Adiós al papel… periódico

Posted on 5 mayo, 2009. Filed under: Invitados | Etiquetas: |

Roberto Garza Iturbide / Ciudad de México

Hubo una época en que los periódicos eran impresos en papel.

Deserción

Hace un par de años dejé de comprar periódicos, mas no de leerlos. Simplemente sustituí las ediciones impresas en papel por las versiones en internet. Duele decirlo, pero es la verdad: ya ni siquiera los fines de semana me paro en el puesto de periódicos.

Si algo me alivia un poco el remordimiento de conciencia es saber que no soy el único desertor. Durante los últimos años, decenas de miles de personas en todo el mundo dejamos de leer los diarios impresos porque, seamos francos, hacerlo en internet nos resulta mucho más fácil, práctico y hasta entretenido. De hecho, en mi caso se volvió un hábito adictivo.

Lo duro del caso es que todos los tránsfugas del papel periódico somos apenas una minoría ante los millones de jóvenes menores de veinticuatro años que hoy en día se informan exclusivamente por la vía electrónica (no necesariamente en sitios de empresas periodísticas), y que rara vez han tenido un periódico entre sus manos.

Los miembros de esta generación, como sus futuros sucesores, no se van a convertir de la noche a la mañana en los nuevos lectores de diarios impresos. La verdad cuesta trabajo imaginar a un adolescente moderno comprando el periódico en un puesto callejero. ¿Para qué?, si todo está en la red. En cambio, resulta mucho más sencillo pensarlo con un pequeño dispositivo electrónico entre las manos, de esos con capacidad para almacenar muchos más libros y periódicos de los que podría cargar en su mochila.

A estas alturas de la llamada era de la información, la tendencia es irreversible: los periódicos impresos en papel, tal como los conocemos, van a desaparecer en unos años. ¿Cuánto les queda de vida? Imposible saberlo a ciencia cierta, pero tal vez aguanten otros quince o veinte años. Pero no más. Me duele poder predecir el cierre de imprentas y el despido de repartidores y voceadores.
Aunque la Asociación Mundial de Periódicos (wan-press.org) haya reportado ligeros aumentos en la difusión mundial de periódicos impresos durante el 2008, lo que en realidad se debe a la efímera proliferación de diarios de distribución gratuita, lo cierto es que el papel periódico es un producto en vías de extinción.

Prensa digital

La industria periodística se encuentra en pleno proceso de adaptación al cambio tecnológico. Como parte fundamental de esta adecuación, las empresas dedicadas a la prensa escrita poco a poco han ido incorporando sus productos editoriales al ciberespacio.

En la mayoría de los casos, los propietarios y directivos de dichas empresas entendieron que internet no es un competidor sino un aliado, y que ofrecer un portal de calidad y gratuito no es una simple alternativa sino un paso obligado para sobrevivir. Los necios que se resisten al cambio están irremediablemente destinados al fracaso.
Internet, más que el futuro, es el presente de la industria periodística. Prueba de ello es que actualmente casi todos los periódicos tienen versión en línea, pero sólo unos cuantos están sacando el máximo provecho –desde los puntos de vista comercial e informativo– de esa poderosa herramienta multimedia.

Tras un ejercicio de análisis comparativo, complementado con varias horas de navegación por sus páginas todos los días, a los periódicos digitales se les puede agrupar en tres niveles, según el grado de desarrollo tecnológico que presentan:

Básico.

En este se ubican las empresas que se limitan a subir parte de la información de sus ediciones impresas y que sólo ofrecen textos planos y fotos. Sus páginas, digámoslo de la manera más amable, son una versión rasurada del diario impreso.

Intermedio.

Los periódicos que ofrecen tanto los contenidos de la versión impresa como un servicio de información noticiosa que actualizan constantemente durante el día. Varios de estos portales tienen un motor de búsqueda ligado a sus propias bases de datos, y cuentan con foros de opinión para los usuarios y algunas herramientas multimedia, como ventanas de video y galerías fotográficas.

En estos casos, las empresas dieron un paso de suma importancia en la adaptación al cambio tecnológico: crearon una división dedicada exclusivamente al desarrollo, actualización, comercialización y mantenimiento de sus portales electrónicos, misma que trabaja en estrecha correspondencia con los responsables de la edición impresa.

Avanzado.

Un reducido grupo de empresas periodísticas que va a la vanguardia, tanto en materias administrativas, de mercadotecnia y de ventas de publicidad en internet, como en la generación de contenidos y el uso de las nuevas tecnologías de la información en sus portales.

Estas empresas realizaron cambios estructurales en sus modelos de organización y con ello diversificaron y ampliaron las funciones de la prensa escrita tradicional. Ahora dan la nota en el momento, muestran los hechos en video, le dan seguimiento puntual y abren espacios para el análisis y la discusión. Son medios sistematizados y en permanente estado de actualización que ofrecen contenidos exclusivos y destinos a los publicados en la versión impresa. Sus portales incluyen micrositios paralelos con reportajes, artículos de fondo, blogs temáticos y galerías de videos y fotografías.

Estos periódicos digitales ofrecen además un importante servicio a la sociedad, ya que son un medio para que la gente interactúe entre sí, para que los usuarios se comuniquen y expongan sus ideas, desde puntos de vista sobre un tema de índole global hasta denuncias de problemas locales. Algo de lo más interesante que sucede estos modernos espacios de opinión pública (foros, chats en línea, reportes ciudadanos) es la dimensión global que adquieren los asuntos locales.

Otro atractivo de estos portales de avanzada son las herramientas audiovisuales que han desarrollado. Desde sus propios noticiarios grabados en video, con toda la producción que ello implica, pasando por toda una gama de clips con los comentarios de analistas políticos, columnistas, comentaristas de deportes o críticos de cine, hasta hipergráficos con tecnología de punta, como mapas en los que se observa en directo el flujo de resultados de una elección.

Por la culpa de estos maravillosos sitios electrónicos dejé para siempre el periódico impreso.

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10 comentarios to “Adiós al papel… periódico”

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Roberto, muy interesante tu post. Aunque mencionas lo de la publicidad, me parece que un punto que hay que profundizar en este análisis es lo relativo a la sustentabilidad (o sostenibilidad) de las ediciones on line. Mucho de eso actualmente lo paga la publicidad de la edición impresa. La clasificación que propones creo que responde un poco a la capacidad de financiamiento por parte de las empresas editoras (los básicos seguramente no cuentan con los recursos como para montarse una buena edición digital). Yo menciono todo esto porque no solamente es la plataforma tecnológica que soporte todo eso que podemos ver por internet, sino que hay que pagar todo aquello que no es virtual (periodistas, empleados, etc.).

Habría que ver, además, si la desaparición de los periódicos impresos que tú presagias (profetizas) implica también la desaparición (o al menos la transformación) del periodista tal como lo conocemos hoy en día.

Saludos.

Gracias por el comentario.
Sin duda el oficio de los periodistas está cambiando. De hecho, las universidades están modificando los planes de estudios en las carreras de periodismo, medios y comunicación. Hace poco fue publicado un reportaje bastante bueno sobre el tema en el NY Times.
Saludos

Yo, generalmente, hago uso de los dos formatos, aunque las versiones en Internet me ofrezcan mayor ventaja: el de almacenar alguna que otra información sin tener que ocupar espacio (porque no me gusta tanto tener luego que buscar la información en Internet es por lo que archivo las informaciones). Pero la verdad, la verdad, me gusta el formato impreso. Me gusta aprovechar cualquier momento (en el coche, en el autobus, en el tren, en el avión, en el patio de mi casa o mientras veo algo aburrido en la tele, etc.) para leer. Claro, habrá que esperar qué tanto habré de acostumbrarme al formato digital, pero me haría falta la versión impresa.

Un saludo desde Hungría, especialmente a ti, Mingo.

En lo que a mi respecta Robert, tienes toda la razón, hace un buen que no compro periódicos, me consuela saber que gracias ello se salva algún arbolito. Aun que si alguien trae un ejemplar a la casa no desaprovecho la oportunidad para hojearlo, es parte de la costumbre.

Totalmente de acuerdo, Teresita. Los periódicos impresos tienen su encanto. Además, leer en papel es una experiencia bien diferente a leer en un monitor. Pero los tiempos y las costumbres cambian.
Saludos.

Esta nueva forma de presentar los medios está cambiando definitivamente el quehacer del periodista. Yo no sabía que las universidades se están acoplando a ello, pero ojalá que lo hagan así en México o los países donde está sucediendo esta transformación mediática.

Yo he visto como muchos colegas se han transformado por completo. Para hacer los medios por los que Roberto cambió su tipo de lectura, el periodista sigue percibiendo su mismo salario pero acude a hacer un reportaje ya no sólo con una libreta y un lápiz en mano, sino con una cámara fotográfica, una de video (es en serio, las dos en mano) y una grabadora.

Además, si hay que poner más información, se pone de acuerdo con las oficinas de Relaciones Públicas para que le provean de mapas y otros datos que puedan hacerse interactivos.

El periodista deja de pensar. En lugar de escribir textos con cuadros intertextuales y unpoco de análisis, para cuando el medio lo permite, el periodista sólo es un vocero de un evento.

Y esto lo ocasionan los clicks de las personas que navegan en internet buscando esta información. Bueno, no esa información, esa interactividad. En realidad nos harían un bien si también hicieran clicks en los anuncios publicitarios para empezar a sostener esto, como ya lo mencionó Mingus.

Un buen ejemplo de un medio que se ha sostenido con esto es Der Spiegel. Tiene el sitio de internet más leído en Alemania con actualizaciones diarias y contenido especial, y con textos breves de lo que viene en la revista semanal, como una forma de promocionarla. Uno está actualizado (con periodistas especializados en ello porque no son los que hacen la revista), y al mismo tiempo se anima a comprar la revista para leer cosas placenteras (con periodistas que desarrollan más su capacidad intelectual para hacer textos agradables de leer) y de fondo (entre 9 y 20 páginas, algo que nunca nadie va a leer en internet por más interesante que pueda ser la experiencia interactiva).

Si desaparecerán los diarios, mmmm, no lo sé, al menos en Alemania yo les daría el doble de años que vaticina Roberto. Aquí me parece que los jóvenes todavía leen mucho papel.

Un dato sobre la sustentabilidad de los diarios en línea:
El Washington Post imprime 665 mil ejemplares mientras su portal recibe 9.4 millones de visitas al mes. Nunca habían tenido tantos lectores como ahora. Por pura presencia de marca, muchos de sus anunciantes prefieren pagar un banner (ligado a sus sitios) de siete días en el primer nivel del portal a siete planas en la edición impresa. La empresa les ofrece planes combinados: banner + planas a tarifa preferencial (por invertir en internet).
Finalmente creo que podemos vivir sin periódicos impresos pero no sin periodismo.
Saludos,
Roberto

¿665.000 cada día o mensuales? ¿Son los que imprime o los que vende efectivamente? Como no está claro en el comentario, voy a asumir que esa es la circulación diaria del periódico que se cita, lo que quiere decir que al mes (30 días) vende unos 19.950.000 ejemplares, que según mis cuentas son como unos diez millones más que las visitas al portal (más del doble). Desde otro ángulo, las 9.4 millones de visitas al mes son más o menos unas 313.000 visitas diarias, la mitad de la tirada diaria de la edición en papel.

Claro, si los 665.000 son al mes, la diferencia es abismal. Serían unos 22.000 ejemplares de papel diariamente… Pero esta cuenta no me parece. Me cuadra más la del primer párrafo.

Por otra parte, en cuanto a los cambios en el periodismo, los periodistas, etc., por allí leí que la Universidad de Missouri les exige a los estudiantes de periodismo como requisito indispensable un Iphone o un Ipod, para descargar contenidos y programas durante la carrera…

Saludos, tocayo. Saludos a toda la banda. Como ven, los sigo leyendo.

Abrazos.

Correcto, Mingus: 665 mil diarios, según datos publicados el lunes 11 por el reportero Howard Kurtz. En 1999 la circulación diaria era de unos 800 mil periódicos y las visitas mensuales al portal eran apenas de unos cuantos miles. La tendencia: menos ventas de diarios impresos y más visitas al sitio web. Ahora se las tienen que ingeniar para que la versión online (gratuita) les genere las ganancias necesarias para sobrevivir.
Esto me hace recordar los tiempos cuando no existía la televisión de paga. Pagar por ver un montón de canales parecía una insensatez. Hoy es una realidad. Tal vez este sea el camino del periodismo digital.
Saludos y gracias por la retroalimentación,
Roberto

Dos textos interesantes respecto a este tema:

El Futuro de los Diarios, por John Carlin, http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1128860&pid=6461965&toi=6482

Y Why journalists deserve low pay? por Robert G. Picard, http://www.csmonitor.com/2009/0519/p09s02-coop.html


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