El mexicano que le dio la vuelta al mundo en noventa minutos

Posted on 17 septiembre, 2009. Filed under: Eileen Truax -Los Ángeles | Etiquetas: , , |

Por Eileen Truax / Los Ángeles, EEUU

Este viernes viví una sensación que no todos los días se puede percibir. El transbordador espacial Discovery regresó a la tierra procedente de una misión y, al momento de su ingreso en la atmósfera, produjo el fenómeno conocido como “sonic boom”: un estruendo provocado por una enorme cantidad de energía auditiva que no sólo se escucha, sino que se siente en el pecho, supongo que porque es donde nuestra caja de resonancia lo permite. Como el Discovery aterrizó en el sur de California, quienes vivimos en esta región lo sentimos clarito.

Tanta fuerza, tanta energía, obligan a pensar: ¿qué habrán sentido los astronautas que venían dentro de la nave? En las últimas semanas los medios de comunicación en México, y los medios en español en Estados Unidos, le dieron gran vuelo a la historia de la tripulación que viajaría en el Discovery debido a que dos de ellos son de origen mexicano. Particularmente se centraron en José Hernández, quien siendo hijo de inmigrantes trabajó en los campos estadounidenses con sus padres. Hernández se convirtió en una figura de horario triple A y la mayoría de los comentadores se refería a él como “el mexicano”.

Pero si bien el logro de Hernández es loable –como lo es el hecho de que haya preservado su español, y que haya exigido que en la documentación oficial de la misión su apellido apareciera con acento, como debe de ser-, durante todas estas semanas yo sentí que hizo falta recordar con el honor que se merece al primer mexicano que, hace casi veinticinco años, salió del planeta en una misión espacial: el doctor Rodolfo Neri Vela.

nerivela

Neri Vela nació en Chilpancingo, Guerrero, y estudió en nuestra gloriosa UNAM. Finalizó sus estudios en México y luego en el extranjero, y trabajaba en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes cuando el gobierno en turno tuvo a bien establecer un convenio con la NASA que terminó en que uno de los nuestros iría a bordo del Transbordador Espacial Atlantis en noviembre de 1985. Ese fue Rodolfo: el primer astronauta mexicano que fue al espacio, y el segundo latinoamericano.

Neri ha escrito varios libros sobre eclipses, estaciones espaciales, satélites y demás, incluidos dos libros para niños. De entre ellos, yo tuve la suerte de toparme con uno, quizá el más personal: Vuelta al mundo en noventa minutos, escrito cuando regresó de la misión espacial. En este libro, con el lenguaje más sencillo y un tono tan carente de arrogancia que parece difícil de creer, Neri habla de su vida personal, de sus inicios en la ciencia, de cómo supo que sería él el encargado de ir a la misión y del entrenamiento que tuvo que recibir. Con mucho detalle narra los detalles que todos nos preguntamos siempre: ¿cómo le hacen para ir al baño? ¿qué comen? ¿cómo duermen? Si un astronauta tiene un sueño erótico en el espacio, ¿tiene una erección? ¿Qué siente un astronauta cuando nosotros escuchamos el “sonic boom”? Cada detalle, narrado con infinita sencillez, presenta a un Neri Vela absolutamente humano, completamente cercano.

Recuerdo incluso un pasaje crudísimo del libro: antes de irse, Neri habló con su novia sobre un posible matrimonio cuando él volviera de la misión espacial. Eso fue en agosto, cuando se iba a su entrenamiento de tres meses. El 19 de septiembre, con el terremoto de 1985, el edificio de Tlatelolco donde vivía la chica fue uno de los que se derrumbó, y ella murió. Recuerdo haber sentido con él la impotencia de no estar en el funeral, porque eso hubiera implicado romper la cuarentena y no viajar al espacio. Recuerdo también la admiración que sentí cuando el tipo narra la manera en que decidió continuar con la misión. Pero sobre todo, recuerdo la humildad y el auténtico asombro con los que el astronauta relata lo que sintió cuando vio nuestro planeta a través de la ventana, cuando nos vio desde allá.

Un poco después de que el libro se publicó, supe que Neri Vela estaría firmando libros en una librería. Por supuesto, llevé el mío. El tipo, con una sinceridad apabullante, me agradeció el hecho de que hubiera comprado y leído su libro. Su dedicatoria fue muy cálida y yo me fui tan contenta; porque oiga usted, uno podrá tener la edad que sea, pero hablar con un astronauta no es cualquier cosa.

Supe que Neri Vela sigue dando clases en la UNAM hasta la fecha. A mí me sorprende que con tanta bola que se le ha dado a José Hernández (merecida, sin duda), los medios no hayan buscado más a nuestro primer astronauta. Me gustaría mucho verlo ahora, escucharlo comparar impresiones, saber qué piensa casi 25 años después; me hubiera gustado escucharlo narrar el momento del despegue de la nave de Hernández o su llegada, y recordar todo lo que se ve y se siente cuando, con alma mexicana, se le da la vuelta al mundo en noventa minutos.

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6 comentarios to “El mexicano que le dio la vuelta al mundo en noventa minutos”

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Muy buen post de una persona muy interesante en cuya historia encajaría aquella célebre frase del ilustre dominicano Federico Henríquez y Carvajal (1848-1952) pronunciada ante la tumba del gran Eugenio María de Hostos (1839-1903): “¡Oh América infeliz, que sólo sabes de tus grandes vivos cuando ya son tus grandes muertos!”.

Bueno, otro libro que agregar a mi colección de pendientes, me interesa mucho, y espero encontrarlo pronto.
Saludos Eileen

Dicen, pero no me consta, que a últimas fechas Neri se porta demasiado mamón. Sepa.

Claro, el doctor Neri Vela, famoso en aquellos días. Me sorprende que esté en México, uno se imagina que cuando llegas a esos niveles te vuelves una eminencia y andas viajando por todo el mundo. Cómo sea, será el primer mexicano en ir al espacio, aunque no le hayan tocado las tecnologías inmediatas que tenemos hoy en día, como a José, que a decir verdad no es logro de México sino de las oportunidades que EU da a sus ciudadanos….

Por cierto, hace poco me enteré que el primer latino en ir al espacio fue un cubano, y fue también el primer negro, y lo hizo en una misión rusa…

Bueno saludos, rico post…

Eileen me encanto el post, si que me acordaba de Neri Vela pero no sabia tantos detalles que ahora cuentas, hasta voy a buscar el libro porque me dejaste picada en conocer las respuestas :-)

Ami me hubiera gustado que fuera el quien entrevistara a Jose Hernandez.

Saludos.


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