de la periodista pero también contra los derechos de los menores de edad, y deja en la impunidad a encubridores de pederastas como Mario Plutarco Marín, gobernador de Puebla.

Mundo Abierto reitera su indignación frente a estos hechos y se suma a los esfuerzos para la realización de La Marcha de los Niños, misma que se llevará a cabo el domingo 16 de diciembre. Estás invitado. Nos reuniremos a las 11 de la mañana en la Explanada del edificio del Caballito (Reforma y Bucareli) para marchar de ahí hacia la Suprema Corte de Justicia de la Nación por Juárez, Madero y, finalmente, Pino Suárez. La SCJN está junto a Palacio Nacional, cerca del Zócalo. Los que tengan hijos pequeños pueden llegar a la misma hora, 11am, directamente en la SCJN. Invita a tus hijos, sobrinos, nietos.

Llevaremos carteles con las fotografías de los seis ministros de la vergüenza, a quienes les exigiremos su renuncia. Al término de la marcha, seis niños dejaran en la entrada de la Corte seis botellas de cognac, cada una identificada con el nombre de los seis ministros a los que se ha hecho referencia.

El mismo día también habrá manifestaciones de apoyo en París, Barcelona y Los Ángeles.

Convocan: Andrés Tapia: voltaire2110@hotmail.com, Bertha: cazadoradeastros1@hotmail.com, Cinthya Bibian: cinthyalbt@hotmail.com y Mundo Abierto: mabierto.wordpress.com

Ésta es la convocatoria a un acto en Barcelona en solidaridad con la Marcha de los Niños (en catalán).
Mèxic: dones, nens i periodistes en el punt de mira

Mèxic és el segon país més perillós del món pels periodistes després
d’Irak. L’any passat van morir assassinats 10 periodistes i quatre van
desaparèixer i, a ara per ara, encara no se’n sap res. El passat 29 de
novembre, la Cort Suprema de Mèxic va donar l’espatlla a una
periodista, Lydia Cacho, que fa dos anys va denunciar xarxes de
pederastia a Cancún, el pol turístic de Mèxic. En aquestes xarxes hi
estaven implicats poderosos polítics i empresaris mexicans. Des
d’aleshores, Lydia Cacho ha patit dos atemptats contra la seva vida.
Diumenge 16 de desembre hi ha convocada a Ciutat de Mèxic una
manifestació sota el lema “La Marcha de los Niños” per tal de
protestar contra l’actuació de sis del 11 magistrats que integren la
Cort. La Cort no es va voler pronunciar ni en el cas de Lydia Cacho ni
va fer referència a les xarxes de pederastia que actuen a Mèxic. La
impunitat contra dones, periodistes i nens té carta a blanca a Mèxic.
Un cop més els drets dels més desfavorits han estat trepitjats.

El Col·legi de Periodistes de Catalunya, en solidaritat amb els
objectius de “La marxa de los Niños”, organitza una trobada dilluns 17
de desembre amb la doctora Aimeé Vega Montiel, de la Universidad
Nacional Autònoma de Mèxic, que farà una conferència- col·loqui a les
19h a la seu del Col.legi.(Sala gran)  Aimée Vega participa amb la
investigació sobre Violència Feminicida de la Comissió de Femenicidis
encapçalada per la doctora Marcela Lagarde. A l’acte hi participarà la
periodista Catalina Gayà, que va treballar a la revista Cambio a
Mèxic, que ens parlarà sobre el periodistes en el punt de mira, i serà
moderat pel periodista i membre de la Comissió de Periodisme Solidari,
Julià Castelló.

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Periodista, y además mujer

Posted on 12 diciembre, 2007. Filed under: Eileen Truax -Los Ángeles | Etiquetas: , , , |

Eileen Truax / Los Ángeles

“¡Claro que sí chula, cómo no!”, me dijo el tipo agarrando mi mano entre la suya y palmeándomela con la otra. “Cuando quiera nos damos un tiempecito para platicar, nomás que termine la sesión me busca”.

Era un diputado federal del PRI, un hombre horrendo que formaba parte del grupo “golpeador” de ese partido, conocido como “El Bronx”. Estábamos en 1998 y en el Congreso Mexicano se discutía la conversión de los pasivos de la deuda bancaria del Fobaproa en deuda pública.

Desde hacía algunos meses cubría el Congreso; la mayoría de los reporteros que cubrían la fuente eran hombres, muchos tenían sexenios ahí, y tenían los amarres bien hechos.

Lo que yo buscaba del diputado horrendo era un avance sobre las negociaciones entre el PRI y el PAN para aprobar la iniciativa. Unos minutos antes de que terminara la sesión, vi al reportero de un conocido diario acercarse al diputado: le murmuró algo al oído, el diputados rió sonoramente; palmeó la espalda del reportero, el reportero le respondió el palmoteo y salieron del salón. Horas más tarde supe que habían ido a comer a un restaurante que está frente al Congreso. El reportero publicó la información al día siguiente.

Desde luego, el “robo” no lo atribuyo sólo al hecho de ser mujer: yo era más joven, no tenía la experiencia que tenía el reportero aquél y yo era corresponsal para una cadena de periódicos de provincia, mientras él trabajaba para un periódico nacional. Sin embargo tenía un activo adicional: él podía citar al diputado en un restaurante y beber un tequila con él. Yo no; al menos no sin que eso se prestara a una mala interpretación. A él le decían “licenciado”; a mí me decían chula.

La anécdota ha vuelto a mi mente tras darse a conocer la resolución de la corte en el caso Lydia Cacho. Desde entonces me cuestiono: ¿qué hubiera pasado si la investigación de los casos de pederastia la hubiera realizado un hombre? ¿El gobernador Mario Marín, el empresario Kamel Nacif, se hubieran referido a él como “pinche viejo”? ¿A él también le hubieran mandado a dar su “coscorrón”? En 1998 Lydia fue golpeada y violada en una estación de autobús debido a su activismo. ¿Y si hubiera sido hombre? ¿El acoso hubiera sido menor, o simplemente lo hubieran matado?

Hace unas semanas estuve en la entrega de los premios al Valor Periodístico de la organización International Women’s Media Foundation, en donde Lydia y otras mujeres que desarrollan esta labor en condiciones de extremo peligro recibieron un reconocimiento porque continúan haciéndola a pesar de todo. Qué absurdo: que hacer tu trabajo te pueda costar la vida. Me pregunto si el miedo que esas mujeres enfrentan cada mañana será diferente al miedo que siente un hombre.

Días antes de ese evento Lydia me dijo en una entrevista que no confiaba en la resolución de la corte. “Estoy convencida de que hay negociaciones políticas utilizando mi caso (…) Entregamos indicios, pruebas testimoniales y ellos se exhibieran tal y cual son. Vimos una muestra del estado del sistema jurídico, político y económico de México, en donde una empresa multimillonaria puede corromper a los políticos, donde un gobernador es capaz de vender a la justicia”, me dijo semanas antes de que saliera el fallo.

Esos políticos, los implicados en el caso Cacho, son los mismos que en el Congreso le dicen “chula” a las mujeres, los que desde el gobierno le dan un “coscorrón” a las periodistas, los que tienen su punto de encuentro frente a una botella de coñac o un trago de tequila. Si Lydia fuera hombre, ¿hubiera podido echarse un tequilita con algún político durante su investigación? Y de haberlo hecho, ¿eso hubiera cambiado las cosas?

***

Invitación de Mundo Abierto:

¿Estás indignado por el fallo de la Suprema Corte de Justicia de México al respecto del caso de Lydia Cacho? ¿Te preocupa la desprotección en que esto deja a los ciudadanos en general y a los niños en particular?

Mira la convocatoria a la marcha de protesta del domingo 16 en esta misma página (busca en la barra de arriba).

Checa además el debate sobre el tema en este blog, ¡haz clic aquí!

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Lydia Cacho y las intermitencias de la Corte

Posted on 5 diciembre, 2007. Filed under: Makieze Medina -D.F. | Etiquetas: , , , , |

Karen Makieze Medina / Ciudad de México

“… creo fervientemente que México puede transformarse, que algún día habrá una real democracia; creo en el papel del periodismo como linterna del mundo, como un derecho de la sociedad para saber y entender; creo que los derechos humanos no se negocian. Aunque se diluyan nuestras historias individuales, los pequeños avances no desaparecerán. Mi caso no es el de una mujer, es el de un país. Y México es mucho más que un puñado de gobernantes corruptos, de empresarios ambiciosos y de criminales organizados” (Lydia Cacho, Memorias de una infamia: 2007)

Muchos sabremos quién es Lydia Cacho. Es en su esencia periodista, feminista y escritora… Es y vive muchas cosas más. La semana pasada tuvo una enorme injusticia.

En 2005 Lydia Cacho fue aprehendida sorpresivamente en Quintana Roo para ser trasladada a Puebla, estado donde el empresario, Kamel Nacif, la acusó por delitos de calumnia y difamación sobre su persona por la publicación de su libro “Los demonios del Edén”. En éste, Lydia va uniendo las hebras, entrelaza una historia fuerte donde presenta la existencia de una red de pornografía infantil y abuso de menores instalada en Cancún, red protegida por políticos, empresarios y poder judicial, entre ellos el empresario Kamel Nacif, el pederasta Succar Kuri y algunos políticos más.

Fueron veinte horas de traslado de Cancún para Puebla. Veinte horas que para cualquier persona que tema por su vida, por su integridad representarían un infierno, o por decirlo con sus palabras, una infamia, como titula su libro “Memorias de una infamia”. En estas horas, dentro de un vehículo con cuatro judiciales, la engañaron, agredieron, hostigaron y maltrataron hasta llegar a Puebla. De un lugar para otro, de una instancia para otra, sujeta a más molestias y abusos: amenazas de violación; presión para desligar a autoridades de violación contra sus derechos; revisión médica desnuda al lado de un cuarto lleno de policías y con una mampara transparente de por medio; y desde luego, una lista de irregularidades en el proceso judicial que enfrentaba.

En abril del 2006 el Congreso de la Unión pidió a la Suprema Corte de Justicia que ejerciera su facultad de atracción e investigara las presuntas violaciones a sus garantías individuales. La Corte aceptó y se creó una comisión investigadora que presidió en su segunda etapa el Ministro Meza Silva. Este hecho marcó una importante hito de la ciudadanía con esta instancia. Por primera vez en la historia de México se realizó en la Suprema Corte de Justicia de la Nación una investigación de violación a las garantías individuales de una ciudadana y periodista. Segundo: la Corte tendría la oportunidad de dejar caer el peso moral y simbólico al poder sugerir sanciones a funcionarios públicos que salieran responsables; finalmente, la Corte podía fijar una resolución que atendiera la red que políticos y empresarios que delinquen con la pederastia.

A pesar de que el libro “Memorias de una infamia” se publica en octubre del 2007, un mes antes de conocer la resolución de la Corte, las expectativas de Lydia Cacho –transcritas al inicio de este post- no se cumplieron en su caso. El problema no fue el dictamen final que elaboró la comisión investigadora, sino la desactivación que algunos Ministros de la Corte hicieron de éste.

El dictamen era claro en lo fundamental: existió contubernio de autoridades para violar derechos fundamentales de Lydia Cacho. Esta violación implicó violar también el principio de la división de poderes entre el Poder Legislativo, el Ejecutivo y el Judicial en el Estado de Puebla, y violar los principios del federalismo al demostrar que hubo conveniencia entre el estado de Puebla y el de Quintana Roo. Finalmente también reconocía los delitos de pederastia cometidos contra niñas y niños en México.

Como si se tratara de un campo minado, la semana pasada, cada uno de los argumentos fue siendo desactivado por seis de los once Ministros.

En la primera resolución decidieron eliminar del dictamen todo lo relativo al abuso sexual, redes de pederastia y pornografía infantil, al considerar que este asunto no tenía que ver con la investigación la violación a sus garantías individuales y la concertación de autoridades.

Los motivos son decepcionantes. El punto central era hacerle frente a la pornografía infantil, pederastia y explotación sexual para conocer la magnitud y gravedad del problema. Pero no. Para seis de los once Ministros, estos temas no fueron encomendados por el Congreso al mandato de la Corte y punto. La comisión se excedió al incluirlos.

No fue relevante para estos seis Ministros el considerar que en el dictamen, la fiscal especial para la Atención de Delitos relacionados con actos de violencia contra las mujeres de la PGR; Alicia Elena Pérez, había señalado que Sucar Kuri, -el protegido de Kamel Nacif- es la cabeza de una red de trata de mujeres, turismo sexual y pederastia que ha operado en Quintana Roo, Baja California, Veracruz, Puebla, DF, Estado de México y Chiapas y que tiene conexiones internacionales. Todo ello no les habló de un problema mayúsculo de crimen organizado en nuestro país. No, les habló de un exceso al que ellos no pueden inmiscuirse.

Tampoco fue relevante para algunos Ministros entender que los estados implicados y la PGR reportaron para el dictamen 9 mil 85 casos de delitos sexuales cometidos contra menores. El argumento de descalificación estuvo en función de la falta de representación nacional. Es cierto que no fueron considerados todos los estados, pero más de nueve mil casos de diversos delitos sexuales son un problema contundente para el país. Pero en palabras del Ministro Anguiano “la Suprema Corte no es, ni puede, ni debe tratar de constituirse en un súper fiscal”. De manera que, para la Suprema Corte, nueve mil casos no son suficientes, ni son de su incumbrencia.

La segunda resolución que tomó la Suprema Corte por consenso el jueves pasado no deja de ser tan vil como la primera. Los mismos seis Ministros no aprobaron el dictamen que comprobaba que había existido contubernio de autoridades entre el gobernador de Puebla, Mario Marín, el empresario Kamel Nacif y diversos funcionarios para violar las garantías individuales de Lydia Cacho. Ninguna prueba fue lo suficientemente contundente.

En el dictamen, la comisión investigadora pedía la responsabilidad para más de 30 funcionarios y ex-funcionarios de los Poderes Ejecutivo y Judicial de Puebla y Quina Roo, que con Marín a la cabeza resultaron responsables.

La conocida grabación telefónica en febrero del 2006, del “Gober precioso” con Kamel Nacif, donde éste le agradece el gesto de “darle un coscorrón a la vieja cabrona”, es decir de mandarla a arrestar. Ésta era la única prueba en la que se podía imputar directamente al gobernador Marín contra Lydia Cacho, sin embargo no tuvo validez al ser conseguida de manera ilegal. Así que una conversación que reflejaba el tráfico de influencias, la manipulación de un empresario a un gobernador que le montó y prestó un aparato de Estado para su gusto y medida, no pudo ser considerada

El dictamen incorporó 131 expedientes para el juicio y 127 videos que contenían las declaraciones de las autoridades señaladas, con excepción del gober precioso que nunca rindió declaración. Incorporaron también las pruebas obtenidas por las 21 líneas telefónicas intervenidas, entre ellas las del Gobernador Marín, su esposa, Kamel Nacif, y muchos más, que les permitieron concluir a la comisión investigadora que tanto hubo concierto para que las autoridades violaran los derechos de Lydia, como hubo violaciones de derechos en prejuicio de otros menores de edad.

Las pruebas del entramado telefónico fueron refutadas argumentando que las comisiones investigadoras no pueden solicitar a la autoridad intervenir las líneas telefónicas por lo que no podían considerarse con valor probatorio

Uno de los puntos que más ofende la dignidad de una persona es el que no consideren el agravio que ha tenido. Los mismos seis Ministros determinaron que la trasgresión a las garantías de Lydia Cacho no fueron graves, ni leves. Lo más que hubo, para la Ministra Olga Sánchez, fue tortura psicológica. Para ella“estas violaciones podrían ser reparadas por otros medios y otras acciones judiciales”.

Esto significa que se negaron a aceptar la violación de garantías individuales de los artículos 14, 16 y 20 que garantizan a cualquier ciudadano el derecho a ser escuchado en los Tribunales antes de ser juzgado. En este caso, Lydia tenía el derecho de ser notificada antes de ser arrestada, el problema fue que nunca le informaron de la denuncia de difamación que le puso Kamel Nacif ante un Tribunal Electoral en Puebla.

Para algunos Ministros tampoco debió significar una violación a sus derechos el que la Titular de la Procuraduría General de Justicia de Puebla, Villena Martínez, admitiera que si no se le notificó fue para evitar que hiciera un escándalo (La Jornada, 22 de diciembre de 2005)

No fue una violación a sus derechos el que antes de salir de Cancún a Puebla le negaron el derecho de ver a su abogada, de hacer llamadas, de ver al médico legista por una bronquitis de la que se recuperaba y de llevar sus medicamentos.

Significa también que el operativo y el trasladado desproporcionados no fueron asuntos graves, como tampoco fueron graves un gran número de hechos a la que fue expuesta: una pistola a veces colocada en su boca, otras veces entre sus piernas, otras en su pezón. No es grave, ni extraordinario, y desde luego, para la Ministra Olga Sánchez puede ser reparado por otras formas. ¿Cuáles?

Frente a esta ola de violaciones seis Ministros la semana pasada votaron en contra del dictamen. ¿Se da un paso atrás? En mi opinión, sin duda. En esta ocasión creo que la Suprema Corte ha dejado pasar una oportunidad de oro. Ante la posibilidad de señalar objetivamente violaciones que recuperaran y restituyeran la justicia de las víctimas, señalaron subjetivamente niveles.

Ante la posibilidad de señalar claramente la corrupción y punir a funcionarios públicos con toda la fuerza que trajo la denuncia periodística de una ciudadana, por el contrario, se optó por desactivar las acusaciones en su contra. La recomendación que en el plano jurídico pudo dar la Corte para iniciar un juicio político contra el gobernador de Puebla, pasa al plano político donde es sabido que el juicio político que podría desatar el Congreso no sucederá. El cambio repentino de varios Ministros huelen a amarres, a acuerdos a cambio de impunidad. Ante el enfrentamiento de grandes y serios problemas sociales como la pederastia, se optó por ignorarla. Me quedo con la impresión que las élites optaron por seguirla viendo de lejos y bajo la óptica de las patologías personales, sin enfrentar las dimensiones que nos permitirían entenderla a complejidad.

Pienso que este lento, burocrático y dispar Estado de Derecho es aún endeble. Continúa siendo seducido por viejos vicios del sistema político local, donde un gobernador puede entrar como por ósmosis a mandar en otras esferas y niveles de gobierno sin ninguna barrera semipermeable. Veo en este retroceso que la máxima institución de Justicia, al ser tan poco flexible ante sus procedimientos y reglas, marca una tajante y excluyente división: a veces cumple las leyes y otras otorga justicia.

Qué lástima que en el caso Lydia Cacho la Corte no le haya otorgado justicia.

Aquí abajo un video de youtube.

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