1989-2009: ¿Qué veinte años no es nada?

Posted on 30 enero, 2009. Filed under: Domingo Lilón -Pécs, Hungría |

Por Domingo Lilón / Pécs, Hungría

Si echamos un vistazo a los acontecimientos tenidos lugar en las dos últimas décadas transcurridas llegaríamos a cuestionar la frase de aquel tango cantado por Gardel de que “veinte años no es nada”, porque durante estos veinte años han transcurrido muchas cosas, positivas y negativas al mismo tiempo.

Desde donde escribo este post, Europa Central para unos, Europa Oriental para otros, Europa Centro-Oriental para terceros, los cambios han sido tan rápidos que para mi hijo mayor, nacido precisamente en 1989, todo lo anterior a esa fecha suena a prehistoria. Y, quizá, muchas veces con razón: ¿Se acuerdan de aquella primera versión de teléfono móvil que más bien parecía un maletín de ejecutivo? ¿O de aquellos ordenadores con un floppy que abarcaba casi medio PC? Pero también le suenan extrañas aquellas historias que les contamos su madre y yo de que los húngaros de entonces podían salir al extranjero (léase a Occidente) cada tres años con 50 dólares oficiales para ello. Y los húngaros eran afortunados, porque podían salir, aunque fuese cada tres años (de allí que le llamaran “la barraca más alegre del socialismo”). Otros (soviéticos, alemanes de la RDA) no podían soñar con tanto. Entonces todos envidiaban a los yugoslavos, porque éstos podían trabajar (y lo hacían) en ese Occidente de ensueño como lo era Italia, Austria o Alemania, ganar buen dinero, comprar buenas ropas y joyas, coches, sin tener que desprenderse de su ciudadanía yugoslava. Simplemente, entraban y salían. Hoy día, la gran mayoría de aquella Europa de “segunda clase” es socia de un club selecto (la UE), y aunque las diferencias entre unos y otros son (sobre lo que recientemente ha escrito Yaotzin para el caso alemán), a veces, abismales, ser miembro del club da cierta categoría. Y, al contrario de dos décadas atrás, parte de la ex-Yugoslavia es quien quisiera estar en el lugar de sus antiguos camaradas de sistema. En este corto trayecto (y aquí sí hay que estar de acuerdo con Gardel en que “veinte años no es nada”), hemos visto desintegrarse a la URSS y ver nacer nuevos viejos Estados, otrora “camaradas” y hoy verdaderos enemigos. Hemos visto la desintegración de Checoslovaquia y de Yugoslavia, la fusión de las dos Alemania, y para algunos, como Eslovaquia, pasar de una moneda como “el rublo convertible” al euro. Para mí, testigo presencial de estos cambios, ha sido algo indescriptible. Para mi hijo, algo de lo más normal.

Los cambios ocurridos en América Latina han sido también vertiginosos. Tras la llamada “década perdida”, y después de superar crisis económicas como la mexicana, brasileña y, principalmente la argentina, el siglo XXI latinoamericano se encamina, parece ser, hacia buen puerto gracias a sus recursos naturales o a su producción de alimentos, aunque la crisis actual persista en jugarle una mala pasada (recién acabo de leer las espectativas del FMI sobre el crecimiento económico para la región para el 2009, un 1,1% debido, principalmente al “colapso” de los precios de las materias primas). Naturalmente, la región, en general, mantiene muchos problemas socioeconómicos aún sin resolver, problemas de salud, educación, pobreza, inclusión social, son temas que están a la orden del día. Pero vemos la intención de sus líderes de buscar soluciones en conjunto. De allí la aparición de nuevas organizaciones internacionales de carácter regional (UNASUR, por ejemplo), cuyas finalidades son la búsqueda de soluciones a los problemas latinoamericanos. Otros problemas, como el narcotráfico y la violencia, están minando la calidad de vida en países como Colombia y México. El atraso tecnológico, sector puntero en las nuevas “sociedades del conocimiento”, la baja competitividad de la producción, unidas a una mano de obra poco cualificada, entre otras, hacen que América Latina, en muchos aspectos, continúe siendo países productores sólo de materias primas. De allí que una de las tareas primordiales del próximo siglo XXI ha de ser la de una mayor dedicación y atención al factor humano, a su educación y preparación, tanto a nivel primario, secundario y, especialmente, universitario.

Pero de todos los cambios ocurridos en estas dos últimas décadas en el continente americano quizá el de mayor relevancia ha sido la llegada al poder de una nueva élite mestiza, representante de los colores del continente. La juramentación de Barack Obama como presidente de los EE UU viene a cerrar un ciclo muy interesante en el escenario político americano y mundial. ¿Hubiéramos, acaso, pensado que transcurridas dos décadas desde el final de aquel “siglo XX corto”, como lo llamara Eric Howbsban, que gobiernos de América estarían hoy liderados por un indígena (la Bolivia del presidente Evo Morales), por un mulato (Leonel Fernández) en un país (la República Dominicana) en donde la alternancia en el poder estuvo siempre (con sólo algunas excepciones) en manos de los “blancos”, que un líder sindical (Lula) gobierne el país (Brasil) con mayores perspectivas, regional e internacional, en América Latina, que Chile, un país tan conservador, esté gobernado por una mujer, víctima de la dictadura reciente de su país? Creo que lo que hoy es una realidad, en 1989 parecía algo imposible de lograr. A lo mejor hasta mi propio hijo así lo piensa.

Make a Comment

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

5 comentarios to “1989-2009: ¿Qué veinte años no es nada?”

RSS Feed for Mundo Abierto Comments RSS Feed

Domingo,

Continuando con Gardel, “Tengo miedo del encuentro con el pasado que vuelve a enfrentarse con mi vida”. En mi Perú natal el sillón presidencial hoy está ocupado por García Pérez: el mismo individuo que estaba allí sentado en 1989, cuando existía el bloque del Este. Y aunque muchas cosas han cambiado para bien en el Perú (sin duda la mejor de ellas ha sido el fin de la guerra interna), hay otras cosas que le dan la razón a Gardel. “Que veinte años no es nada”: una élite criolla continúa gobernando y otra parte del país sigue pidiendo que la torta se reparta de otra manera. La antigua oposición de izquierda se ha vuelto nacionalista y reclama seguir la senda de Evo Morales, de Correa y de Chávez. La antigua derecha sin embargo, saluda entusiasta la conversión de García a la causa del libre mercado. “Las nieves del tiempo platearon mi sien” y el debate identitario de las naciones andinas todavía no ha sido resuelto.

Lo interesante es ver qué piensa esta generación del 89. A los niños del Muro aquí, los que nacieron el 9 de noviembre, siempre se los cuestiona sobre el significado del Muro. Pero en realidad no tienen un punto de comparación y siempre han sido forzados a tener uno.

¿Qué son esta gente de esa generación?
¿En qué creen?
¿Cómo usan ese pasado?

Como yo sigo pensando en Cuba, comparo los cambios que mencionas y me doy cuenta de que la canción de Gardel está marcada por la relatividad geográfica. ¿Negros, indios, mulatos, mujeres en el poder? Miren a la patética gerontocracia cubana. Puro varón blanco anciano. Les han cerrado las oportunidades a todos esos grupos, y además, a los jóvenes, de cualquier color y género. ¿Teléfonos de maletín, floppy tamaño caguama? Esos no se vieron en Cuba,y apenas ahora, sus sucesores llegan con espasmos, a precios exhorbitantes y sujetos a control. Si ha habido cambios en cuba en 20 años, son los de la declinación.

Para mí, lo que marca que 20 años si son mucho, es la era digital. Ahora viajo con laptop, cámara, grabadora, tarjetas y lápices de memoria, disco duro portátil, iPod, Pocket pc. Hay quien dice que por qué no mejor viajo sin ellos, pero es que, gracias a ellos, viajo: me permiten hacer mi trabajo y muchas cosas que me gustan (aunque para el viaje que viene, sí hay recorte: dejo la pocket pc y el disco portátil). Tuve mi primera compu, una IBM 386, en 1995, ya medio tarde, creo. Hasta entonces, cuentos, artículos y trabajos escolares habían sido procesados en la frágil Lettera que heredé de mi mamá, compraba cinta entintada bicolor y usaba unos papelitos que pintaban de blanco las equivocaciones.

Sí, también de este lado del océano, 20 años han sido mucho. Y me parece casi como un sueño mi vida predigital.

Javier, “[hay que tener] miedo del encuentro con el pasado que vuelve a enfrentarse con [mi/nuestra] vida” en este segundo mandato de Alan García? Porque su primera gestión fue fatal, no? Ha logrado el presidente García que los peruanos olviden esa su primera gestión?
Te agradecería el comentario, porque lo que sabemos de allí es a través de la prensa. Tú estarás más empapado del asunto.

Témoris, en mi post olvidé agregar lo que tú comentas en tu primer párrafo, exactamente olvidé escribir que muchas cosas han cambiado, sólo la Cuba de los Castro no. Aquí en casa conservo aún un modelo IBM 386 (monitor blanco y negro) y uno 486 (monitor en colores). Comparto contigo la opinión del gran salto en la era digital, de las telecomunicaciones, de la tecnología. A veces, para mantener la nostalgia, escribo en mi antigua máquina de escribir portátil (mecánica) Olivetti, o utilizo una que tengo en mi oficina en la universidad, pero eléctrica. Qué diferencia con los PC! Además, en los noventa era de los afortunados que tenía PC. Hoy, dos décadas después, hasta mi hija Larisza (6) tiene un portátil (no profesional, claro está), mientras que mis hijos andan de un lado para el otro con su laptop.

Yaotzin, aquí en Hungría los cambios han sido tan rápidos, que esta generación “post-caída del comunismo” no ha tenido tiempo a asimilar los cambios. Han pasado del tiempo de esperar tres anyos para ir a Berlín (ya hoy sólo Berlín, nada de Berlín Occidental y Berlín Oriental. Qué pena, con el morbo que daba cruzarlo, como tantas veces lo hice!) a pasar un anyo entero estudiando allí. Y no sólo como estudiante universitario, sino de una simple secundaria (a mi segundo hijo, Domi, lo queríamos enviar en el 2007 a estudiar un anyo en Costa Rica y él no quiso por no separarse de la novia!). Habrá que esperar un poco hasta que ellos maduren para ver cómo evalúan estos cambios.

Un saludo desde Hungría,

Domingo Lilón

Domingo,

Difícil hacerle olvidar a los peruanos el desastroso primer gobierno de Alan García. Ya conté en la primera época de Mundo Abierto, aquel periodo terrible de la república peruana:

http://weblogs.eluniversal.com.mx/weblogs_detalle2373.html

Su segundo gobierno no será recordado por nefasto. Las cifras macroeconómicas de momento, son buenas. El Estado peruano afronta la crisis internacional con unas reservas envidiables. En lo político, lo que te decía… Alan García ha ahondado la brecha entre el Perú costeño y criollo, al que le toca la parte del león del crecimiento económico y el Perú andino, postergado históricamente y al que le sigue tocando la parte del ratón. El tema merece una entrada. Quizá mas adelante.


Where's The Comment Form?

Liked it here?
Why not try sites on the blogroll...

A %d blogueros les gusta esto: