Periodista, y además mujer

Posted on 12 diciembre, 2007. Filed under: Eileen Truax -Los Ángeles | Etiquetas: , , , |

Eileen Truax / Los Ángeles

“¡Claro que sí chula, cómo no!”, me dijo el tipo agarrando mi mano entre la suya y palmeándomela con la otra. “Cuando quiera nos damos un tiempecito para platicar, nomás que termine la sesión me busca”.

Era un diputado federal del PRI, un hombre horrendo que formaba parte del grupo “golpeador” de ese partido, conocido como “El Bronx”. Estábamos en 1998 y en el Congreso Mexicano se discutía la conversión de los pasivos de la deuda bancaria del Fobaproa en deuda pública.

Desde hacía algunos meses cubría el Congreso; la mayoría de los reporteros que cubrían la fuente eran hombres, muchos tenían sexenios ahí, y tenían los amarres bien hechos.

Lo que yo buscaba del diputado horrendo era un avance sobre las negociaciones entre el PRI y el PAN para aprobar la iniciativa. Unos minutos antes de que terminara la sesión, vi al reportero de un conocido diario acercarse al diputado: le murmuró algo al oído, el diputados rió sonoramente; palmeó la espalda del reportero, el reportero le respondió el palmoteo y salieron del salón. Horas más tarde supe que habían ido a comer a un restaurante que está frente al Congreso. El reportero publicó la información al día siguiente.

Desde luego, el “robo” no lo atribuyo sólo al hecho de ser mujer: yo era más joven, no tenía la experiencia que tenía el reportero aquél y yo era corresponsal para una cadena de periódicos de provincia, mientras él trabajaba para un periódico nacional. Sin embargo tenía un activo adicional: él podía citar al diputado en un restaurante y beber un tequila con él. Yo no; al menos no sin que eso se prestara a una mala interpretación. A él le decían “licenciado”; a mí me decían chula.

La anécdota ha vuelto a mi mente tras darse a conocer la resolución de la corte en el caso Lydia Cacho. Desde entonces me cuestiono: ¿qué hubiera pasado si la investigación de los casos de pederastia la hubiera realizado un hombre? ¿El gobernador Mario Marín, el empresario Kamel Nacif, se hubieran referido a él como “pinche viejo”? ¿A él también le hubieran mandado a dar su “coscorrón”? En 1998 Lydia fue golpeada y violada en una estación de autobús debido a su activismo. ¿Y si hubiera sido hombre? ¿El acoso hubiera sido menor, o simplemente lo hubieran matado?

Hace unas semanas estuve en la entrega de los premios al Valor Periodístico de la organización International Women’s Media Foundation, en donde Lydia y otras mujeres que desarrollan esta labor en condiciones de extremo peligro recibieron un reconocimiento porque continúan haciéndola a pesar de todo. Qué absurdo: que hacer tu trabajo te pueda costar la vida. Me pregunto si el miedo que esas mujeres enfrentan cada mañana será diferente al miedo que siente un hombre.

Días antes de ese evento Lydia me dijo en una entrevista que no confiaba en la resolución de la corte. “Estoy convencida de que hay negociaciones políticas utilizando mi caso (…) Entregamos indicios, pruebas testimoniales y ellos se exhibieran tal y cual son. Vimos una muestra del estado del sistema jurídico, político y económico de México, en donde una empresa multimillonaria puede corromper a los políticos, donde un gobernador es capaz de vender a la justicia”, me dijo semanas antes de que saliera el fallo.

Esos políticos, los implicados en el caso Cacho, son los mismos que en el Congreso le dicen “chula” a las mujeres, los que desde el gobierno le dan un “coscorrón” a las periodistas, los que tienen su punto de encuentro frente a una botella de coñac o un trago de tequila. Si Lydia fuera hombre, ¿hubiera podido echarse un tequilita con algún político durante su investigación? Y de haberlo hecho, ¿eso hubiera cambiado las cosas?

***

Invitación de Mundo Abierto:

¿Estás indignado por el fallo de la Suprema Corte de Justicia de México al respecto del caso de Lydia Cacho? ¿Te preocupa la desprotección en que esto deja a los ciudadanos en general y a los niños en particular?

Mira la convocatoria a la marcha de protesta del domingo 16 en esta misma página (busca en la barra de arriba).

Checa además el debate sobre el tema en este blog, ¡haz clic aquí!

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5 comentarios to “Periodista, y además mujer”

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No se puede esperar nada mejor de esos politicos abusivos

Mala analogía, por donde la veas. Más bien es un resentimiento al reportero porque en la cobertura de fuentes las mujeres somos más diestras e inteligentes que los hombres. Como que es un post fuera de lugar.

Chilangelita, me da un montón de gusto leerte por acá, lo poquito que he visto en este este espacio me ha parecido muy bueno, y lo siento pero… creo que ya no sera “el rincón del recado” el único blog que leeré de ahora en adelante.

Saludotes!!

Teresita, yo creo que sí tendríamos que esperar algo mejor de esos políticos; y si no es posible, tendríamos que dejar de votar por ellos. La anécdota que relato ocurrió hace 10 años, pero los políticos siguen siendo los mismos, y es el voto de la gente el que continúa llevándolos ahí.

Ana María, si hubiera algún resentimiento no sería en contra del reportero, por supuesto; sería en contra del político. No pretendí hacer una analogía cuando dije que los políticos que despectivamente le dicen “chula” a las reporteras son los mismos que “coscorronearon” a Lydia Cacho; es que LITERALMENTE son los mismos. Es el mismo grupo de priístas: el diputado al que me refiero en mi texto era gente del “bronx” priísta junto con Fidel Herrera, el hoy gobernador de Veracruz, quien ha sido vinculado con Kamel Nacif; en la coordinación del PRI en la Cámara de Diputados actualmente está Emilio Gamboa Patrón, señalado por Cacho en su libro como parte de la red de pederastia.
Desde luego no pretendo ni lejanamente comparar mi situación o la otras mujeres periodistas con la de Lydia en en cuanto al nivel de riesgo al que estamos expuestas; evidentemente sería absurdo. Lo que mi texto cuestiona es si la condicion de mujer expone a la periodista a una situación diferente, más, o tal vez menos vulnerable que aquélla en la que se encuentran los hombres; creo que ese sería el punto a debatir y sería interesante conocer tu opinión al respecto.
Sobre quién es más “diestro o inteligente” en la cobertura de fuentes, yo pienso que eso no depende de si eres hombre o mujer; eso sólo depende de que seas buen periodista.

Peter, gracias!! Acá te estaremos leyendo.

Pero por supuesto que ser mujer es una desventaja cuando te enfrentas al trabajo de investigación periodística. No sólo es cuestión de buenos o malos reporteros, sino de la manera en como te relacionas con los hombres del poder, que son además la fuente de información.

Hace un tiempo escuché a la propia Lydia Cacho relatar como para conocer el ambiente y poder acceder a las menores que trabajaban en los taibols se fue a meter a estos lugares camuflajeada de “cliente”. Sus detractores la acusaron de visitar estos lugares, de tomar, de ser viciosa, casi casi lesbiana. Para deslegitimarla presentaron fotos de ella en los lugares que denunciaba.

Pero ¿Qué lleva a una mujer, a una periodista a meterse a este ambiente sórdido? ¿A correr estos riesgos? Sé que es la vocación y un compromiso con uno mismo y con la profesión que se ejerce dignamente. Y aquí aparece otra arista dañada con la resolución de la Corte.

Porque lejos de proteger a una periodista que corrió riesgos, en pos de lograr las pruebas de su denuncia social, de ejercer el periodismo, estos ministros la desampararon. No protegieron la libertad de expresión.

Qué reportero serio querrá investigar, meterse a las tripas de la clandestinidad, si se sabe de antemano desprotegido, si sabe que puede ser aplastado por los poderosos, con la venía del máximo tribunal de justicia. Para mi este fallo fue eso, una golpe tremendo, mortal a la libertad de expresión.

Esa es la realidad de este México de “instituciones”. Mi solidaridad con Lydia y por supuesto que vamos a marchar el domingo.


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