1989 – 2008: el corto siglo de la Pax Americana

Posted on 5 septiembre, 2008. Filed under: Domingo Medina -Caracas | Etiquetas: , , , , |

Domingo Medina / Caracas

 

Diecinueve años, los que median entre la caída del muro del Berlín y la aventura militar de Mijáil Saakashvili en Osetia del Sur, fue lo que duró el siglo de la Pax Americana. Desde los atentados del 11 de septiembre ya algunos analistas se habían atrevido a marcar el fin de dicha era, pero los recientes acontecimientos en Georgia, que han provocado un enfrentamiento entre Rusia y Occidente, parecieran ser los que marcan el hito definitivo. De hecho, los atentados contra el World Trade Center más bien aceleraron (y casi permiten hacer realidad) la pretensión estadounidense de erigirse en la única potencia global.

 

Esta pretensión ya había sido esbozada en el Proyecto para el Nuevo Siglo Americano, documento elaborado en 1992 por Dick Cheney, Donald Rumsfeld, Paul Wolfowitz y compañía y que, a raíz del 11/9, se convirtió en el manual de ejecución política del gobierno de Bush. Basados en las elaboraciones de ese proyecto, se abalanzaron sobre Afganistán e Iraq persiguiendo a un fantasma llamado Osama bin Laden y buscando unas inexistentes armas de destrucción masiva. Obviamente, ni el uno ni las otras han aparecido por ningún lado…

 

Para no hacer el cuento muy largo, bástenos con señalar que el Proyecto para el Nuevo Siglo Americano establecía que las prioridades de loa Estados Unidos eran “mantener la preeminencia de esa nación, excluir la emergencia de una gran potencia rival y redibujar el orden de seguridad internacional de acuerdo con los principios e intereses estadounidenses” (Miguel Ángel Contreras, Imperio y fin de sciécle. El 11 de septiembre: una perspectiva crítica.) Por supuesto, y como se ha comentado en un post anterior, el Proyecto, así como otros documentos citados entonces, presuponen la posibilidad de acceder sin restricciones a las fuentes de energía y la necesidad de que el ejército gringo garantice (único que, según los documentos, puede hacerlo, por demás) el flujo constante y seguro de petróleo.

 

Pero he aquí que Rusia y China, que parecían dormidas o que estaban de parranda, han venido a decir que ya no más un mundo unipolar, que ya no más los Estados Unidos policías –a la vez que saqueadores- del mundo. Obnubilados quizás por los “éxitos” de Iraq y Afganistán, con el cheque en blanco de la guerra contra el terror, los Estados Unidos tensaron demasiado la cuerda hasta que se rompió. Quisieron expandir la OTAN hasta las fronteras mismas de Rusia, insistieron en poner el escudo antimisiles en sus narices y se dejaron llevar por un aventurero a una guerra que los ha dejado al descubierto.

 

Es muy cierto que en principio aconsejaron al presidente de Georgia no embarcarse en ese intento de retomar militarmente a Osetia de Sur. Pero una vez que Saakashvili se había lanzado no había otra alternativa que apoyarlo, diplomática y militarmente. La jugada, luego de la fulminante reacción de Rusia, era contener al gigante que se había despertado de su letargo. De allí las amenazas que han venido lanzando y que incluyen las posibles sanciones de la Unión Europea, la presencia de buques de la OTAN en el Mar Negro, la firma del tratado para el escudo antimisiles con Polonia, las visitas de Rice y últimamente de Cheney a Georgia, y todas las bravuconadas que le hemos escuchado a Bush y sus aliados.

 

Pero todas y cada una de estas amenazas ha sido respondida por Rusia, incluyendo el lanzamiento –durante una prueba rutinaria- de un misil intercontinental, el reconocimiento de la independencia no sólo de Osetia del Sur, sino también de Abjasia. Así mismo, Rusia ha logrado el apoyo de China y otros países asiáticos y aunque por supuesto este apoyo no ha sido explícito, en lenguaje diplomático dice mucho. Putin, verdadero hombre fuerte de Rusia, ha prometido que su país responderá sin histerismos a la presencia de buques extranjeros en el Mar Negro y sobra decir que a cualquier otro movimiento que consideren una agresión.

 

¿Pero qué podemos sacar en claro de toda esta situación? Yo creo, como ya lo planteé anteriormente, que efectivamente estamos llegando al fin del nuevo siglo esbozado en el Proyecto, que se acaba el período de Pax Americana, y que asistimos a una reconfiguración del sistema internacional. (El canciller ruso ha dicho expresamente que los Estados Unidos deberán adaptarse a la paz postamericana.)

 

Entre otros aspectos, esa reconfiguración del sistema internacional pasa –en mi opinión- por la presencia de otras potencias globales (Rusia, China) que retarán con éxito el poder y la influencia de Estados Unidos y sus aliados europeos, surgimiento o afianzamiento de potencias regionales (Brasil, India), alianzas marcadas por la necesidad de garantizar el acceso a fuentes seguras de energía (y agua), un débil –o nulo- papel de las organizaciones internaciones y del derecho internacional para solucionar los conflictos, un regreso al poder de la disuasión como arma diplomática y militar.

 

En el plano teórico veremos el resurgir de conceptos que creíamos superados como soberanía y Estado;  probablemente se hagan habituales conceptos como geopolítica, geoestrategia, geoeconomía. Por supuesto, es de esperar que el fin de la hegemonía gringa suponga también el fin –o al menos la transformación- de las doctrinas militares de la guerra contra el terror y la guerra preventiva.

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19 comentarios to “1989 – 2008: el corto siglo de la Pax Americana

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Mingo,

me parece que en este post tuyo (muy interesante y lúcido) primó más el ciudadano que el especialista en geopolítica. Considerar de aventura militar de Saakashvili los acontecimientos de agosto entre Georgia – Osetia del Sur – Rusia es un poco apresurado, máxime conociéndose la tirante situación en la región del Cáucaso en donde el elemento energía que mencionas juega un gran papel. Pero también el histórico.

Durante siglos, Georgia ha sido parte de la esfera de influencia (“el patio trasero”) de la política imperial rusa. Como ilustración podemos mencionar la incorporación de Georgia al Imperio ruso ya en 1800 o la entrada del Ejército Rojo en 1921 (a tres anyos de proclamada la república) y la instauración de la República Socialista Soviética de Georgia. De allí que yo encuentre ciertas contradicciones en tu post. Por ejemplo, tú mencionas conceptos como “soberanía”, “Estado”, a tomarse hoy en cuenta en las nuevas condiciones de las relaciones internacionales. Y tienes toda la razón. Sólo que creo los miras desde otra óptica. Por ejemplo, la expansión de la OTAN hasta las fronteras rusas no responde sólo a la estrategia norteamericana, sino que responde también al libre albedrío de pueblos, naciones y Estados, entre ellos Georgia. O Hungría. El 16 de noviembre de 1997 tuvo lugar en el país el referendum de adhesión a la OTAN: con una participación del 49,24% de la población con derecho al voto (alta para la media europea y de lo cual tú como especialista conoces muy bien los temas de la participación ciudadana), el 85,33% votó a favor. Igual comentario sería válido respecto a los misiles en la República Checa y Polonia. Fíjate que estos cuatro últimos países mencionados, Georgia, Hungría, la República Checa y Polonia, han sufrido en su momento agresiones, invasiones militares e interferencias por parte de Rusia. Con esto quiero decir que Rusia se comporta como lo que siempre ha sido: un imperio. De allí que no considere este conflicto con Georgia como un hito histórico que marque el final de la Pax Americana. Que estamos viviendo nuevas relaciones internacionales es algo interesante: durante la guerra fría no hubo lugar a nuevos centros de poder, monopolizados por los EE UU y la ex-URSS. Sin embargo, en esta nuevas condiciones vemos el surgimiento de nuevas potencias (Rusia y China que bien mencionas), potencias regionales (Brasil e India), pero también nuevos centros de poder respecto a los EE UU: la Unión Europea como centro económico y comercial con una moneda, el euro, que compite hoy día con el dólar. Es como bien escribes, geopolítica, geoestrategia, geoeconomía. Y en esto Rusia no es ninguna excepción, principalmente en su interés al acceso a las fuentes de energía.

También en el caso del terrorismo. No sé cómo lo perciben en América Latina, pero en Europa el terrorismo de Al kaida y Bin Laden es un asunto serio, y no sólo para Occidente (atentados en Londres o Madrid, por ejemplo), sino para la misma Rusia (acuérdate de Beslán, la toma en Moscú, etc.), ya que esta cuenta con una considerable población musulmana.

Por último, unas palabras sobre el conflicto mismo entre Georgia y Rusia, porque siempre nos hemos referidos a su resonancia internacional. Cuando el 24 de junio de 1992 se firmó el alto al fuego entre Georgia y Osetia del Sur, que durante la época comunista era una provincia autónoma de la RSS de Georgia hasta 1989 cuando proclama su independencia, mediante el Acuerdo de Sochi, se creó un cuerpo de paz conjunto, Joint Peacekeeping Forces, dirigido por una Comisión de Control Conjunta de rusos, georgianos, osetios, tanto del norte como del sur. Sin embargo, Georgia se negó a participar en ella, alegando que con ello se hacía un reconocimiento a Osetia del Sur (reconocida, a propósito, sólo por Rusia, Nicaragua, Abjasia y Transnistria, la primera reconocida por Rusia y la segunda no), lo que trajo como consecuencia la presencia de 3,000 militares rusos en la zona, lo que aumenta más el clima de tensión.

Putin, el nuevo zar ruso, tanto como presidente que como primer ministro, responde así las acciones de Kosovo. Pero es interesante destacar en esta última que aquí tampoco hubo unanimidad entre Occidente.

Un saludo desde Hungría,

Domingo

“Quisieron expandir la OTAN hasta las fronteras mismas de Rusia, insistieron en poner el escudo antimisiles en sus narices y se dejaron llevar por un aventurero a una guerra que los ha dejado al descubierto.”

Partes del texto, como ésta, me hacen sentir que te molesta mucho que uno de los imperios se haya atrevido a meterse con los vasallos del otro imperio. Hace 30 años, antes del inicio del pequeño siglo de la pax Americana que mencionas, la justificación de ciertos izquierdistas para alinearse con uno de los imperios era la ideología supuestamente “izquierdista” y “liberadora” (!!!) de Moscú. ¿Ahora cuál es? ¿Qué hay en el Kremlin que nos pueda a hacer verlo como “imperio bueno” contra “imperio malo”? ¿Por qué debemos ver como erróneo que el imperio rival se le meta hasta la cocina? ¿

No creo que se pueda hablar de un siglo corto de Pax Americana. El siglo XX de Hobsbawn duró al menos 75 años, pero la Pax Americana, si es que existió, duró 10: de la disolución de la URSS en 1991 al 11 de septiembre de 2001. Hablaríamos entonces de un Proyecto para una Nueva Década Americana. Y ni así, porque ya venían las potencias emergentes.

Por otro lado, hay que poner a Rusia en perspectiva. Dices que “quisieron expandir la OTAN hasta las fronteras mismas de Rusia”. No quisieron. Hace muchos años que lo lograron. Polonia y los tres países bálticos ya están en ella. Y rodean la ciudad rusa de Kaliningrado. Putin y Medveded están haciendo vergonzosos alardes de machismo, pero aplastar al minúsculo ejército georgiano no equivale a derrotar a los panzers de Hitler. Rusia no es la URSS ni se encuentra en condiciones de competir en condiciones de igualdad con Estados Unidos: el PIB de EU es diez veces mayor que el de Rusia, su gasto militar es 7 veces mayor, la población rusa (aquejada por graves problemas de salud, abusos y desigualdad) se está reduciendo en 800,000 personas anuales. La suerte de su economía depende de los precios de los combustibles y en estas semanas ha sufrido golpes por su bajada. Rusia puede hacer maldades en su patio trasero, pero no puede proyectar poder a lo largo y ancho del mundo, como hacía la URSS.

Sin duda, asusta a algunos de sus vecinos. Pero no a China, como es evidente. Moscú puede ser el campeón de Chávez, pero, aunque no va a dejar de ser un jugador influyente, y como tú mencionas, las principales jugadas van a desarrollarse en otros ámbitos: China, la Unión Europea, India, Brasil, todos éstos con fichas militares. Pero también en otros lados, como Japón, México, Corea del Sur, Sudáfrica, Egipto, Indonesia. Y nos iremos habituando al rugir del oso ruso: una tragedia para sus vasallos y vecinos más débiles, pero con poco qué hacer más allá.

Hijole! super interesante, aqui los sigo leyendo.
Un abrazo fuerte Mingo, muchos saludos a Domingo desde Hungria y Temoris :)

Mingus,

Creo que hay complejizaciones añadidas a lo que has escrito. Efectivamente el presidente de Georgia es un tipo desequilibrado mentalmente, cosa ya bastante documentada por variados personajes. Sin embargo, aunque exista algo de aventura del personaje en la decisión, hay versiones (por cierto, hasta del mismo Miguel Contreras) que describen como el conflicto con Georgia permite legitimar la presencia de misiles de EEUU en Polonia y buscar otras.

Por otro lado, es imposible dejar de lado la concepción del mismo autor, de lo que el llama neoliberalismo disciplinario y/o neoliberalismo armado. En otros artículos, Contreras sostiene que el neoliberalismo es solo posible a través de la combinación de su propuesta económica (que termina siendo una integral cosmovisión del mundo –Lander-) con el brazo disciplinario que necesariamente acarrean dichas medidas. Como ejemplo se propone (en un artículo en honor a Norbert Leschner http://www.sociologando.org.ve/pag/index.php?id=33&idn=169) explicar como en Chile (primer país latinoamericano en sufrir la aplicación de políticas neoliberales) ocurre la mencionada conjunción. De ahí pasa a analizar como entre los dos 11 de septiembre (1973-2001) hay una transformación (solo de forma) del concepto disciplinario (donde todavía se respeta la idea de soberanía y la disciplina la aplica el propio Estado ejecutor de la política neoliberal –Chile-) al concepto armado, que evoca las intervenciones directas de los EEUU y sus instrumentos a nivel mundial (me imagino que Domingo desde Hungría no vera la sumisión de la OTAN a los intereses estadounidenses, ni encontrará conexión de cómo los gobiernos del llamado centro de occidente se convierten en reproductores del proyecto para un nuevo siglo americano) en la aplicación de sus políticas económicas.

A su vez, entiendo que el “fin del nuevo siglo esbozado en el Proyecto” lo vez a muy largo plazo, posible, pero falta bastante. Cuando se cree que el imperio se repliega es cuando más cuidado hay que tenerle. Entre el cinismo con que ya se asume su domino (bastantes citas textuales de esto en el texto que citas), y la gran interdependencia de los actores del sistema (La China capitalista sostiene con su economía a la economía estadounidense. Las llamadas siete hermanas, hoy reducidas a cinco, se ven fortalecidas con los incrementos en el consumo de petróleo Chino. Es solo un ejemplo de lo complejo de las relaciones geoestratégicas hoy) hace que el peligro se haga cada vez mayor sino se propagan estudios como éste, que permiten entender el fenómeno en términos reales… y no los análisis rosas que abundan por aquí, donde el la luna es un pan de horno y las nubes son de algodón de azúcar.

En el mismo sentido, hacer referencia a lo escrito por nuestro Iluminado no tendría ningún sentido. Son, en su mayor parte, expresiones de una enfermedad psicológica que se internacionalizó desde Venezuela y hoy pulula por el mundo, llamada antichavismo…

Saludos.

PD. Por favor Iluminado póngame la nota de mi ortografía… quiero saber cuánto saqué hoy.

Yo solo ruego porque nada de esto desate una guerra de grandes proporciones, pues al final sufrirían los que menos tienen que ver, civiles y sobre todo los niños.

Si compartir intereses es sumisión, Mikele, entonces la misma fórmula es aplicable al caso de la Venezuela de Chávez o la Bolivia de Morales, es decir, Venezuela es sumisa ante la Cuba de Castro y Bolivia ante Venezuela. Y Cuba ante la Rusia de Putin? Bueno, dejemos aparte esta provocación…, aunque ya espero tu respuesta, explicándome que estoy ciego (tendré que solicitar la Misión Milagro) y que aquello es libre albedrío de pueblos soberanos.

Cuando los antiguos países comunistas europeos, parte del Centro y el Este de Europa, ingresaron a la OTAN y a la UE se acunyaron términos como “la vieja Europa” y “la nueva Europa”. Estos se pusieron muy de boga tras la guerra de Irak ya que una parte de Europa se opuso a esta guerra (Francia y Espana llevaron la batuta), mientras que la mayoría de los nuevos miembros de la OTAN y la UE apoyaron al Gobierno norteamericano. Y esto fue, se esté de acuerdo o no con ello, una decisión de los gobiernos y los pueblos. Y es que hay que entender, como lo expone Témoris en su comentario a este post, que estos países vivían(viven) bajo la zona de influencia e intereses del imperio ruso, sea en su versión de zarismo, en la versión comunista o en la actual de Putin, que más que macho se comporta como un déspota de nuestra región. Si no, véase la situación en Rusia en donde no las instituciones llevan la dominancia, sino en el personaje: Putin como presidente era el hombre fuerte, pero también como primer ministro, lo que expresa el papel de marioneta del presidente Medvedev. Aquí se ve a los EE UU como un aliado contra la política imperialista rusa. No sé si es posible entender este enfoque desde América Latina, pero creo que es muy claro. Los EE UU nunca agredieron o invadieron a Hungría: la URSS sí, en 1956; ni a la República Checa: la URSS sí, en 1968; ni a Polonia, la URSS sí quiso hacerlo y Jaruselski se le adelantó, al menos es su versión de los acontecimientos de 1981, y así sucesivamente. Y sí, los EE UU invadieron Afganistán, pero mucho antes que ellos lo hicieron los rusos y de donde salieron derrotado. Esto no es una apología hacia los gobiernos norteamericanos, sino que la idea que comparto con Témoris no es la dicotomía “imperio bueno” contra “imperio malo” que entendí en el post de Mingo (si es mala interpretación mía, mis disculpas Mingo).

Un saludo desde Hungría,

Domingo

PS: Igualmente, muchos saludos para ti, María.

Vamos por orden:

Imperio bueno Vs. Imperio malo: por ningún lado menciono las palabras “imperio”, “imperialismo”, “vasallos”, etc. En ninguna parte he dicho que prefiero el imperialismo ruso antes que el gringo; tampoco he dicho que me molesta que un imperio se meta con otro. De modo que las elucubraciones elaboradas sobre estos supuestos carecen de sentido. No es mi intención presentar a nadie como el campeón de la libertad y de la justicia; sólo pretendo caracterizar el sistema internacional a raíz de los últimos sucesos.

Saakashvili aventurero: no califico “los acontecimientos de agosto entre Georgia – Osetia del Sur – Rusia” como una aventura. Sólo le pongo una fecha -señalo un hito- a lo que yo creo que es la reconfiguración del sistema internacional, lo mismo que el 9 de noviembre de 1989 (fecha de la caída del Muro de Berlín) se toma como el inicio del derrumbe del bloque soviético (del bloque, no de la URSS). Por ningún lado digo que sea un hito histórico porque Rusia por primera vez se comporta como imperio como acaso sugieren las palabras de Domingo Lilón cuando enumera las distintas veces que Rusia ha invadido Georgia; sí digo, y lo mantengo, que la operación militar adelantada por Georgia para recuperar el control de Osetia del Sur permitió a Rusia exponer al mundo y principalmente a Occidente su voluntad de ser considerada nuevamente una potencia global. Califico de “aventura” la operación de Saakashvili porque no previó la reacción rusa. A menos, como señala Mikele, que más bien fuese eso lo que buscaran: provocar la reacción rusa para legitimar el escudo antimisiles…

Ahora, como también señala Mikele, varios documentos –incluyendo el video que Mikele colgó en un comentario al post anterior sobre Georgia- hablan acerca de la personalidad impulsiva de Saakashvili. Por ejemplo, la entrevista que Foreign Affairs (publicación del CFR) le hizo al el experto en la OTAN y Europa del Este, F. Stephen Larrabee, Director de Seguridad Europea de la RAND Corporation (la entrevista está en uno de los links del post):

FA: Can you provide any insight on why President Mikheil Saakashvili decided to send his troops into South Ossetia when he had to know that the Russia would answer with force?

FSL: You have to look at this and see both his personality and his history. He didn’t get to where he is today by sitting around and waiting. He became president because he made a daring move, which everyone told him not to make, to unseat President Eduard Shevardnadze. Then in early 2004 he successsfully retook the rebel province of Adjara, in a bold and daring move that caught the Russians by surprise. The basic history has been one where he has succeeded by acting unconventionally. He is a very self-confident individual. He thought that if he took decisive and quick action to retake South Ossetia, the Russians would be forced to accept the outcome, as they had been in Adjara. But he underestimated the Russian response. […] He gambled recklessly against U.S. advice and this time he lost in a very big way.

Pueden ver también la entrevista a Shevardnadze que Yaotzin transcribió en el otro post. Y si quieren no ya una segunda, sino una tercera opinión, esta de Gorbachov (el link del artículo completo está arriba en el post):

“Rusia se vio arrastrada a la lucha por la imprudencia del presidente georgiano, Mijaíl Saakashvili, quien no se hubiera atrevido a atacar sin apoyo externo.”

Por otra parte, no subestimo ni dejo de lado los elementos históricos: simplemente no me detengo en ellos porque el post no gira en torno a los mismos. Que salgan durante el debate me parece apropiado para completar lo que se dice en el post. Yo no niego que Saakashvili tenga razones históricas para lanzar la operación sobre Osetia del Sur; tampoco las invoco para defender la reacción de Rusia. Simplemente constato los hechos: hubo una operación militar en territorio de Osetia del Sur a la que Rusia respondió.

La OTAN y la libre voluntad de los pueblos: estoy de acuerdo con Domingo Lilón cuando afirma que el ingreso de los países del este de Europa a la OTAN también obedece a la libre determinación de los pueblos. TAMBIÉN, no únicamente. Quien quiera creer que la ampliación de la alianza atlántica obedece sólo a la voluntad y los intereses de los países del este de Europa se engaña completamente. Invocar los resultados electorales de los referenda más bien deja dudas: Ciertamente las elecciones de segundo orden suelen tener menor participación electoral, pero ¿dejar que los temas de seguridad nacional sean decididos por menos de la mitad de la población? Yo diría que por lo menos es una irresponsabilidad de la dirigencia política, pero no quiero entrar en calificaciones valorativas. Por supuesto, con esos resultados yo tampoco afirmaría que el ingreso a la OTAN es “voluntad de los pueblos”.

Terrorismo y guerra al terror: No he dicho que en la América Latina no nos tomemos en serio lo de Al Qaeda y el terrorismo. Dije que los sucesos de Georgia y Osetia pueden significar el fin de la hegemonía de los Estados Unidos en tanto que única potencia global y que es de esperar que eso suponga el fin –o al menos la transformación- de las doctrinas militares de la guerra contra el terror y la guerra preventiva. Es decir, acabar con la justificación de invasiones y guerras invocando la lucha contra el terror. No dije que había que acabar con la lucha contra el terrorismo, sino que la lucha al terror, doctrina militar de los EEUU, y su correlato de la guerra preventiva (y también la guerra preentiva o guerra de anticipación) probablemente cambien y sean sustituidas por nuevas doctrinas de lucha contra el terrorismo.

También estoy de acuerdo con aquellos de que “las principales jugadas van a desarrollarse en otros ámbitos: China, la Unión Europea, India, Brasil, todos éstos con fichas militares. Pero también en otros lados, como Japón, México, Corea del Sur, Sudáfrica, Egipto, Indonesia”. Precisamente es lo que expongo en el post. ahora, la distinción que se hace en este comentario es importante porque los últimos países si bien cuentan con economías sólidas, el mismo hecho de que no tengan “fichas militares”, entre otras razones, les impide consolidarse como potencias regionales.

Finalmente, un pequeño comentario sobre los errores de la izquierda: muchos izquierdistas pensaron que podían enmendar lo que consideraron el error de apoyar a la URSS convirtiéndose al neoliberalismo. Es decir, tapando un error con otro, dos errores por el precio de uno.

Estimado Mingo,

creo que en la primera alusión que haces a mi comentario sobre la libre decisión de pertenecer o no a algún bloque, en este caso militar, no hay contradicción alguna ni en lo que escribí, ni en lo que respondes, porque lo que escribí fue lo siguiente: “la expansión de la OTAN hasta las fronteras rusas no responde SÓLO (ahora en mayúscula para matizar) a la estrategia norteamericana, sino que responde TAMBIÉN (también, valga la redundancia, en mayúscula, para matizar) al libre albedrío de pueblos, naciones y Estados, entre ellos Georgia. O Hungría.”

En cuanto a la participación ciudadana con derecho al voto en referendum, en este caso Hungría, como destaqué, la situación es más complicada y está muy lejos de tu lógica. Al menos en el caso de Hungría. Y ello se debe al comportamiento ciudadano en sociedades diferentes. Por ejemplo, qué entender por “elecciones de segundo orden”? O de primer orden. La seguridad nacional “en menos de la mitad de la población”? Un 49,24% respecto al ingreso a la OTAN.

Pues bien, el 9 de marzo de 2008 tuvimos el último referendum. La causa del mismo fue la iniciativa ciudadana, apoyada por la oposición política, para convocar un referendum contra las medidas gubernamentales respecto a tres cuestiones:
1) el pago de cama diario en el hospital,
2) el pago tras la visita médica,
3) el pago de la matrícula universitaria.
El Gobierno socialista del primer ministro Gyurcsány había aprobado estas tres medidas. El referendum contó con una participación ciudadada con derecho al voto del 50,51% (ves, no hay gran diferencia con lo de la OTAN), de lo cual se votó contra el pago de cama diaria un 84,08%, en el segundo, contra el pago a visita al médico, con un 82,42% y contra el pago de la matrícula universitaria se pronunció el 82,22% de los votantes. Aún más.

El 5 de diciembre se convocó un referendum, también durante el Gobierno de Gyurcsány, sobre dos cuestiones:
1) la revocación de la ley de privatización de los hospitales públicos,
2) sobre conceder o no la ciudadanía húngara a aquellos húngaros que no viven en Hungría, sino en los Estados vecinos (Austria, Eslovaquia, Ucrania, Rumania, Serbia, Croacia y Eslovenia, unos 3-3,5 millones). Pues bien. La participación en la primera, contra la privatización, fue de un 37,49% de los convocados, quienes con un 65,05% votaron a favor de la revocación de la ley. En el segundo caso, la concesión de la ciudadanía húngara, participó un 37,58% de los cuales un 18,94% votó a favor de conceder la ciudadanía frente al 17,79% que votó en contra. En este caso, y como ni el sí, ni el no alcanzaron el 25% necesario (también para los casos anteriormente citados), la votación fue declarada nula. Con esta información y datos quiero simplemente ilustrar lo complejo de unos mismos fenómenos en sociedades con culturas políticas diferentes.

Un saludo desde Hungría,

Domingo

Olvidé agregar lo de que cómo es posible que para los húngaros el pago o no de cama diario en el hospital, el pago o no tras la visita médica y el pago o no de la matrícula universitaria sea más importante que la seguridad nacional, si nos atenemos a la participación ciudadana (un 50,51% de la primera frente a un 49,24 de la segunda).

Un saludo desde Hungría,

Domingo

Tocayo:

efectivamente, no hay contradicción. Yo sólo quería remarcar que es un fenómeno complejo y, como todos los fenómenos sociales, pluricausal o multicausal, según se guste decir.

Por otra parte, llamo elecciones de segundo orden a las que así se denomina en la literatura especialilzada sobre comportamiento electoral. Básicamente, las elecciones de primer orden son las elecciones presidenciales y las elecciones generales; las elecciones regionales (para elegir gobernadores, alcaldes, presidentes autonómicos, etc.) y los referenda generalmente son clasificados en esta categoría.

Los referenda son casos muy especiales. Por una parte, están los mecanismos de convocatoria (el presidente, el legislativo, la iniciativa popular, etc.), el quórum requerido para darle validez y los porcentajes para adjudicar el triunfo a una de las opciones son elementos sobre los cuales no hay reglas generales. Sin embargo, pareciera haber consenso en torno a la idea de que los temas que impliquen soberanía, organización del Estado, reformas generales, etc., requieren de un quórum superior al 50% (es decir, se necesita que acuda a votar el 50% más un elector como mínimo para darle validez; si la participación es inferior es nulo).

Finalmente, tanto en los referenda como en las demás “elecciones de segundo grado” la participación electoral suele ser baja, como acertadamente citas en tus comentarios. Pero en el referéndum del 2004 celebrado en Venezuela la participación fue altísima (en relación con este tipo de elecciones). Claro, en este caso estaba en juego la continuidad de Chávez en la presidencia de la república, lo que, unido a otros elementos coyunturales, hicieron posible esa alta tasa de participación.

Pues no sé quién se estará convirtiendo al neoliberalismo aquí. Si hay alguno de los debatientes que haya hecho ese tránsito, de la izq al NL, se justifica el comentario, sino, es una acusación en falso.

Tampoco Mingus habló de imperio malo e imperio bueno. Lo hice yo. Pero no hace falta escribirlo para que se entienda así. Yo puse: “Partes del texto … me hacen sentir que te molesta mucho que uno de los imperios se haya atrevido a meterse con los vasallos del otro imperio”. Y lo escribí porque así lo sentí: que estabas tomando un lado, el de Rusia, el bueno, y denunciando a unos malos, EU y sus aliados.

¿Qué está pasando en Venezuela que ahora hacen ejercicios militares conjuntos con los rusos? En serio que están dispuestos a pactar con el mismísimo diablo si es antiyankee. Pero sigo pensando que no está en el interés de Venezuela recrear una situación de guerra fría y que la elección de aliado que hace Chávez exhibe la hipocresía de su discurso ideológico.

Tampoco nadie ha defendido al líder georgiano. Hay consenso en que realizó una jugada pésima. Pero también se ha avanzado en el sentido de que su error táctico fue no darse cuenta de que los rusos le habían tendido una trampa: les dio un pretexto y ellos estaban más que listos para movilizar tropas de inmediato y darle una lección al impertinente de Tbilisi.

Quieres ver la maldad de Saakashvili pero miras a otro lado cuando se trata de Rusia. Qué curioso. Insistes en que no prefieres al imperialismo ruso. Seguro que no. Pero tu análisis sigue presentando a Rusia como el agredido que se defiende de la agresión, tanto la de Saakashvili como la de la OTAN que “se le quiere meter hasta las narices”. Aunque sea con referenda con resultados menores al 50%, cada pueblo tiene el derecho de establecer en la ley las consideraciones electorales que considere legítimas y suficientes, ¿vas a ir tú a decirles a los polacos que se salgan de la OTAN porque no apruebas su sistema electoral? Y si ellos y los bálticos llevaron la OTAN a las fronteras rusas, y si en esto no sólo intervino la voluntad del pueblo (nunca, pero nunca interviene sólo la voluntad del pueblo, ¿cuándo ocurrió así?), eso es algo que los rusos podrán rechazar, pero que a Moscú no le guste no lo hace ilegítimo.

Estimado Mingo,

seguimos de total acuerdo respecto a las elecciones de primer o segundo orden, tal cual claramente expones. Y también respecto al referendum, su importancia y su papel actualmente. Y también en sus variaciones de acuerdo al grado de participación ciudadana. Por lo general, la participación ciudadana es baja en Europa, sea en las elecciones que sean. Mucho se ha escrito en tratar de explicar esa apatía política incluso en tema de primer orden, tales como la defensa y seguridad nacional, el ingreso a la UE, etc. Y muchos gobiernos europeos se aprovechan de esta situación. El mejor ejemplo es el rechazo irlandés al Tratado de Lisboa (tras el no francés y holandés a la Constitución Europea, y ésta era una elección del primer orden por los cambios jurídicos-constitucionales que habría de realizar tras la entrada en vigor del tratado). Si bien recuerdo, Irlanda fue el único país que convocó un referendum, es decir, participación ciudadana, en el asunto del Tratado de Lisboa. Los otros países eligieron la fórmula de votación parlamentaria, mucho más fácil de influir en la toma de decisiones gracias a los lobbies (cabildeos) o la disciplina partidista. Pero este es otro tema.

Un saludo desde Hungría,

Domingo

PS: Aunque tu post se refiera a política internacional, creo que analizar el conflicto Georgia – Rusia – Osetia del Sur desde el ámbito interno es de rigor. De todas formas, jurídicamente Osetia del Sur, como Abjasia, es un territorio de Georgia que quiere lograr su secesión, cosa que ha logrado tras la guerra de principio de los noventa o en la actual tras el reconocimiento de Rusia. Pero hay un 30-40% del territorio en el que vive una población georgiana. Rusia misma tiene problemas secesionistas (Chechenia, por ejemplo), problema que ha tratado de resolver militarmente. Por último, presenta algunos rasgos similares esta cuestión respecto al caso boliviano? Sería algo así como retomar el tema de la balcanización, pero no estoy seguro si los lectores quieran seguir con el tema.

Tèmoris, no hay ninguna acusación en falso. Es una acusación muy cierta, pero no tiene nombre ni apellido de nadie de Mundo Abierto. Yo pienso, más bien, en persona como Teodoro Petkoff, líder guerrillero de los 60, por cuya causa murieron personas (algunos que se le oponían y otros que lo seguían) pero a quien se sigue presentando como líder histórico de la izquierda venezolana. Ese señor fue ministro del último gobierno de Caldera y entre sus políticas “izquierdistas” se cuentan la privatización de Viasa y la reforma del sistema de pensiones, medidas en las cuales salieron muy desfavorecidos los trabajadores por los que él “tanto luchó”. Como él hay miles de ejemplos (Josep Piqué en España).

Cuando leo tus comentarios sobre los errores de la izquierda yo pienso en los líderes de esa izquierda de hace treinta años, no en los militantes o simpatizantes de los distintos partidos y movimientos. ¿Por qué razón habrías de pensar tú que yo estoy hablando de una cosa distinta cuando te respondo?

Eso me lleva a la otra cuestión. Con todo respeto, estás haciendo un poco como los críticos literarios, que saben mucho mejor que el autor qué es lo que éste quiere decir. Yo digo “A” y reitero que “A” y tú insistes en que yo en realidad quiero decir “B”.

Hace algunos años leí un artículo de Adam Przeworski (Domingo Lilón lo debe conocer) acerca de las interpretaciones, especialmente por parte de los encargados de tomar decisiones (aunque es aplicable a todos): creo que ejemplificaba con algunos de los casos más emblemáticos usados en los análisis de políticas públicas y toma de decisiones como la crisis de los misiles (no tengo el artículo a la mano, así que de memoria): él señalaba que solemos encajar lo que percibimos (vemos, leemos, escuchamos, etc.) en lo que yo, con licencia, voy a llamar background intelectual: nuestras teorías, concepciones, valores, etc. En palabras llanas, que todos tenemos unos lentes con los que miramos el mundo.

Así me parece que está pasando en este caso: tú lees el post y lo lees,por supuesto, desde tu perspectiva, con tus valores, etc. Claro que el post que terminas leyendo no es el que yo escribí.
Lo que yo dije y reiteré está allí. Si tú quieres entender otra cosa, adelante…

Sobre Chávez y ese rollo, la verdad me da pereza discutir.

Sólo para aclarar que he releído mi comentario sobre las elecciones de primer y segundo orden y creo que es confuso o puede dar lugar a confusión. Cuando digo que “las elecciones regionales (para elegir gobernadores, alcaldes, presidentes autonómicos, etc.) y los referenda generalmente son clasificados en esta categoría”, estoy hablando de elecciones de segundo orden. Es decir, elecciones regionales y referenda son considerados en la literatura especializada como elecciones de segundo orden.

Estimado Mingo,

sí, leí muchos trabajos de Adam Przeworski ya que fue/es un autor muy citado en cuestiones de transiciones democráticas en América Latina y en Europa del Este. Es polaco de origen, aunque desde los sesenta del siglo XX vive en los EE UU. Creo que trabaja en la Universidad de New York. Hay muchas obras suyas publicadas en castellano.

Por otro lado, en cuanto al comentario sobre elecciones de primer o segundo orden, aunque hubiera dado lugar a confusión su lectura lo entendí perfectamente, porque sabía de que se trata y a lo que te referías.

Un saludo desde Hungría,

Domingo

hijole! con ganas de que mis lecturas de Mundo Abierto y los comentarios de sus lectores/colaboradores me valieran creditos en la Uni… sigo leyendo y aprendiendo, saludos a todos!

Para poner en perspectiva la gran victoria de Rusia y su condición de potencia:

Población de Rusia: 142 millones. Población de Georgia: 4 millones y medio.
Personal activo del ejército ruso: 1,097,000. Personal activo del ejército georgiano: 32,000.

PIB de Georgia: 20 mil millones de dólares. PIB de Rusia: 1 billón 290 mil millones de dólares. PIB de México: 890 mil millones de dólares (sólo 30% menor que el ruso). PIB de Estados Unidos: 13 billones 500 mil millones de dólares (más de diez veces mayor que el ruso).

Gasto militar de Rusia: 40 mil millones de dólares. Gasto militar de Estados Unidos: 549 mil millones de dólares (más de trece veces mayor).

Población de Rusia: 142 millones. Cada año pierde 800 mil personas. Población de EU: 305 millones. Cada año gana 2 millones y medios de personas.


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