El G-20 y las nuevas relaciones internacionales: el rol de América Latina

Posted on 5 diciembre, 2008. Filed under: Domingo Lilón -Pécs, Hungría | Etiquetas: , , , |

Por Domingo Lilón / Pécs

 

Seguramente muchos habrán prestado interés en los esfuerzos de la diplomacia española para lograr que el Gobierno español de Rodríguez Zapatero estuviese presente en la Cumbre de Washington del pasado noviembre. Algunos países participantes, principalmente los asiáticos, no veían con buenos ojos la presencia de España en dicho foro, no por algún tipo de actitud contra ésta, sino que consideraban que Europa estaba más que representada. Y, sin embargo, España estuvo allí gracias, entre otros, a la posición y al apoyo de los países latinoamericanos, principalmente del Gobierno brasileño de Lula, presidente de turno del G-20. Esta señal da muestra de la importancia de Brasil en las nuevas relaciones internacionales, de los cambios geopolíticos que están teniendo lugar, por ejemplo, el G-20 frente al G-8, así como de la autoridad y el equilibrio internacional de países como el llamado BRIC, Brasil, Rusia, India y China.

 

El G-20 y las nuevas relaciones internacionales

 

El G-20, formado por los países del G-7, Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Reino Unido más Rusia, así como Arabia Saudí, Argentina, Australia, Brasil, China, India, Indonesia, México, República de Corea, Sudáfrica y Turquía y la Unión Europea, parece ser el modelo de las nuevas relaciones internacionales del siglo XXI. Y no sólo en cuestiones financieras y económicas. Este foro (fundado en 1999) del nuevo modelo de relaciones internacionales, basado en el multilateralismo, abarca todos los continentes, representando no solamente a los países industrializados, sino a nuevas economías como China, India, Sudáfrica, entre otros, y en América Latina, Argentina, Brasil y México. Con esto se demuestra el peso económico y político que están teniendo lugar las nuevas economías emergentes, como se las denomina. Y con ello renace el papel de América Latina como objeto y sujeto de las relaciones internacionales.

 

América Latina: ¿Nuevo centro de interés internacional?

 

Yo soy de la opinión de que EE UU dejó de centrar su interés por América Latina ya desde finales de la década de los ochenta del siglo XX, coincidiendo esta época con las transiciones democráticas en Europa central y oriental, en Asia y en la misma América Latina. Con una Unión Soviética en retirada, y más tarde desmembrada en nuevos Estados enfrentados unos a los otros, y con una Unión Europea sin una política exterior común hacia América Latina, los gobiernos norteamericanos no veían entonces competencia alguna por la región: ni económicos, ni políticos y mucho menos, ideológicos. Sí, al contrario, por la Europa del Este, tanto en lo político, como en lo económico ya que las nuevas democracias de la Europa central y oriental buscaban su ingreso en la OTAN y la Unión Europea. Además, a pesar de las profundas transformaciones que los ex-países socialistas de Europa tenían que llevar a cabo, las estructuras socio-económicas con las que contaban eran más favorables que las de América Latina lo cual contribuyó a que prontamente se acoplaran e integraran en la OTAN y la UE. Transcurridas dos décadas de aquellos acontecimientos que marcaron aquel final del “siglo XX corto”, América Latina se perfila como región de interés en las relaciones internacionales, pero esta vez ante nuevos países muy interesados en desarrollar programas de cooperación y comercio con una región rica en materias primas y recursos naturales. Entre ellos destacan China, Rusia y la India. Las recientes visitas de los presidentes chino y ruso, Hu Jintao y Dimitri Medvédev, a la región son pruebas de ese interés. Claro está, estos intereses no son uniformes: mientras China necesita del petróleo y gas latinoamericanos, de sus productos alimenticios y otros recursos naturales, Rusia, poseedor de grandes yacimientos de hidrocarburos también, afianza sus relaciones mediante las relaciones comerciales o militares, principalmente en la venta de armamentos o la cooperación en materia de hidrocarburos. Y a pesar de encuentros y discursos altisonantes, en estas nuevas relaciones hay que tomar en consideración que están exentas del contenido ideológico que caracterizó a la guerra fría. Desde el punto de vista chino ésto se refleja en su pragmatismo, desde la posición rusa se explica mediante la mentalidad de la nueva élite económica y política del país, de la cual el propio presidente Medvédev sería su mejor representante.

 

A la espera de un cambio radical de la política exterior del próximo Gobierno de Obama respecto a América Latina, de un giro también de la política latinoamericana de la Unión Europea surge la incógnita de especular sobre la aparición de una nueva potencia regional latinoamericana en un mundo multilateral: ¿Brasil?

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3 comentarios to “El G-20 y las nuevas relaciones internacionales: el rol de América Latina”

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Domingo, un post muy interesante. Aparte de ello, se debe señalar que, tal como lo mencionas, el grupo BRIC jugará un papel de primer orden en los años que están por venir. Por lo demás, así lo recogen la mayoría de reportes e informes que hacen prospecciones para 2025, 2030 ó 2050.

Saludos.

No veo a otro latinoamericano compitiendo con Brasil en ese rubro, por desgracia ya que si México se pusiera las pilas y en lugar de estar compitiendo por aumentar las estadísticas de corrupción, asesinato y peleando huesos políticos, otra cosa seria, ya que tenemos los recursos

Aunque Brasil se presente como la candidata a ser la potencia regional, las relaciones internacionales latinoamericanas se presentan confusas e incluso, conflictivas. Especialmente en Sudamérica, donde se concentra no sólo el grueso de países, sino los de mayor peso e influencia.

UNASUR no ha podido ponerse de acuerdo ni siquiera en elegir a su secretario general, cuestión que ha ahondado más las relaciones entre Argentina y Uruguay tras el veto uruguayo a la candidatura de Néstor Kirchner, candidato del presidente Correa de Ecuador, quien a su vez mantiene el pulso con Brasil, al igual que el Paraguay de Lugo. Ya con anterioridad lo había hecho la Bolivia de Evo Morales durante el conflicto con Petrobras. Veremos qué resultados traerá la cumbre de la próxima semana en Salvador de Bahía.

La Comunidad Andina de Naciones anda más o menos en la misma situación, dividida en los dos bandos Bolivia-Ecuador frente a Colombia-Perú. Un elemento que ha profundizado esta relación es la posición de la Unión Europea (UE) de iniciar negociaciones para la firma de acuerdos no con el bloque del CAN, sino por separado (como la política nortemaericana para la firma de acuerdos de libre comercio). Naturalmente, con Colombia o Perú, primeramente.

MERCOSUR no es que esté estancado, según mi opinión, es que nunca ha levantado vuelo. Se ha convertido en un foro inoperante y burocrático, precisamente las palabras del presidente Correa sobre UNASUR.

Al ALBA le falta el apoyo de los “grandes” latinoamericanos para tener el peso que quiere darle el presidente Chávez. La mayoría de sus miembros lo componen los países más pobres de la región (véase el último informe CEPAL).

A México, como escribe Teresita, los males socio-económicos la están debilitando, al igual que la “guerra sucia” en Colombia. Y la Administración de Obama deberá de impulsar las relaciones con México (y con América Latina en general) para darle el lugar que México se merece en el concierto latinoamericano.

Centroamérica y el Caribe no tienen el suficiente peso económico y político como para decidir. Mientras que Cuba sólo sigue ahí, como el gran caimán que es (entiéndase por lo viejo e inoperante de su sistema).

Así se presentan las relaciones internacionales en América Latina desde mi punto de vista. Lo bueno de ello es que se están moviendo fichas, lo que significa que la región está muy viva y está a la búsqueda del lugar correspondiente.

Un saludo desde Hungría,

Domingo Lilón


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