Archive for 30 septiembre 2009

A un año de Lehman, ¿Ya estamos en la recuperación?

Posted on 30 septiembre, 2009. Filed under: Luis Gómez -Ciudad de México | Etiquetas: , , |

Por Luis Gómez / México D.F.

El pasado septiembre se celebró un año de la caída del gigante financiera Lehman Brothers, y durante el mes que comienza (octubre) pero del 2008, vimos el crack bursátil derivado de todo esto.

Se ha discutido mucho acerca del origen de la crisis, al final de la historia y a manera de recuento de los daños, las bolsas en el mundo cayeron en promedio casi 50% de su valor, el Dow Jones cayó de su punto más alto de 14,204 pts al nivel de 6,440 pts, el S&P 500 de 1,570 pts a 680 pts, el IPyC de 32,850 pts a 16,500 pts, y así sucesivamente en los mercados mundiales.

El producto interno bruto mundial se estima que caiga para 2009 poco menos del 3%, en países de alto ingreso alrededor del 4% de crecimiento negativo, y en la zona euro -4.5%, en América Latina y Caribe -2.2%, según datos del banco mundial. Y se estima que los países más afectados de la crisis en su crecimiento económico son Rusia, México y Turquía.

Empero diferentes analistas económicos y medios de comunicación manejan que el mundo está entrando en un periodo de recuperación, vamos a analizar algunos datos para corroborar esto.

Las bolsas, de marzo a la fecha han tenido un repunte más que importante, teniendo beneficios de poco más del 50% para el Dow Jones, y de poco menos del 60% para el S&P 500. En los mercados latinoamericanos es la misma historia, como ejemplo el IPyC mexicano ha ganado casi el 80%, pasando de su zona más baja (16,900), hasta llegar a los 30 mil enteros a finales del mes que terminó, el Bovespa brasileño doblo su valor, con mínimos de 29,500 a máximos de 61,500. En las plazas europeas no cambia la cosa, el Ibex 35 ronda por los 12mil pts con rendimientos de más del 70%, el FTSE 100 de Londres ronda por el 50% de beneficios, y en general la historia ha sido así en todas las plazas bursátiles del mundo. Como vemos, los mercados financieros han estado de fiesta y han tenido una racha muy buena, y para los que entraron en la zona crítica ahora han dejado la crisis atrás.

Gráfica Dow Jones Industrial (1 año)

Fuente: Elaboración propia.

Fuente: Elaboración propia.

Pero para la economía real la cosa no está tan buena como en la economía financiera. El último dato de la producción industrial en EEUU mostró un pequeño incremento de 0.8% mensual para el dato de agosto, acumulando 2 meses de incrementos (+1% en julio). Del lado del consumo, la confianza del consumidor ronda los 53 pts en su medición, habiendo llegado casi a los 20 pts en febrero de éste año. Las familias y empresas norteamericanas estaban endeudadas, el proceso de desendeudamiento durara mucho, y no se recuperara el nivel de consumo de antes tan rápido. Pero a pesar de esto, los consumidores norteamericanos han mejorado su percepción ante la crisis. Como vemos, la producción no se ha recuperado tan rápido como el consumo, esto desde el punto de vista económico es normal, ya que la demanda de productos y servicios (consumidores) responde más rápido que la oferta (producción de productos y servicios) que es más lenta.

Gráfica Producción Industrial EEUU

Fuente: Bloomberg (www.bloomberg.com)

Fuente: Bloomberg (www.bloomberg.com)

Gráfica Confianza del Consumidor EEUU

Fuente: Bloomberg (www.bloomberg.com)

Fuente: Bloomberg (www.bloomberg.com)

Hasta aquí podríamos decir que la parte más fea de la crisis ha pasado, y que en EEUU empieza un proceso de recuperación, pero hay un dato que hay que revisar más ha fondo, que es la situación de empleo en EEUU, mañana viernes 02 de octubre dan a  conocer el dato, y el mercado estima una tasa de desempleo en EEUU de 9.8%, antes de la crisis la tasa oscilaba entre el 4.4% y 4.8%, y el dato no ha mostrado signos de recuperación. El dato de julio y agosto fueron de 9.4% y 9.7% respectivamente, tomando los datos del “bureau of labor statistics”. En la Unión Europea la cosa no cambia, rondando tasas de 9.5% de desempleo, destacando el 12.5% de Irlanda y el 18.5% de España (datos del “eurostat”), y la tendencia ha venido creciendo como se muestra en la siguiente gráfica;

Gráfica desempleo EEUU 

Fuente: Bloomberg (www.bloomberg.com)

Fuente: Bloomberg (www.bloomberg.com)

 Gráfica desempleo UE, Irlanda y España

Fuente: Elaboración propia con datos Eurostat.

Fuente: Elaboración propia con datos de Eurostat.

Los gobiernos han hecho un gran esfuerzo para contener esta crisis, y en cierta medida ha dado resultado, pero estamos experimentando un proceso de recuperación sin generación de empleo, endeudando a los diferentes estados, si no empieza el proceso de creación de empleo, todo el esfuerzo hecho podría ser en vano, ya que crecimiento sin empleo y sobreendeudamiento gubernamental puede ser una nueva bomba de tiempo para una nueva crisis económica, y crisis social en los países de la periferia económica o mercados emergentes.

Los actores económicos deben de encontrar el camino para el crecimiento con empleo para dejar definitivamente éste sombrío capítulo de la humanidad.

Anuncios
Leer entrada completa | Make a Comment ( 1 so far )

Vergüenza

Posted on 29 septiembre, 2009. Filed under: Eileen Truax -Los Ángeles | Etiquetas: , |

Eileen Truax/Los Ángeles

El jueves pasado el Senado mexicano ratificó a Arturo Chávez Chávez, ex procurador de justicia del estado de Chihuahua y quien fue nominado por el presidente Felipe Calderón para ser procurador General de la República, el más alto cargo en la procuración de justicia del país, tras la renuncia de Manuel Medina Mora.

Tan pronto se supo la noticia del nombramiento, diversas organizaciones y grupos activistas protestaron airadamente ante lo que se interpretó como una de las decisiones más torpes de la administración actual. Durante su gestión en Chihuahua, Chávez Chávez, quien era el encargado de investigar, esclarecer y castigar a los culpables en el caso de las desapariciones y feminicidios en ese estado, acuñó la frase “las violan y las matan por prostitutas” como explicación a estos delitos. 
 
La Comisión Nacional de Derechos Humanos tiene un expediente abierto sobre Chávez (con el número 44/98) y emitió una recomendación para que se le castigue por la fabricación de culpables y la negativa a investigar. Existen decenas de denuncias formales en las cuales se le señala como el responsable de desapariciones forzadas, y es del dominio público que siendo procurador, Chávez Chávez era un “facilitador” para integrantes del cártel del Golfo.

Estos antecedentes, que generaron cuestionamientos a Felipe Calderón no sólo en México sino también en el extranjero, tanto en voz de organizaciones de defensa de los derechos humanos como a través de los artículos editoriales de algunos diarios, debieron ser suficientes para que el gobierno federal retirara su nominación. Pero si todo esto no bastaba y la necedad y los lazos políticos habían podido más, hubo un evento que tendría que haber dado la vuelta a la moneda: la comparecencia del ex funcionario en el Senado un martes antes de su ratificación, y las inadmisibles respuestas que éste dio a los legisladores que lo cuestionaron.

Durante el careo con los legisladores quedaron en evidencia las carencias que Chávez tiene para desempeñar las funciones de las cuales ahora es responsable; pero por encima de eso, quedó claro que no hay ignorancia suficiente para vetar a un funcionario público cuando los amarres políticos se han realizado con parsimonia y buen cálculo.
 
Aquí, dos fragmentos de la comparecencia, tras la cual, el voto mayoritario del PAN y el PRI le entregó la procuraduría a Chávez en charola de plata. Juzgue usted.

 

Leer entrada completa | Make a Comment ( 4 so far )

Un país de locos y la Revolución de 2010

Posted on 21 septiembre, 2009. Filed under: Témoris Grecko |

Por Témoris Grecko / Şanliurfa, Kurdistán, Turquía Oriental

Hace una hora vi que la televisión turca exhibía –y repetía– el video del asesinato de dos personas en el metro de la Ciudad de México. Estaba sentado en el suelo al lado de un kurdo de 62 años, un hombre que pasó casi una década preso en horribles cárceles, a causa de sus actividades en el movimiento armado que todavía hoy enfrenta al ejército turco en su lucha por la independencia del Kurdistán. Estoy en Şanliurfa, cerca de donde surgió el PKK, Partido de los Trabajadores Kurdos, la guerrilla separatista. Estos son días de fiesta porque celebran el fin del Ramadán. Los niños se persiguen por las calles agitando sus juguetes, todos de un mismo tipo: armas. Imitaciones en plástico de pistolas, fusiles Uzi, Kalashnikov Ak-47, M-1 y otros que no identifico. No hay pelotas de fútbol, bates de béisbol, carritos ni mucho menos muñecas. Alguien me explica que en todas las casas los padres guardan armas de verdad y los chamacos sólo repiten lo que ven.

Las imágenes, sin embargo, no sólo me dejaron estupefacto a mí: el exguerrillero también se quedó con la boca abierta. “¿Por qué pasa eso en México?”, preguntó. La siguiente noticia mostraba a madres turcas que visitaban las tumbas de sus hijos, muertos en la guerra. Pero la insensatez de ver a un hombre que disparaba contra otro, desarmado, frente a cientos de personas en el transporte masivo de una gran ciudad, lo afectó más.

¿Qué respuesta darle? ¿Que nos estamos volviendo locos todos? ¿Que ya hace mucho tiempo desde que lo que ocurre en nuestro país es demasiado? ¿Que nuestro pueblo, a diferencia del kurdo, tiene Estado propio, territorio, libertades, una democracia en funciones, una economía integrada a la mayor del mundo, que está libre de centenarios enfrentamientos étnicos y religiosos, y que de todos modos nos hemos vuelto locos y secuestramos aviones por indicación de Jesucristo y matamos porque lo dice la Biblia?

Hace dos años le mostraba mi país a mi pareja de entonces, de origen extranjero. Aunque había muchas cosas que ya estaban mal, en general parecían haber razones para pensar que el país mejoraba, de manera lenta y con desagradables altibajos, es cierto, pero se sentía optimismo entre la gente. Todavía en octubre de 2008, cuando estuve en Barcelona, los españoles se “paniqueaban” por una crisis económica que los mexicanos esperábamos (queríamos desesperadamente creer) que no nos golpearía de lleno.

2009 es el peor año de la historia de México desde que yo estoy en este mundo.

La sucesión de crisis es apabullante: económica, claro está; de seguridad pública, también; y además de salud pública (sazonada con temblores), de agua –inundaciones, sequías y agotamiento–, de decisiones incompetentes (por más que he querido pensar y decirles a todos en el extranjero que los mexicanos fueron muy valientes al ponerse en cuarentena, no deja de llamarme la atención que en el resto del mundo, ahora que la influenza se extendió y provoca estragos en todos lados, a nadie –a nadie– se le ha ocurrido que es necesaria una medida así); y de fin final por fin de toda alternativa política: entre el fracaso del PAN, la imensidad del cinismo de los autollamados verdes, la autofagia socialdemócrata y el tragicómico harakiri de López Obrador, el PRD y los petero-convergentes –inesperadamente protagonizado por “Juanito”–, el gran beneficiario de nuestra destrucción social es el PRI… ¡vaya jugada de la historia!

Para redondear, crisis de salud mental. Al momento de escribir esto, sábado 19, no se sabía que el asesino del metro tuviera más motivaciones que un acceso de locura religiosa. Lo mismo que el secuestrador áereo. Era algo que tenía que ocurrir: ¿cómo no nos vamos a volver locos con esta situación? Y esto es sólo lo visible, lo más aparatoso, porque un caso ocurrió en un avión y porque el otro nos lo trajeron a todo color las cámaras del Metro. ¿Cuántas cosas están pasando todos los días, en las ciudades, en las montañas? ¿Cuántas a nivel individual? ¿Y cuánto falta para que la desesperación por el agua, por el desastre económico, por los impuestos (aplicados masivamente porque no se quieren meter con los que más deberían pagar y nunca lo hacen), por los despidos, y tantos etcéteras, opten por alternativas violentas que no resolverán nada pero le darán salida a sus resentimientos?

Hace unos días, en su página de Facebook, un autor invitó a leer su nuevo libro y adelantó su conclusión: “el proyecto México fracasó”. A mí me supo muy, muy mal, y dejé mi opinión en un comentario que más tarde retiré porque en realidad no sé qué dice en el libro, sólo lo que dijo él. Tal vez propone algo bueno, ¿cómo saber? Pero en estas condiciones de desmadre nacional, me viene muy muy mal que alguien tenga la ocurrencia de promover su libro de esta forma. No nos hace falta, muchas gracias, señor. Es como quienes decían que México es un Estado fallido: que viajen un poco para ver los auténticos estados fallidos o fracasados, y se darán cuenta de que todavía nos falta para llegar a eso. México tiene un sentido muy fuerte de identidad, algo poderoso que podría perderse por los peligrosos vericuetos del chauvinismo nacionalista, pero que también es la materia prima de una recuperación nacional.

Tenemos que hacer algo. Con urgencia. Y viene la coyuntura de 2010. A muchos les da miedo: hay que ver un poco del caldo de cultivo de las revoluciones de cada siglo, el México de 1809 y el de 1909, y el caos que vino después, para entenderlo. Esclaro, sin embargo, que una rebelión armada está totalmente fuera de lugar. Ejemplos actuales se pueden encontrar en Camboya, China, Cuba, Irán, Mozambique, Vietnam, Zimbabue, países donde he podido constatar personalmente que las revoluciones devoran a sus hijos y se vuelven contra el pueblo al que debían elevar. Algo que ya habían descubierto los franceses de 1789, pero que nos gusta olvidar.

Las revoluciones, no obstante, pueden ser de otra forma: intelectual, emocional, ética, incluso visceral. Hemos llegado o lo estamos haciendo a un momento climático de nuestras crisis, en el que por la dureza de lo que padecemos tenemos que darnos cuenta de que ya no podemos seguir así. Nos vamos a matar unos a otros y los que queden no habrán ganado nada, porque nuestra tierra estará destruida. Es hora de cambiar la nación entera, el pueblo, cada uno de nosotros. Hacer en 2010 una revolución mexicana por la salud mental, que erradique para siempre todos esos pequeños abusos que solemos cometer, tirar basura, dejar la luz encendida, gastar agua sin necesidad, dejar sucias las cosas que alguien tendrá que usar después, agredir al peatón, mentarle la madre al de enfrente, dar y recibir mordida, ser tan inconscientes de quienes están a nuestro lado. Tenemos que recuperar la amabilidad, ¡dar la mano! Si no cambiamos eso, desde abajo, no podemos esperar que cambien las estructuras profundamente corruptas que están arriba.

¿Cómo esperar que Salinas de Gortari se deje de truculencias, que Slim compita con lealtad, que Manlio Fabio actúe honestamente, que Salinas Pliego deje de ser un golpeador, que al niño de oro de Atlacomulco no se le olvide de qué murió su esposa, que el góber precioso deje de proteger pederastas, que López Obrador se vuelva humilde, que Bejarano rechace la lana, que Sodi no acepte entrevistas truqueadas, que Madrazo corra los maratones completos, que Martita se dé cuenta que que su esposo ya no es presidente, que a Espino se le quite lo bravucón, que Elba Esther deje de ser el mayor obstáculo para la educación, que el jefe Diego deje el tráfico de influencias, que 500 diputados y 128 senadores que presumen de ser representantes del pueblo renuncien a las transas y legislen bien, que a Calderón y sus secres se les prenda el foco, que dejen de ser todos una bola de Juanitos con un poquitín más de estilo (salvo Elba Esther, aunque se vista de seda), si en el fondo nadie puede estar seguro de que otro mexicano haría algo diferente si estuviera en el lugar de ellos?

2010 es un año con enorme peso psicológico para los mexicanos. Es un año en el que nos podemos tirar a la lona antes de que suene la campana, sentirnos perdidos, darnos a la derrota y cumplir la profecía del autor que comentaba. También nos podemos movilizar para reconstruirnos, si tenemos claro que queremos hacerlo, si buscamos y encontramos un camino viable y si aparece una persona o un grupo capaz de organizar todo este enorme deseo nacional de despertar.

Necesitamos liderazgos, eso es claro. Hace 8 años, los argentinos tomaron las calles al grito de “¡que se vayan todos!”, pero no tenían a nadie que pudiera reemplazar a los que debían irse, éstos se quedaron y en vez de ellos, miles de ciudadanos tuvieron que emigrar, y hoy tienen a sus Kirchner y sus Macri y todas esas bandas de vagos en diversas instancias del poder.

Atravesamos de noche un desierto extremadamente árido de liderazgos. Necesitamos crearlos. ¡Con mucho cuidado! Semanas atrás, en Irán, lo pude ver: el deseo popular, la masa crítica, estaba ahí en espera de ese algo para movilizarse, y el desierto se convirtió en una gran ola verde cuando pareció que había llegado la señal. ¡Ojo! No era el liderazgo que necesitaban, uno que realmente quisiera y pudiera llevarlos a la transformación del país, y su profundo deseo los confundió.

Debemos actuar con decisión pero también con cuidado. Tenemos que generar la alternativa, superar las barreras sociales e ideológicas, dejar de buscar mensajes alucinados en la Biblia y usar los libros de ciencia, salvar este barco de todos. Necesitamos actuar con buen juicio, aprovechar la coyuntura histórica y volcarnos por el cambio. Para que en 2010 haya una verdadera revolución, constructiva, pacífica y definitiva.

Una que nos devuelva la salud mental.

(Y salir de una situación en la que hasta un exguerrillero kurdo, sentado en su ciudad de pistolas, voltea a mirarnos con ojos de, caray, ¡qué mal están en su país!)

Leer entrada completa | Make a Comment ( 16 so far )

El mexicano que le dio la vuelta al mundo en noventa minutos

Posted on 17 septiembre, 2009. Filed under: Eileen Truax -Los Ángeles | Etiquetas: , , |

Por Eileen Truax / Los Ángeles, EEUU

Este viernes viví una sensación que no todos los días se puede percibir. El transbordador espacial Discovery regresó a la tierra procedente de una misión y, al momento de su ingreso en la atmósfera, produjo el fenómeno conocido como “sonic boom”: un estruendo provocado por una enorme cantidad de energía auditiva que no sólo se escucha, sino que se siente en el pecho, supongo que porque es donde nuestra caja de resonancia lo permite. Como el Discovery aterrizó en el sur de California, quienes vivimos en esta región lo sentimos clarito.

Tanta fuerza, tanta energía, obligan a pensar: ¿qué habrán sentido los astronautas que venían dentro de la nave? En las últimas semanas los medios de comunicación en México, y los medios en español en Estados Unidos, le dieron gran vuelo a la historia de la tripulación que viajaría en el Discovery debido a que dos de ellos son de origen mexicano. Particularmente se centraron en José Hernández, quien siendo hijo de inmigrantes trabajó en los campos estadounidenses con sus padres. Hernández se convirtió en una figura de horario triple A y la mayoría de los comentadores se refería a él como “el mexicano”.

Pero si bien el logro de Hernández es loable –como lo es el hecho de que haya preservado su español, y que haya exigido que en la documentación oficial de la misión su apellido apareciera con acento, como debe de ser-, durante todas estas semanas yo sentí que hizo falta recordar con el honor que se merece al primer mexicano que, hace casi veinticinco años, salió del planeta en una misión espacial: el doctor Rodolfo Neri Vela.

nerivela

Neri Vela nació en Chilpancingo, Guerrero, y estudió en nuestra gloriosa UNAM. Finalizó sus estudios en México y luego en el extranjero, y trabajaba en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes cuando el gobierno en turno tuvo a bien establecer un convenio con la NASA que terminó en que uno de los nuestros iría a bordo del Transbordador Espacial Atlantis en noviembre de 1985. Ese fue Rodolfo: el primer astronauta mexicano que fue al espacio, y el segundo latinoamericano.

Neri ha escrito varios libros sobre eclipses, estaciones espaciales, satélites y demás, incluidos dos libros para niños. De entre ellos, yo tuve la suerte de toparme con uno, quizá el más personal: Vuelta al mundo en noventa minutos, escrito cuando regresó de la misión espacial. En este libro, con el lenguaje más sencillo y un tono tan carente de arrogancia que parece difícil de creer, Neri habla de su vida personal, de sus inicios en la ciencia, de cómo supo que sería él el encargado de ir a la misión y del entrenamiento que tuvo que recibir. Con mucho detalle narra los detalles que todos nos preguntamos siempre: ¿cómo le hacen para ir al baño? ¿qué comen? ¿cómo duermen? Si un astronauta tiene un sueño erótico en el espacio, ¿tiene una erección? ¿Qué siente un astronauta cuando nosotros escuchamos el “sonic boom”? Cada detalle, narrado con infinita sencillez, presenta a un Neri Vela absolutamente humano, completamente cercano.

Recuerdo incluso un pasaje crudísimo del libro: antes de irse, Neri habló con su novia sobre un posible matrimonio cuando él volviera de la misión espacial. Eso fue en agosto, cuando se iba a su entrenamiento de tres meses. El 19 de septiembre, con el terremoto de 1985, el edificio de Tlatelolco donde vivía la chica fue uno de los que se derrumbó, y ella murió. Recuerdo haber sentido con él la impotencia de no estar en el funeral, porque eso hubiera implicado romper la cuarentena y no viajar al espacio. Recuerdo también la admiración que sentí cuando el tipo narra la manera en que decidió continuar con la misión. Pero sobre todo, recuerdo la humildad y el auténtico asombro con los que el astronauta relata lo que sintió cuando vio nuestro planeta a través de la ventana, cuando nos vio desde allá.

Un poco después de que el libro se publicó, supe que Neri Vela estaría firmando libros en una librería. Por supuesto, llevé el mío. El tipo, con una sinceridad apabullante, me agradeció el hecho de que hubiera comprado y leído su libro. Su dedicatoria fue muy cálida y yo me fui tan contenta; porque oiga usted, uno podrá tener la edad que sea, pero hablar con un astronauta no es cualquier cosa.

Supe que Neri Vela sigue dando clases en la UNAM hasta la fecha. A mí me sorprende que con tanta bola que se le ha dado a José Hernández (merecida, sin duda), los medios no hayan buscado más a nuestro primer astronauta. Me gustaría mucho verlo ahora, escucharlo comparar impresiones, saber qué piensa casi 25 años después; me hubiera gustado escucharlo narrar el momento del despegue de la nave de Hernández o su llegada, y recordar todo lo que se ve y se siente cuando, con alma mexicana, se le da la vuelta al mundo en noventa minutos.

Leer entrada completa | Make a Comment ( 6 so far )

Irán: Poemas de la Azotea

Posted on 13 septiembre, 2009. Filed under: Témoris Grecko |

Por Témoris Grecko / Barcelona

Me han dicho que los iraníes siguen saliendo por las noches a gritar “¡Alá u akbar!”. El gobierno los puede apalear en las calles, pero no puede expulsar su clamor de la atmósfera en la oscuridad. Ni acallar la potente vehemencia de la poesía, tan importante como es para el alma iraní.

Cada noche, desde el fraude electoral del 12 de junio, la gente sale a gritar a las azoteas “¡Alá u akbar!”, dios es el más grande. Se te pone la piel de gallina cuando vas caminando por las calles, en la semioscuridad, y de pronto escuchas una voz que muy cerca, en lo alto, emite ese sonoro llamado. Y si no está cerca, muy pronto lo estará, porque son muchos los noctívagos que los escuchan y salen a sus balcones a responderlo, como un eco poderoso que se acrecienta y multiplica con ritmo, llega junto a ti, te rodea con sus ondas sonoras, patra después alejarse y volver, alejarse y volver.

Si a ti te pone la piel de gallina, a los hombres que dominan Irán los espanta y preocupa. Porque no son religiosos conservadores quienes lo emiten, no es el grito del Islam jameneísta que amenaza al infiel y al traidor. Ese aullido místico-combativo es una paradoja y a la vez una conquista. Una paradoja porque quienes tratan de ponerles límite a las imposiciones religiosas son los que gritan dios es el más grande. Y una conquista porque es una contraseña arrebatada, el lema que usaron los jóvenes revolucionarios de 1979 para advertirle al sha Rezá Pajleví que venían a buscarlo, es el que ahora sirve para recordarles a los envejecidos revolucionarios de 2009 que el poder corrompe y los ha destruido por dentro, que no es para siempre y tendrán que rendir cuentas de lo que han hecho con él.

Ojalá en este momento, cuando lees este texto, estés en un lugar silencioso y oscuro. Si no es así, cierra los ojos. Ahora, aprieta el botón de reproducción. Y escucha:

La mujer que grabó este video te está hablando.

Hay un mensaje, ¿qué te dice?

Es poesía. Los iraníes son un pueblo para el que la poesía tiene un lugar superior. La religión los ha enseñado a peregrinar a los lugares santos. Pero ellos acuden con igual devoción a venerar a sus poetas: a los jardines donde enamoraron mujeres, a los salones donde se embriagaron, a sus tumbas. En Shiraz, por ejemplo, la gente no me preguntaba si ya había visitado las mezquitas y los seminarios, ni siquiera si había ido a la milenaria ciudad de Persépolis: “¿Fuiste a ver a Jafez (Hafez)?”, se intrigaban, orgullosos del gran poeta local. “No puedes irte sin ver el mausoleo de Jafez”.

No es raro que sus conversaciones cotidianas tengan resonancias poéticas. Cuando hablan de algo grave, casi inconscientemente acuden a metáforas y fórmulas literarias. Es parte de su ser. La mujer iraní que te habla, anónima, estaba enviando un mensaje al mundo en su lengua, el farsí. Y lo hizo a través de cuatro poemas, en días diferentes, siempre con el fondo de las voces de las azoteas de Teherán. Alguien más hizo su parte al ponerles subtítulos en inglés a estos videos caseros. Yo hago la mía al explicarte el contexto de cada uno, traducirlos al castellano y ponerlos aquí, para ti.

.

GENTE INDEFENSA

Es el que ya escuchaste. Puedes volver a hacerlo. Lo grabó el 16 de junio, al concluir el cuarto día de protestas y luchas callejeras a raíz del fraude electoral. El gobierno había censurado o interrumpido las comunicaciones en diversos momentos, los mensajes de texto de manera permanente, y otros servicios de forma intermitente. Los perros de la represión ya atacaban gente en las calles.

Los llamados de ‘Alá u akbar’ se elevan de nuevo.

Una de las maneras más simples y efectivas de convocar a la gente a unirse.

Nos pueden quitar nuestros mensajes de texto.

Se pueden llevar nuestro internet.

Se pueden llevar incluso nuestros teléfonos.

Pero con nuestros llamados de ‘Alá u akbar’ les mostraremos

que todavía podemos unirnos.

La gente llama a dios con todo su corazón.

Acaso sus voces harán estremecer el reino de dios.

Gente indefensa que ha sido tildada de maleantes y vagos.

Gente indefensa que ha sido llamada mugre y polvo.

Gente indefensa que se ha expresado mediante la protesta silenciosa y pacífica.

Ahora, de noche,

hasta el reino de dios,

pide ayuda.

.

¿DÓNDE ESTÁ ESTE LUGAR?

El 19 de junio, el líder supremo de la República Islámica de Irán, ayatolá Seiyed Alí Jameneí, descrito en la Constitución como representante de dios sobre la Tierra, encargado de ser un sabio juez que custodia benévolamente a su pueblo, salió a dar un sermón solemne en el que convalidó el fraude electoral y advirtió a quienes no acataran su dicho que ellos serían responsables de la tragedia.

Viernes, 19 de junio de 2009.

Mañana es sábado.

Mañana es un día del destino.

Está noche, los llamados de ‘Alá u akbar’

se escuchan más y más poderosos que las noches anteriores.

¿Dónde está este lugar?

¿Dónde está este lugar en el que cada puerta está cerrada?

¿Dónde está este lugar

en el que la gente está simplemente llamando a dios?

¿Dónde está este lugar

en el que el sonido de Alá u akbar se hace más y más poderoso?

Espero cada noche para ver si los sonidos

de Alá u akbar crecen y se hacen más numerosos.

Me estremecen.

Me pregunto si a dios también.

¿Dónde está este lugar en el que tanta gente inocente está atrapada?

¿Dónde está este lugar al que nadie viene en nuestra ayuda?

¿Dónde está este lugar en el que, sólo con nuestro silencio,

estamos enviándole nuestras voces al mundo?

¿Dónde está este lugar en el que los jóvenes derraman sangre

y después la gente va y reza,

de pie sobre esa misma sangre,

y reza?

¿Dónde está este lugar en el que los ciudadanos son llamados vagos?

¿Dónde está este lugar? ¿Me quieres decir?

Este lugar es Irán.

Tu patria. Y la mía.

Este lugar es Irán.

.

ESCUCHA CON ATENCIÓN

Una vez que el líder supremo consumó su traición, los milicianos basiyíes y la policía se sintieron libres de ir por sus presas. Ese sábado 20, fui testigo en primerísimo plano de la proeza formidable de algunas miles de personas que intentaron recorrer los cuatro kilómetros que hay entre las plazas Revolución y Libertad. Los vi enfrentar los garrotazos, las ofensivas de golpeadores en motocicletas, los gases lacrimógenos, y avanzar casi, casi hasta la plaza Libertad. Pero el gobierno no los iba a dejar llegar a ella. Humillado, superado por gente desarmada en la batalla callejera, ahí se atrincheró y no hubo manera de moverlo.

La lucha dejó saldos. En Irán, como en otros países islámicos, la televisión gubernamental dedica mucho tiempo a exhibir el abuso de las fuerzas isralíes, armadas con lo mejor, contra los palestinos y sus cohetes artesanales. Mucha gente afirma en Irán que lo mismo pasa ahí. La gente sale desarmada y cuando no le queda más alternativa, busca piedras. Los represores usan armas de fuego. Ese sábado 20, por lo menos diez personas murieron a manos de los agentes del “orden”. Entre ellos una chica cuya agonía llegaría a todo el mundo a través de YouTube. Un miliciano que pasaba en moto la mató de un tiro en el pecho, cuando ella estaba parada hablando por teléfono. Con toda su piedad religiosa, el gobierno dijo que los fallecidos eran “terroristas”. Lo que no explicó nunca fue la extraña situación de que los muertos estuvieran todos de un mismo lado.

Las cárceles se estaban llenando de personas inocentes. Y mediante torturas, les sacaban confesiones inventadas. El representante de dios sobre la Tierra había dejado salir los demonios.

20 de junio de 2009, sábado.

Dios todopoderoso, ¡anoche te llamamos tanto!

Gritamos tanto tu nombre.

¿Por qué el de hoy no fue el día?

No he perdido la esperanza aún.

Pero ya no estoy tan esperanzada, tampoco.

¡Escucha! ¡Los gritos son más fuertes!

¡Mucho más fuertes!

¿Por qué estás durmiendo?

¿Por què no dices algo?

¿Por qué no reaccionas de alguna forma?

Hemos puesto nuestras vidas en las palmas de tus manos.

¿Por qué no te muestras?

Estamos todos haciendo lo mejor que podemos.

¡Escucha!

Ésta es nuestra voz.

Una voz que no tiene otro lugar donde expresarse.

Escucha.

Ésta es nuestra voz y viene desde el fondo de nuestras almas.

¡Oh dios!, ¿por qué no has dejado tan indefensos?

Alá u akbar…

¡Oh dios! ¡Te están llamando! ¡Escucha!

¡Escucha! ¡Te están llamando!

Si estás durmiendo, ¡levántate!

No es hora de dormir.

¡Esta vez tienes que escuchar!

Escucha con atención.

¡Escucha y así no tendrás excusa alguna

cuando nos encontremos en el otro mundo!

¡Así no dirás: ‘no escuché sus voces”!

¡No digas que no gritamos tu nombre para que nos escucharas!

¡Escucha con atención!

¡Todos ellos te llaman!

.

NO OLVIDEMOS

El domingo 21 fue el día del desconcierto, de la desazón, del desespero. Amanecimos en un Estado de sitio no declarado, con reglas que nadie había establecido y que se tenían que aprender mediante ensayo y error. El error, que mejor fuera de otros porque el castigo era una golpìza, un arresto y después, no podías saber: con suerte serías liberado tras un par de días de torturas; también podías pasar semanas o meses en prisión, ser sometido a juicio, condenado injustamente; o podías morir.

Las noches eran de terror. La policía tenía listas de gente cuyas puertas tiraba y a quienes capturaba en piyama, frente a sus familias. Iban contra todo tipo de personas: estudiantes comprometidas y chicos desafortunados; antiguos ministros del gobierno y empleados de cuarto nivel; periodistas, intelectuales, artistas, vendedores de diarios, demostradores de ropa, obreros, informáticos. El gobierno no suele dar detalles de sus actividades represivas, pero aunque quisiera, no los podría dar: lo hizo de manera tan masiva y desorganizada que dudo que tuviera control sobre todos los datos. Así era en Teherán. ¿Cómo habrá sido en las ciudadades más pequeñas y alejadas? ¿Y en los áres rurales, donde las etnias minoritarias se había volcado por la oposición?

Domingo, 21 de junio de 2009.

Los ‘Alá u akbar’ acaban de empezar.

No sé cuánto tiempo seguirá esto,

por cuánto tiempo más persistirá la gente con sus ‘Alá u akbar’.

Sólo sé que desde anoche, han estado tocando a las puertas de la gente

para advertir que quien grite ‘Alá u akbar’ será identificado.

¡Ahora han amenazado a la gente para que no llame a dios!

Muchos de nosotros ni siquiera somos musulmanes.

Muchos de nosotros ni siquiera creemos en dios.

Pero ‘Alá u akbar’ ya no tiene que ver con ser musulmán.

Se ha convertido en un llamado a la unidad.

Podemos ser musulmanes, judíos, zoroastrianos,

fieles o sin fe.

Muchos de nosotros ni siquiera creemos en dios.

Pero cada noche venimos a llamar a dios.

Por los otros.

Por los que han muerto.

Por mí.

Por ti.

Por Irán.

Las voces vienen desde lejos.

Te dejan estremecida.

Te dan esperanza.

Pero al mismo tiempo muestran la indefensión.

Muestran que todavía hay gente en busca de justicia.

Y muestran qué tan indefensa está,

que todo lo que le queda es gritar ‘Alá u akbar’.

No olvidemos estas voces.

No olvidemos esta llamada.

Se ha derramado demasiada sangre

para que pudiera elevarse este ‘Alá o akbar’.

Hay demasiados padres que no abrazarán a sus hijos esta noche.

Tú o yo podríamos haber sido

uno de los no destinados a regresar a casa esta noche,

Así es que no olvidemos,

no olvidemos nunca estos días.

Leer entrada completa | Make a Comment ( 5 so far )

A treinta años del triunfo en Nicaragua de la Revolución sandinista

Posted on 10 septiembre, 2009. Filed under: Domingo Lilón -Pécs, Hungría | Etiquetas: |

Por Domingo Lilón / Pécs, Hungría

Recuerdo muy bien aquel 19 de julio de 1979. Aún conservo en algún lugar de la casa de mi madre en Santo Domingo aquel periódico dominicano que en primera plana y con grandes letras anunciaba el triunfo de los sandinistas en Nicaragua y la salida de Somoza del país. Ese mismo 1979 ingresé en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, en donde el tema de conversación era Nicaragua. Un año más tarde, en 1980, iniciado los estudios en la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas el tema de Nicaragua fue popularizándose aún más. Allí conocí a Juan, “Sandino”, como popularmente le conocíamos, quien había pasado medio año en Nicaragua en la campaña de alfabetización. Éramos la generación de la Revolución nicaragüense.

Al igual que Cuba, Nicaragua contaba con todas las características para la revolución tal cual la interpreta Hobsbawm “[…] tanto en el viejo sentido utópico de búsqueda de un cambio permanente de valores, de una sociedad nueva y perfecta, como en el sentido operativo de procurar alcanzarlo mediante la acción en las calles y en las barricadas, con bombas y emboscadas en las montañas” (Historia del siglo XX, 1914-1991. Crítica – Grijalbo Mondadori. Barcelona, 1995, p. 445).

Durante mucho tiempo Nicaragua sufrió de las apetencias de los EE. UU., lo que trajo como consecuencia la aparición de uno de los líderes más carismáticos de Centroamérica, Augusto César Sandino, quien luchó no sólo contra los norteamericanos, sino contra los gobiernos nicaragüenses impuestos por los EE.UU. Su asesinato lo convirtió en un mártir.

El control del poder real en el país descansaba en la Guardia Nacional creada por los EE.UU., la cual, a su vez, estaba controlada por el general Anastasio Somoza García, fundador de la dinastía de dictadores que controlarían el país y la nación desde 1937 hasta finales de la década de los setenta.

Con una feroz dictadura de varias décadas y un mártir como Sandino, era de esperar la aparición de un grupo guerrillero inspirado por la idea de “crear un, dos, tres Vietnam” del Che Guevara y del “foquismo” del francés Regis Debray. En la década de los sesenta hizo su aparición la guerrilla nicaragüense, dividida luego en tres grupos de marcadas diferencias ideológicas, las cuales unidas formaron el Frente Sandinista de Liberación Nacional, el cual salió triunfante en 1979 tras la huída del último de los Somoza, el entonces presidente Anastasio Somoza Debayle. De nuevo triunfaba otra revolución en América Latina y con ella venía la utopía de un futuro mejor. Pero la tarea a realizar era enorme, debido a la situación en que se encontraba el país.

A diferencia de Cuba, la Revolución sandinista contó con una amplia muestra de solidaridad internacional, especialmente de los países del área, de Europa occidental, pero también de Cuba, la ex-URSS y de los países comunistas de Europa. Incluso, en un principio, de los EE.UU., hasta la aparición de Reagan como presidente de los EE.UU. Entonces apareció la “contra”, la oposición al Gobierno de Managua, financiado por el Gobierno norteamericano, provocando una violenta y larga guerra civil que, al fin y al cabo, socavó el ánimo y la confianza de los nicaragüenses ante los sandinistas, quienes perdieron el poder en las elecciones generales de 1990.

“La revolución sandinista fue la utopía compartida. Y así como marcó a una generación de nicaragüenses que la hizo posible y la sostuvo con las armas, también hubo una generación en el mundo que encontró en ella una razón para vivir y para creer, y peleó por defenderla en muchas trincheras a la hora de la guerra de los contras y el bloqueo de Estados Unidos, desde Europa, Estados Unidos, Canadá, América Latina, promoviendo comités de solidaridad, recogiendo dinero, medicinas, útiles escolares, implementos agrícolas, escribiendo en los periódicos, levantando firmas, presionando a los parlamentarios, organizando marchas.

[…] En un fin de siglo poco heroico, vale la pena recordar que la revolución sandinista fue la culminación de una época de rebeldías y el triunfo de un cúmulo de creencias y sentimientos compartidos por una generación que abominó al imperialismo y tuvo la fe en el socialismo y en los movimientos de liberación nacional, Ben Bella, Lumumba, Ho Chi Minh, el Che Guevara, Fidel Castro; una generación que aún presenció el triunfo de la revolución cubana y el fin del colonialismo en África e Indochina, y protestó en las calles contra la guerra de Vietnam; la generación que leyó Los condenados de la tierra de Frantz Fanon y ¡Escucha, Yanki! de Stuart Mill, y al mismo tiempo a los escritores del boom, todos de izquierda entonces; la generación de pelo largo y alpargatas, de Woodstock y los Beatles; la de la rebelión de las calles de París en mayo del 68, y la matanza de Tlatelolco; la que vio a Allende resistir en el Palacio de la Moneda y lloró por las manos cortadas de Víctor Jara, y encontró, por fin, en Nicaragua, una revancha tras los sueños perdidos en Chile, y aún más allá, tras los sueños perdidos de la República española, recibidos en herencia. Era la izquierda. Una época que fue también una épica” – escribió Sergio Ramírez (Adios muchachos. Una memoria de la revolución sandinista. Editorial Aguilar, Madrid, 1999, pp. 14-15).

Sergio Ramírez no sólo hace recuento de las causas que llevaron al fin a la utopía sandinista, tales como la guerra de los contra, la posición del Gobierno norteamericano de Ronald Reagan, etc., sino los propios errores que cometieron los sandinistas. Rememora el mensaje que le envió Olof Palme desde Estocolmo tras su visita a Nicaragua en 1983: “Cuídense, se están alejando del pueblo” (p. 52). Mensaje premonitorio ya que verdaderamente se fue abriendo más y más la brecha entre los líderes y las masas. Una distancia que el mismo Sergio Ramrez reconoce más tarde: “He contado alguna vez que durante la campaña electoral de 1984, el número estelar del mitin un domingo en el puerto de San Carlos, en Río San Juan, era la entrega simbólica que iba a hacerme de su fusil un campesino de la comarca de Jesús María, hasta hacía poco alzado con la contra, y que se había rendido o había sido capturado. Cuando lo anunciaron, lo vi subir a la tarima y acercarse a mí bajo el sol relampagueante, vestido en hilachas y descalzo, el fusil viejo sostenido por un mecate en lugar de correa. Entonces advertí que entre nosotros había un inmenso abismo difícil de salvar. Las razones por las que se había alzado contra la revolución, dejando aún en más desamparo a su familia, eran distantes y distintas de las que a mí me habían impulsado para entrar en esa misma revolución que pretendía resolverle a él los problemas de su vida. No sólo por novelista era yo un intelectual, igual a los demás que vestían uniformes de comandantes, y también decían discursos y teorizaban. Todos, desde arriba, pensábamos la revolución en términos de teoría o de ideal, y esa concepción mental trataba de ser aplicada o impuesta a la sociedad, y a gente de carne y hueso como el campesino humilde y acobardado que me entregaba el rifle. Le proponíamos el viaje incomprensible de lo primitivo a lo moderno, pero él se negaba y había tomado un arma para oponerse” (pp. 211-212).

En el 2006, luego de su derrota en 1990, los sandinistas, con Daniel Ortega a la cabeza, vuelven al poder. En esos tres lustros transcurridos el Frente Sandinista perdió a varias figuras representativas tales como Carlos Mejía Godoy, Dora María Téllez Argüello, Luis Carrión, Víctor Tirado, Henry Ruiz, Ernesto Cardenal, Gioconda Belli o Sergio Ramírez. Y también, para muchos, perdió su áura, su fe, su esencia o, simplemente, como Sergio Ramírez escribiera “Hoy la revolución queda para muchos, dentro y fuera de Nicaragua, entre las nostalgias de la vida pasada y los viejos recuerdos, y se evoca igual que se evocan los amores perdidos; pero ya no es más una razón de vida” (p. 16).

Leer entrada completa | Make a Comment ( 2 so far )

El 2010 me da Miedo

Posted on 8 septiembre, 2009. Filed under: Alejandro Pérez Corzo -D.F. | Etiquetas: |

Por Alejandro Pérez / Mexico DF

Hace un par de meses, tal vez un poco más, se me hizo temprano (situación en grave peligro de extinción para los habitantes de la Ciudad de México) para una junta de trabajo en la colonia Juárez, zona a la que intelectuales del siglo pasado tuvieron a bien bautizar como “zona rosa”.

Para matar el tiempo caminé no más de treinta metros sobre la calle de Varsovia y me encontré con un establecimiento de antigüedades, muy bien montado, lo que no deja de llamar mi atención en tiempos de emergencia económica cáustica, llamado “Galería Churchill”.

No sé si por un voyerismo galopante, confeso e irredento, o por algún sentido de curiosidad histórica, pero las antigüedades, al menos las que están así de bien presentadas y sistematizadas, me fascinan. Despiertan mis más locas fantasías, echan a volar mi imaginación, me hacen sentir parte de la historia. Quisiera en serio poder comprar media galería. Cuadros, bocetos de murales, primeras ediciones de libros como el llano en llamas, etc.

Cuándo más entrado estaba en mi orgía de “window shopping” voyerista, oh! desgracia… y no exagero. Ante mis ojos una invitación dirigida por Porfirio Diaz a un General del Ejercito, para asistir a Palacio Nacional la noche del 12 de septiembre de 1910, a un baile de gala para conmemorar el centenario del inicio del la Guerra de Independencia. Mi sensación de estar en el paraíso terminó de tajo. Si Pitágoras no era un loco, o yo medio menso, el 12 de septiembre de 1910 eran exactamente 69 días antes de que estallara la Revolución Mexicana. Jamás, lo confieso, había reparado en que la Revolución Mexicana había sorprendido a las instituciones del Estado Mexicano de fiesta. ¿Un baile de gala en Palacio Nacional 69 días antes del estallido de la Revolución Mexicana? Wow¡¡¡ No sé si es porque las 36 semanas que llevo esperando la llegada de mi hijo Emiliano se han ido volando pero caray, 69 días no es nada.

Inevitablemente, regresé al presente y pensé en el futuro inmediato, el bicentenario. ¿Cómo llegamos al bicentenario? ¿Este país es mejor que aquel? ¿Menos hambre? ¿Más oportunidades? ¿Más libertades? ¿Menos mega ricos y menos mega pobres? ¿Más soberanía? ¿Mejor visión de largo plazo? ¿Alguna visión de cualquier plazo?

Cumpliremos 200 años como nación independiente y 100 años de habernos convulsionado para cambiar con:

1.- Decenas de miles de ejecutados por el crimen organizado.
2.- El segundo hombre más rico del mundo y decenas de millones de los más pobres.
3.- El ejército en la calle.
4.- La educación pública y privada de pena ajena.
5.- Ministros de culto predicando sobre asuntos públicos.
6.- El campo muerto y enterrado.
7.- Organismo públicos obesos.
8.- Sufragio universal pero ineficaz para orientar a los representantes en el sentido de la voluntad popular.
9.- Inexistencia o ineficacia de los factores de movilidad social.
10.- Tasas de competitividad vergonzosas.
11.- La más alta tasa de obesidad infantil a nivel mundial.
12.- Monopolios abrumadores.
14.- Corrupción en niveles indignos incluso para los antecedentes conocidos de nuestra clase política.
15.- Secuestros y extorsiones del crimen organizado a ricos y pobres.

Caray… el recuento se hizo tan largo que se me estaba haciendo tarde para la junta que me llevó originalmente a la calle de Varsovia.

Hoy meses después mi preocupación no hace más que crecer. Se da por sentada la mansedumbre del pobre, la inferioridad del diferente y la invencibilidad del Estado.

A lo largo de estos días, cada que desahogo con amigos y familia esta inquietud recibo argumentos que me preocupan aún más; “México es hoy un país con Seguro Social, Universidad Nacional, carreteras y satélites, elecciones libres, ejército leal, sin esclavitud ni tiendas de raya”… pero ¿cuántos tienen seguro social, acceden a la Universidad Nacional o cualquier otra institución de educación superior, cuántos son explotados como verdaderos esclavos, en fin cuántos comen tres veces al día algo que no sean yerbajos arrancados de arbustos? En efecto ya no vivimos tirados por carretas y tenemos satélites, pero ¿no será eso algo más bien propio de la modernidad y no un logro del Estado? Conozco muy poca gente que cree en realidad que su voto moldea en algo, aunque sea poco, su propio destino y el de su país. Y ya de las tiendas de raya ni hablamos, existen créditos de nómina en los que un asalariado recibe con tan solo oprimir un botón en un cajero automático un préstamo por tres meses de su sueldo a tasas de interés cercanas al 70% anual que le cobrarán automáticamente previo a poder disponer de su salario, ¿no era el salario inembargable? Estudiar mucho ya no saca de pobre como antes, los servicios de salud público son tan malos que ningún clase mediero quisiera que su hijo nazca en un hospital público. En fin ¿Dónde carajo está la esperanza para la gente? Con la adolescencia abandoné el sueño de la igualdad lisa y llana pero hasta hoy no me he podido convencer de que la falta de igualdad de oportunidades no es un balazo en el pie incluso para los más privilegiados por el status quo.

El 2010 es una fecha emblemática en muchos sentidos, y no hay que olvidar que los movimientos subversivos tienen siempre componentes románticos y simbólicos propios de personas que deciden abandonar muchas cosas de la vida diaria para perseguir ideales. El bicentenario es una de esas fechas soñadas por la subversión para poder entrar a escena.

A este escenario habrá de sumársele el componente explosivo que constituyen las armas y el dinero del narcotráfico, la transformación de los cuerpos de inteligencia civil en empresas encuestadoras y de espionaje de adversarios políticos, pero sobre todo que hay millones de mexicanos, con hambre, sin salud, sin educación, pero sobre todo sin la esperanza de una vida mejor a través del esfuerzo.

Me reconozco un nostálgico de los ideales de justicia social de la Revolución Mexicana, consciente de sus muchos logros y sus muchos, también, saldos pendientes, para prueba el nombre que le daremos a mi primogénito, pero hoy no quiero dejar de gritar que ojalá y todos esos logros no hubieran requerido la muerte de más de un millón de mexicanos a manos de otros mexicanos. Gritar que, ojalá, el próximo gran viraje social para tratar de corregir el rumbo hacia el faro de los ideales nacionales no requiera otro millón de mexicanos muertos.

Leer entrada completa | Make a Comment ( 11 so far )

Liked it here?
Why not try sites on the blogroll...