La Rusia de Putin y su avance hacia Occidente: energía y geopolítica

Posted on 21 noviembre, 2008. Filed under: Domingo Lilón -Pécs, Hungría | Etiquetas: , , |

Por Domingo Lilón / Pécs

 

Hace más o menos una semana, la prensa española escribió sobre las intenciones de la empresa rusa Gazprom de adquirir el 20%  de las acciones de Repsol YPF que están en manos de la constructora española Sacyr-Vallehermoso. Esta información causó un gran revuelo, tanto desde el Gobierno de Madrid, como desde Bruselas hasta Moscú. Al final, la misma empresa Gazprom hizo un desmentido sobre ello, aunque, según otras fuentes, el interesado en adquirir ese 20%, y más, sería la también rusa Lukoil. En un mundo tan interrelacionado, máxime en materia de energía, por qué tanto revuelo. Al fin y al cabo Gazprom está presente en todos los continentes, así como la misma Repsol YPF. Según algunos, esta adquisición pondría en peligro la seguridad de España, y por ende, de la Unión Europea (UE). Los partidarios de esta opinión se basan en el papel y la influencia del Gobierno de Moscú (léase Putin) en las empresas energéticas rusas en la realización de la política exterior. Pero, ¿acaso no realiza el mismo papel la alemana E.ON, la francesa TOTAL o la misma Repsol YPF? Otros, en España, por el contrario, ven con buenos ojos la participación de Gazprom o Lukoil en Repsol YPF, por cuanto ésta tendría, de esta forma, acceso a las grandes reservas rusas. Al fin y al cabo, esta noticia reflejó muy bien las complicadas relaciones entre la Unión Europea y Rusia, y entre ellos, la cuestión energética.

 

10 de los 27 miembros de la UE pertenecían a la entonces llamada Europa del Este, incluido tres de ellos, Estonia, Lituania y Letonia, que pertenecían a la entonces URSS. En materia de energía, la ex-URSS era la principal proveedora, quedando tras el colapso de sus sistemas políticos los mismos oleoductos y gasoductos, y, naturalmente, la misma dependencia. En algunos de estos países esta dependencia es, hasta cierto punto, peligrosa desde el punto de vista de la seguridad. Por ejemplo, según datos de 2005, siete países comunitarios, Eslovaquia, con una dependencia exterior de gas de un 64,6%, Lituania, con un 58,4%, Letonia, con un 56%, Finlandia, con un 54,7%, Bulgaria, con un 47,1%, Rumania, con un 27,4% y Estonia, con un 25,8%, dependen 100% de las importaciones de gas ruso. Y el gas es primordial no sólo para la industria, sino para uso doméstico, especialmente la calefacción durante estos largos y fríos inviernos. De allí la búsqueda de nuevas fuentes o nuevos socios por parte de la UE, que en todo caso conlleva a la geopolítica, principalmente en lo referente a lo segundo.

 

Entre las nuevas fuentes de energía, la nuclear es la que más se perfila, aunque las opiniones entre los miembros de la UE sean muy diversas. En cuanto a los socios alternativos a la variante rusa, la situación es más complicada, mostrando un verdadero juego geopolítico entre la UE y Rusia. La UE quiere reducir su dependencia de gas de Rusia, actualmente de un 25% de su consumo, el cual, según previsiones, sería de un 70% para el 2030. De allí lo vital de la búsqueda de socios alternativos para la UE. Uno de éstos es Noruega. Otros serían países africanos como Argelia, Libia o Nigeria. El año pasado, en el 2007, la UE organizó una cumbre África-UE en Lisboa, Portugal. Sin embargo, Rusia respondió también con negociaciones con estos países, invitándolos a formar parte en su “OPEP del gas”, lo que dificulta las relaciones entre ambas partes. Pero donde mejor se refleja este juego geopolítico es la región del Caspio en donde se concentra una gran cantidad de países que poseen reservas de gas. Por ejemplo, Turkmenistán, Kazajstán o Uzbekistán, todos ellos ex-repúblicas federadas soviéticas. La geopolítica de la energía se refleja aquí en las construcciones de gasoductos. Rusia considera que Turkmenistán tiene que ser miembro de su “OPEP del gas” e intenta incluirla en la construcción de gasoductos en el Mar Caspio que suministrará gas a Europa. La UE, por su parte, intenta atraerse a Turkmenistán en la construcción de diferentes corredores que excluyan a Rusia. Entre ellos, el más interesante es el proyecto Nabucco que cubriría Turquía-Bulgaria-Rumania-Hungría-Austria.

 

Rusia conoce muy bien las necesidades comunitarias de abastecimiento de su gas. Desde esta posición, Moscú no se apresura en agilizar las relaciones entre ambas partes. Y entre su política exterior y geopolítica, un papel importante lo juegan empresas como Gazprom, la cual controla como dueño del 50% de la misma. La mejor muestra de esta colaboración es la actual dirección política rusa: Dimitri Medvedev dejó la presidencia de Gazprom para ocupar la presidencia de Rusia, sustituyendo a Vladimir Putin, quien pasó a ocupar el cargo de primer ministro, sustituyendo éste a su antecesor, Viktor Zubkov, quien a su vez pasó a sustituir a Medvedev en la presidencia de Gazprom. Todo esto bajo la atenta mirada y dirección del verdadero hombre fuerte de la nueva Rusia: Vladimir Putin.

 

¿Estamos verdaderamente ante una nueva y original “guerra fría” como lo estipula la obra de Edward Lucas The New Cold War: The Future of Russia and the Threat to the West?

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8 comentarios to “La Rusia de Putin y su avance hacia Occidente: energía y geopolítica”

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Tocayo, muy buen post. Del lado americano del océano Atlántico también hay elementos que contribuyen a ese juego geopolítico que mencionas. Así, Venezuela y Bolivia son miembros probables de esa OPEP del gas. Por supuesto, estamos un poco lejos de Europa y llevar el gas hasta allá (luego de un proceso de licuefacción que permita su almacenamiento) quizás sea caro. Sin embargo, de concretarse esa organización de países exportadores de gas (digamos OPEG, para diferenciarla de la OPEP) los países americanos seguramente tendrán alguna influencia, especialmente considerando los acercamientos de Moscú por estas tierras.

Por otra parte, el Consejo Nacional del Petróleo (NPC, en inglés) en el capítulo dedicado al anális geopolítico en su último reporte apunta, entre muchos otros elementos, la importancia creciente de las compañías de propiedad estatal (NOCs, National Oil Companies Vs las IOCs, Internacional Oil Companies). De hecho, el informe señala esto:

“The national oil companies (NOCs) and energy ministries in these countries will play an increasingly important role in policy decisions about how to develop their resources and whether to rely on the global market or instead to negotiate bilateral supply arrangements with other countries. These bilateral
deals may include provisions that extend well beyond conventional commercial terms and require foreign aid and other commitments from the governments of
consuming countries.”

Finalmente, creo que me confundí un poco con los porcentajes que citas: esos países dependen 100 5 del gas ruso, pero muestras unos porcentajes inferiores para cad uno de los países.

Un abrazo

Estimado Mingo,

sí, Venezuela y Bolivia entran en los planes de la “OPEG” promovida por Rusia. Gazprom tiene firmados varios acuerdos con ambos países. Esto amplía el área de actividades de Gazprom.

En cuanto a la dependencia de los siete países que mencioné hay que entenderlo de la siguiente manera: el 64,6% del gas consumido por Eslovaquia proviene directamente (100%) de Rusia, al igual que el 58,4% de Lituania, el 56% de Letonia, el 54,7% de Finlandia, el 47,1% de Bulgaria, el 27,4% de Rumania y el 25,8% de Estonia. Es decir, Rusia suple 100% la ausencia parcial de gas de estos países. Debido a ello es que la cuestión energética en Europa adquiere nivel de seguridad. Imagínate, Eslovaquia es capaz de suplir con su propio gas sólo un 35,4%, mientras que el restante 64,6% depende del gas ruso en su totalidad. Esto la deja en una situación delicada respecto a la dependencia del gas ruso, al igual que a los otros países mencionados. De allí la necesidad de fuentes y socios alternativos, primordial para Europa.

A propósito, hoy la prensa espanyola habla de los planes de Lukoil de adquirir el 20% de Repsol en manos de Sacyr-Vallehermoso y de un 9% de La Caixa. Habrá que esperar el desenlace.

Un saludo desde Hungría,

Domingo

Excelente texto, Domingo.hu. Aunque yo también me quedé con la confusión de Domingo.ve, quedó bien aclarada. Se despide Témoris.mx

Sí, Témoris, tras releer esa parte del texto me di cuenta que no fui muy explícito.

Quedó genial lo de los dominios hu, ve, mx.

Un saludo desde Hungría, donde hoy esperamos las primeras nieves del invierno que se avecina,

Domingo

Efectivamente, quedó claro lo que querías decir…

Saludos.

El peligro de una guerra es latente siempre porque el hombre parece tener una tendencia genética a autodestruirse. Al menos es lo que me hace pensar una mirada a nuestra historia general. Eso de los energéticos es un buen pretexto. No es que sea catastrófica; soy pacifica pero también realista.

Creo que ya estamos viendo un poco lo que se adelantaba en este post, especialmente en lo concerniente a la dependencia europea del gas ruso y también en cuanto a la organización de países productores de gas, que formalizó su nacimiento en diciembre pasado, siempre con Rusia en papel estelar.

Y no sólo viendo, estimado Mingo, sino sintiendo (frío), ya que hay limitaciones y cortes en el servicio de gas (aunque no sea mi caso ya que yo caliento con leña). Según estimaciones, Hungría tiene gas para 10 días. Es por ello que se han tomado varias medidas como no abastecimiento a las centrales eléctricas (que ahora están utilizando carbón y/o aceite, provocando mayor contaminación); algunas escuelas han anunciado unos días de vacaciones por el frío de las aulas (14-16 grados Celsius). Y la situación es peor en otros países, Bulgaria, Rumania, Eslovaquia, por ejemplo (Yaotzim me escribió desde el “congelado” Berlín). Rusia acusa a Ucrania de “robar” gas destinado a otros países europeos y de no pagar la tarifa a precio de mercado; Ucrania, por su parte, acusa a Rusia de no pagar a precio de mercado por el transporte del gas ruso por los gasoductos que recorren su territorio, mientras las temperaturas no suben: hoy en Pécs han marcado de día -6 grados Celsius, esperándose unos -13/-15 grados Celsius por la noche. Y Bruselas: pues tratando de negociar y enviar observadores a la espera de que Rusia abra el grifo y de que tres días luego de ésto se empiece a sentir el abastecimiento.

Un abrazo “caliente” (de verdad, aquí dentro de mi casa marca 22 grados Celsius) desde Hungría,

Domingo Lilón


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