Pederastia y turismo sexual: los casos Polanski y Frédéric Mitterrand.

Posted on 15 octubre, 2009. Filed under: Manuel Ulloa -París | Etiquetas: |

Por Manuel Ulloa / París, Francia

Las brigadas de la moral no descansan en estos días. La exhumación del caso Polanski por parte del Procurador de Los Angeles y la reciente polémica en torno a un relato de Frédéric Mitterrand, Ministro de la cultura francés y sobrino del fallecido jefe de Estado, dan cuenta de ello. El clima de linchamiento al que asistimos es amplificado por los medios de comunicación, para quienes todo lo que suene a escándalo, sobre todo sexual, es sínónimo de alta audiencia y repunte de  ventas. Cabe preguntarse por qué estallan estas polémicas a destiempo, por decir lo menos, y a quiénes beneficia al final del día.

Polanski fue arrestado sorpresivamente el 26 de septiembre al bajar del avión en el que llegaba al aeropuerto de Zurich, ciudad a donde iba a recibir un premio por el conjunto de su obra fílmica. El motivo : un juicio abierto en 1977 en E.U. por « relaciones sexuales ilegales » con la adolescente de 13 años, Samantha Gailey. La historia de este juicio rocambolesco es del dominio público. Tras una negativa inicial a declararse  culpable, Polanski acepta los hechos una vez que el delito es calificado como « perversión de menores » y es condenado por el juez Ritteband a tres meses de  cárcel en una prisión-hospital para enfermos mentales. Entretanto, la prensa recibe filtraciones constantes en torno al caso que no podrían venir más que de la oficina del juez Ritterband, cuya posición frente al caso cambiaba todo el tiempo. Al salir de prisión, Polanski es alertado a través de sus abogados de la determinación del juez de condenarlo a 50 años de prisión. Valorando el riesgo que corre, y convencido de que Ritterband lo quiere perjudicar personalmente, Polanski decide darse a la fuga para refugiarse en París. Han pasado casi 32 años, los elementos acusatorios han sido desestimados por todos los jueces que han retomado el caso desde entonces en razón de la negativa de Francia de entregar el acusado a las autoridades de E.U. Samantha Gailey, apoyada por su familia, llegó a un acuerdo con Polanski para desistirse de los cargos a cambio de una indemnización de 500,000 USD. Sin embargo, la causa sigue viva en los juzgados. Todavía en enero pasado, la víctima solicitaba el fin de todas las acciones legales en contra de Polanski y declaraba amargamente que a los jueces no les importa nada ni ella ni el cineasta, sino el ruido mediático del caso. ¿Quién se beneficia de todo esto ? Al parecer alguien en la Procuraduría de Los Angeles espera hacer carrera política con la exhumación de este caso. El futuro de Polanski está en manos del gobierno suizo y de ese alguien.

¿Daño colateral ?

Entre la multitud de personalidades que se pronunciaron por la liberación inmediata de Polanski, se encontraba el flamante Ministro de la cultura francés, Frédéric Mitterrand. « Es absolutamente espantoso », déclaró refiriéndose al arresto de Polanski en suiza « por una vieja historia que carece realmente de sentido ». Para su mala suerte, Fredo, como lo llaman sus amigos, estaba en la mira del  partido de extrema derecha Front National. El ataque se venía preparando en sitios de internet extremistas con meses de anticipación. Se publicaban extractos del libro « La mala vida », relato de Frédéric Mitterrand publicado en 2005, donde da cuenta en primera persona de sus correrías sexuales en Tailandia con muchachos que se dedican a la prostitución.

La defensa que hiciera Mitterrand de Polanski lo expuso aún más. Aprovechando un programa de televisión sobre el tema de crímenes sexuales, Marine Le Pen, segunda a bordo del Front National, denunció la inmoralidad del Ministro citando pasajes de « La mala vida » y exigió su demisión. Enseguida se sumó el vocero del Partido Socialista (!), antiguo camarada de la familia política de Mitterrand. Para nadie era un secreto la homosexualidad del Ministro escritor, no fue por ese flanco que lo atacaron directamente. La insidia consistió en afirmar que Mitterand fue a « …comprarse muchachitos tailandeses (…se payer des petits garçons)». La amalgama entre pederastia y homosexualidad estaba consumada. Y el PS cayó en la trampa.

Cuando uno lee sin cortes el extracto en cuestión. No hay ambiguedad : el muchacho en cuestión es mayor de edad y consiente en tener comercio sexual con el Ministro. Más ruido que nueces. Se podrá epilogar sobre la legalidad de la prostitución y la moralidad pública de los políticos, pero ese es otro tema. ¿Por qué no dijo nada el Front National cuando Mitterrand fue nombrado Ministro de cultura ? ¿Por qué esperó a que uno de esos escándalos sexuales, que tantos medios explotan recurrentemente, eclosionara para lanzar el ataque al Ministro ? Una vez más, todo indica que se trata de motivaciones políticas. Golpes bajos que poco tienen que ver con la legítima defensa de víctimas de abusos sexuales y mucho con la manipulación de una opinión pública en un ambiente de linchamiento moral.

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3 comentarios to “Pederastia y turismo sexual: los casos Polanski y Frédéric Mitterrand.”

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¿En Estados Unidos los delitos no prescriben? Es la primera duda que me surge.
Y estoy completamente de acuerdo en el párrafo final, que esos dos movimientos están desligados de la legítima defensa de las víctimas de violencia sexual; a mí me parece que la justicia norteamericana, además de los oscurosos intereses polpiticos que pueden haber para revivir el asunto, está más preocupada en dar un escarmiento a Polanski por haber evadido la ley por tantos años, que por el abuso sexual per se.

Buena pieza, Manuel.
La procuraduría de LA se salió con la suya: Roman Polanski, uno de los cineastas más importantes y reconocidos del mundo, está condenado a vivir con el estigma de haber tenido relaciones con una jovencita de 13 años. Sin embargo, dentro de treinta o cincuenta años Polanski será recordado y elogiado por su magistral obra fílmica. Esa sí va a trascender.
Saludos cineros
RG


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