El lío estival de la lengua

Posted on 2 septiembre, 2008. Filed under: Javier Távara -Madrid | Etiquetas: , , , |

Por Javier Távara / Madrid.

 

Ya me ocurrió el año pasado en Sant Vicent de sa Cala, en la isla de Ibiza. Mi mujer y yo nos sentamos en la terraza de un restaurante playero para comer algo. Tras esperar un rato, cuando al fin pasa por nuestro lado la camarera, ésta nos evade diciéndonos: “I’ll be soon with you”. Mi mujer, que se toma muy en serio eso de ser de Madrid, se niega en rotundo a hablar en inglés para ser atendida. ¡Que estamos en España, coño! ¡Que me niego a hablar en inglés para que me pongan de comer! Entre el escaqueo de la camarera y el enfado de mi mujer optamos por salir del restaurante y buscar otra terraza.

 

Este año, recorriendo las Canarias, me encontré en situaciones parecidas. En el Charco del Palo, un apacible rincón de la isla de Lanzarote, encuentro un restaurante con unas vistas estupendas al Atlántico. A pesar de que tiene el rótulo de una popular marca madrileña de cerveza y que al lado tiene una pizarra anunciando el plato del día, el anuncio no invita a quedarse a comer. Está escrito en alemán. Justo al lado, pensando en la clientela que no entiende la lengua de Goethe, se han tomado la molestia de traducir el menú a la lengua de Shakespeare, de modo que el Rumpsteak Champignonsoβe, pommes mit salad; pasa a ser en inglés un N.Y. Sirloin Steak mushroomsauce chips and salad. No hay noticias del plato en la lengua de Cervantes y a no ser que uno sepa idiomas, sólo quedan claros los euros que cuesta el menú y que debe llevar ensalada.

 

Con todo, entramos a tomarnos el aperitivo. Ya dije que las vistas eran estupendas. Una chica rubia de pelo muy cortito y porte atlético atiende la barra. Le pido educadamente:

 

-¿Me pones dos cervezas, por favor?-

 

La rubia sonríe y se queda petrificada en el sitio. Levanto entonces dos dedos de la mano, como quien hace el saludo hippy y le repito despacio:

 

-Dos cervezas, por favor.-

 

La rubia sigue sonriendo. Deduzco entonces que es una alemana que no entiende ni papa de español y paso al inglés:

 

-Two beers, please.-

 

La rubia ha entendido y me sirve enseguida las cervezas. En una mesa de la terracita mi mujer me espera con la misma queja otra vez: ¡cómo es posible qué haya que hablar en inglés para que te atiendan! ¡Que estamos en España!

 

La rubia del restaurante, no es una excepción, extensas zonas de las costas españolas y también del interior han sido adquiridas por ingleses y alemanes, que pasan allí su tiempo libre y han montado una versión cálida de sus lugares de origen. No son tres o cuatro. Para que se hagan una idea, el Foreign Office del Reino Unido indica que unos 17 millones de británicos visitan anualmente España. Su presencia es tan notoria que ocupan pueblos enteros con sus propios negocios.

 

También en el Charco del Palo, conozco a Mark, un bombero jubilado de Londres. Compró allí una casa y apenas viaja a Gran Bretaña unos pocos días al año. Ni él ni su mujer son capaces de decir una sola frase en correcto español. Hacen la vida en inglés y son los lanzaroteños los que tienen que entenderles.

 

Días después, en la isla de Tenerife, conozco a Kevin. Un inglés de Birmingham. Lleva cinco años viviendo en Santa Cruz y está casado con una tinerfeña que aprendió inglés de jovencita y que pacientemente le sigue traduciendo a su marido lo que no comprende en sus conversaciones con isleños chicharreros y canariones. Él no ha tenido ni la voluntad ni la perseverancia de hacerse con el habla suave de los canarios y ese acento de una calidez caribeña. El español de Kevin se parece sospechosamente al de David Beckham y su recordado mi estar contento equipo jugar buen nivel. Otro inglés que habla español con la sintaxis de Tarzán.

 

A estas alturas alguno se preguntará, qué hago yo contándoles algo tan sabido como que los europeos del norte van en masa a las playas españolas y que no hablan español.

 

Resulta que hay un debate colateral. Allá voy: a comienzos de este verano un grupo de reconocidos intelectuales encabezados por Savater y Vargas Llosa presentó un manifiesto por la defensa del castellano. Dicen que en España hay crecientes razones para preocuparse por la situación de la lengua de Cervantes. ¿Por las dificultades para hacerse entender en los todos esos lugares que los extranjeros han adquirido en España? No señor, no señora. Según estos intelectuales en las comunidades bilingües se hace la vida imposible a los monolingües en castellano. Dicen que se atenta contra sus derechos lingüísticos. La culpa es de todos esos políticos que han hecho del gallego, el euskera y el catalán-valenciano la lengua oficial de sus comunidades y de sus políticas proclives al bilingüismo que están relegando al desuso a la lengua castellana.

 

Algunos de estos intelectuales tienen un honesto hastío de gobiernos autonómicos de corte nacionalista y a su rechazo a la idea común de España. Y efectivamente, las políticas lingüísticas de las comunidades bilingües deben mejorarse para no hacerle más complicada la vida a la gente. Pero el manifiesto ignora olímpicamente que estas comunidades tienen las políticas lingüísticas que sus ciudadanos han elegido democráticamente durante tres décadas. Para la mayoría de ellos el castellano es una segunda lengua, pero su fuerza en la calle y en los medios de comunicación es tal, que el bilingüismo no supone un problema para casi nadie, ya que casi todos dominan el castellano además de su lengua materna.

 

Pero el manifiesto pretende establecer la falsa presunción de que todos los españoles son igualmente hábiles en castellano y en consecuencia los firmantes instan al Parlamento a modificar todas las leyes que haga falta y la Constitución si es preciso, para que se garantice que todos los españoles puedan ser educados y atendidos institucionalmente en castellano, además de obligar a los representantes políticos a utilizar el castellano en funciones estatales. De forma que en pleno siglo XXI, se pretende volver a imponer por Ley el castellano, a pesar de que abundan trágicos precedentes históricos de esta imposición.

 

Como era de esperar, el llamado ‘manifiesto por la lengua común’ ha generado un acalorado debate. Políticos e intelectuales de comunidades con otra lengua oficial consideran el manifiesto como un ataque directo a su cultura. Por otra parte, los numerosos medios de comunicación de derechas lo han aplaudido a rabiar. Según ellos el castellano está siendo perseguido, arrinconado, excluido en las comunidades bilingües. Sostienen estas acusaciones publicando fotos de carteles y avisos en lenguas locales en los cuales el castellano no aparece. Por supuesto que a nadie se le ocurre proponer que todos los españoles reciban en la escuela unos conocimientos básicos de los demás idiomas oficiales. ¡Ni hablar! Para los neoconservadores lo que hay que aprender son otros idiomas europeos y que en toda España impere el castellano. Olvidan que son los monolingües en castellano los que tienen más problemas de comunicación en otras lenguas y que abundan los que no son capaces de entender ni un por favor que no sea dicho castellanamente, ni un si us plau catalán, ni mucho menos un s’il vous plaît francés.

 

La mayor hipocresía es que políticos y periodistas de corte neoconservador exigen a los españoles periféricos que se expresen en castellano, cuando ni a ingleses ni a alemanes se les exige que sepan una sola palabra en el idioma del Quijote, aunque se estén comprando media España. Y mientras dan gran difusión al manifiesto que pretende obligar a gallegos, vascos, catalanes, valencianos y baleares a mantener la utilización del castellano, nada se dice respecto a la desaparición de toda lengua española en amplias zonas de costa e incluso del interior de España. Se ve que nadie considera el alemán ni el inglés como una amenaza a los derechos lingüísticos de los ciudadanos.

 

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17 comentarios to “El lío estival de la lengua”

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Creo que tu propuesta sería mucho más fácil de aplicar si no hubiera tantos idiomas en la península ibérica… ¿podrá el españolito común y corriente con nociones de euskera, catalá, galego, astur y además aprender inglés? ¿No es una descortesía negarse a aprender la lengua de los vecinos portugueses? ¿Y el francés?

Témoris,

La propuesta del manifiesto va en la dirección de apuntalar el monolingüismo de los castellanohablantes, cuando lo sensato sería que conocieran más lenguas y acabar con la secular cerrazón que tienen a aprender idiomas. Mi mujer hubiera deseado recibir en la escuela, en vez de tantas horas de religión, conocimientos básicos de los demás idiomas de España. No para leer el Tirant lo blanch ni las cantigas de Alfonso X en su versión medieval, pero al menos conocimientos básicos para que ni en Castellón ni en Pontevedra te creas que los paisanos te están hablando en chino mandarín. Además el Gallego y el Catalán-Valenciano son lenguas romances muy útiles para conectar con el Portugués y el Francés. El euskera sí que es un punto y aparte.

En el entorno euro-mediterráneo hay países en los que cualquier fulano larga en cuatro y cinco idiomas sin que nadie termine en el psiquiátrico por eso. La política educativa debería ir en esa dirección y no en la de consolidar el monolingüismo.

Alles gut…

Conforme iba leyendo el artículo, no pude dejar de pensar en lo mucho que esta situación se parece a la de EE UU y aquello del “English only”. Needless to say, acá no ha funcionado, y me temo que los defensores del castellano van por el mismo camino.

Chistoso es del manifiesto porque además Don Vargas Llosa ni español es….
Ee fin, entiendo el reclamo de que si por un lado a la invasión del alemán y del inglés no le hacen mucho caso, a la de otras lenguas nacionales si. Pero hay matizar, por qué una cosa es no poder pedir una cerveza en un bar y la otra es no poder leer la carta del Edil de tu pueblo que te dice de la nueva reglamentación del uso de suelo de tu terreno. España le debería aprender a Suiza, un mini país con 4, si 4 idomas oficiales. Las diferencia entre las 4 regiones persisten y persistirán hasta los fines de los siglos, y si un frances se pará en uno de los montes del Romance igual y no entiende nada, pero no hay quien niegue la necesidad de documentos oficiales y discursos, e incluso traducciones en los paquetes de los productos del super en los 4 idiomas, y a veces hasta con suerte, para el expat por excelencio hasta en inglés. El punto en verdad es darle soluciones a la realidad en vez de continuar negándolas… ese es el problema.

Es imposible no hacer la conexión entre este post (super interesante) y el de Eileen titulado “Libros sin la ñ”.
Al final hay una vinculación directa y perversa entre espacios de comercio y el desarrollo cultural… más allá de enfrentamientos culturales, lo que hay es luchas por territorios y espacios que conllevan a una hegemonía conducente a la economía neoliberal.

Como bien dice Mikele, este post de Javier es muy interesante, aunque yo no encuentre mucho punto de convergencia con el de Eileen sobre “Libros sin la ñ”. Yo agregaría además la enorme actualidad del mismo, no sólo en España o Europa, sino para América en general (tanto Norte como Latinoamérica).

Yo veo dos cuestiones, las cuales Javier saca muy bien a relucir. De un lado está el uso de las lenguas inglesa y alemana, principalmente, muy ligadas al sector turismo, tan explotado en España. La mayoría de los 17 millones de británicos que visitan el país lo hacen como turistas de ocio. Y por ello esperan que allí se les hable en su lengua vernácula. Igualmente pasa con los alemanes, quienes también forman hoy un enorme grupo de este colectivo turístico. (Y los residentes allí tienen derecho al voto y postularse para cargo público en las elecciones locales.) Hasta aquí no creo que haya problema alguno. En qué lengua nos dirigimos generalmente hacia los turistas no hispanohablantes que visitan nuestros países, se alojan en nuestros hoteles y compran en nuestros mercados? Generalmente no en castellano. Al menos es la práctica de mi país, la República Dominicana, en donde el sector turismo representa la mayor actividad económica. Claro, yo entiendo la actitud de la esposa de Javier al negarse a utilizar otra lengua que no sea la suya propia en su propio país.

El otro problema que plantea Javier es mucho más complicado: la política lingüística. En este caso, en España, pero podemos traer a colación otros ejemplos como el de Bélgica (principalmente el problema entre valones y flamencos), pero para no quedarnos en Europa Occidental, el problema también en Letonia, principalmente, con una gran población de origen eslavo (con su lengua vernácula) en el que se distinguen los rusos con un 34% de la población. Y es que en este caso no estamos hablando de turistas, sino de pueblos o naciones (aunque en España a las autoridades centrales no les guste mucho este término, principalmente si sale de boca de catalanes o vascos), que cuentan con una fuerte identidad nacional basada en su propia lengua, su cultura, su historia, etc. De allí que tratar de imponer un idioma, el castellano en este caso, no hace más que profundizar el problema. Claro, sería interesante leer cómo ven esta cuestión desde Catalunya o el País Vasco, pero también desde Bélgica, en donde está cuestión está siempre en la agenda del día. O desde los EE UU o en aquellos países latinoamericanos que cuentan con sociedades plurilingües.

Por lo general en Europa se estimula al uso, desarrollo y cuidado de la lengua materna. Aquí en Hungría se práctica mucho. Claro, a pesar de contar con varios grupos minoritarios (croatas, serbios, eslovacos, rumanos, griegos, alemanes, gitanos, etc.), estos no tienen la magnitud de catalanes o vascos. Además, hay que destacar un elemento muy importante en la cuestión planteada por Javier: el modelo español basado en las autonomías que al fin y al cabo se acerca más a una federación en la cual las autonomías, principalmente las históricas, tienen grandes derechos (y deberes). Además, es España una nación? Durante más de medio siglo los soviéticos trataron de crearla, también los yugoslavos. El final de dicho experimento lo conocemos muy bien. Sin embargo, España se ha mantenido por siglos. Claro, tras la transición democrática se ha venido reforzando este debate, aunque aún no haya caído en la situación belga.

Un saludo desde Hungría,

Domingo

Entre las personas que hablan muchos idiomas están los alemanes, pero parece que esta vez no es así.

En Alemania se dice que las playas españolas son el Estado Federado número 17 por la alta población de alemanes, tanto de los ya asentados como de los vacacionistas. Yo me hubiera imaginado que el alemán es más adaptado a una cultura extraña.

¿Será que la playa y la fiesta provoca que sólo vayan las personas menos educadas? ¿es una falta de regulación de las autoridades españolas, que permiten que haya una colonización de este tipo, no sólo por dar los terrenos a extranjeros, sino por no pedir que se respete el idioma de casa?

Creo que algo similar pasa en las cosas de Cancún y Los Cabos con los estadounidenses y canadienses ¿no?

No es tanto la cantidad de idiomas en España, sino la virulencia con la que los defienden sus respectivos hablantes lo que crea tensiones. Pero tienen razón en aferrarse a lo suyo.
En México hay 63 idiomas, de los cuales 24 están en vías de desaparición. No se les da reconocimiento y se les discrimina. Las comunidades indígenas con atractivos turísticos acaban hablándoles en español a los turistas nacionales y en inglés a los internacionales. El cliente tiene la razón.
Yo creo que cada pueblo debe conservar su lengua y difundirla, de entrada manteniéndola vigente en su territorio, pero tampoco se puede obligar a nadie que no quiera aprenderla. El que pierde es el que, como muchos gringos que se pasean por París, sólo hablan su lengua.
El castellano es oficial en todo México. En el DF comparte la oficialidad con el nahuatl, lo cual está muy bien. Pero ¿podríamos, querríamos, tendríamos los chilangos que aprender nahuatl? Hay clases del Gobierno del DF para el que quiera. Y también está muy bien.

Domingo, te felicito, lograste lo imposible.

Hace tiempo, Mattelart en un librito llamado “La Mundialización de la Comunicación” describió como un patrón instaurado genera un poder que, a raíz de la mundialización (mal llamada globalización), se administra en función de los intereses económicos. Así mismo, hace referencia y explica los trasfondos de las tensiones existentes entre Inglaterra, Francia y Alemania en el surgimiento del sistema métrico, de la hora universal, la distancia entre de los rieles de los trenes, entre otros; estableciendo como la instauración de cualquiera de los patrones, lleva implícito el dominio de las relaciones a partir de tal.

Así mismo menciona la instauración del lenguaje, solo que en un momento de mundialización (como el mismo intenta demostrar) el poder se oculta y se fortalece a través de las premisas liberales de la economía. Esto se observa más fácilmente en el caso del los “grandes idiomas” (inglés, francés, alemán, español). De ahí la “insólita” conexión con el post de Eileen.

El caso de las lenguas (las denominaciones entre lengua, idioma y dialecto implican tomar una postura ante el tema) de las regiones autónomas de España péndula entre el conservadurismo y la explicación anterior (identidad / economía- poder).

Saludos

Una cita:

“Nebrija tenía, asimismo, sabias anticipaciones, como aquella que escribió en el prólogo de su Gramática Castellana: “siempre la lengua fue compañera del imperio”. Tres meses después de la edición, Colón descubriría América, y el castellano sería punta de lanza de la Colonización y el avasallamiento de las culturas nativas hasta nuestros días. En realidad, Nebrija pensaba en la recuperación de la ciudad de Granada y la expulsión de los moros. Eran tiempos de fervor imperial y se hablaba de cruzar el Mediterráneo, arrebatar a los árabes los reinos del norte africano y reconquistar, por último, Tierra Santa. En este deseo, Nebrija secundaba la vieja política de Alejandro Magno, con el griego, y de Julio César, con el latín, en su afán común de extender el idioma oficial por toda la latitud de sus imperios. Cuenta Nebrija que mostró el manuscrito a Isabel la Católica y que ésta no atinó a pensar para qué podía servir una gramática castellana. El Obispo de Ávila lo auxilió explicándole a la reina que luego de subyugar a los pueblos bárbaros “y naciones de peregrinas lenguas”, el castellano serviría para dictar las leyes que el vencedor impone al vencido y, como se supone, el conocimiento de la nueva lengua”
http://www.elcastellano.org/noticia.php?id=487

¡Añada el ingrediente MERCADO y listo!!!

Cada día se hace mas evidente que si aun no puedo con el español que es mi lengua materna, luego debo aprender ingles para medio salir del cascaron, ahora me salen con que el mandarín o chino son los idiomas del futuro; en fin espero que falte mucho para que uno de los idiomas más hablados alrededor del globo desaparezca porque no creo poder convertirme en políglota tan rápido.

Totalmente de acuerdo contigo, Mikele, en que la lengua es y fue “companera del imperio”. Como muestra, la difusión y uso del latín durante el imperio romano, del quechua/quichua en un área desde el sur de Colombia hasta el norte de Argentina, del ruso en un área que abarca parte de Europa y Asia, y así sucesivamente.

Otra cosa es la política lingüística que se lleva a cabo en muchos países europeos, entre ellos Espana. Si analizamos detenidamente el sistema de autonomías espanol veremos que este parece más una federación en la cual las comunidades auotónomas gozan de grandes derechos, entre ellos los lingüísticos. Decir que el espanol en la Espana de hoy “es un companero del imperio” es una expresión desfasada. Además, nosotros somos portavoces de ese imperio lingüístico. En qué lengua nos comunicamos aquí en Mundo Abierto?

En cuanto a lo de lengua y mercado, también estoy de acuerdo contigo. Unos especialistas espanoles lograron establecer que los ingresos derivados del mercado de la lengua representan un 15% del PIB espanol.

Por último, con toda tranquilidad se puede ser políglota sin tener que ser internado en un siquiátrico, como menciona Javier en su post. Mi esposa y yo hablamos cuatro idiomas: espanol, inglés, húngaro y ruso, los cuales usamos con mucha frecuencia, principalmente el espanol y el húngaro. Mi hijo mayor (Toni, 19 anyos) habla cinco: espanol, hungaro, francés, inglés e italiano. Y yo lo he visto utilizar tres idiomas al mismo tiempo sin ningún tipo de interferencia lingüística.

Un saludo desde Hungría,

Domingo

Al igual que a Yadira, este post me recordó la campaña “English Only” en Estados Unidos. Creo sin embargo que existe una diferencia. En el caso que plantea Javier, la iniciativa busca establecer una lengua “nacional” por encima de lenguas vernáculas en uso en esa tierra desde hace siglos. Supongo que entre las razones para hacerlo figuran cuestiones como la unidad nacional y la homogeneización en la aplicación de programas tales como los educativos. Sin embargo quienes hablan catalán o vasco están hablando SU lengua en SU tierra; pretender privarles de ese derecho es arrancarles de tajo la identidad en su propia casa.

En el caso de los defensores del English Only, los argumentos podrían ser similares, pero el contexto es diferente: el usuario del español, del mandarín, del tagalog o el coreano es usualmente el inmigrante que llega a Estados Unidos en busca del sueño americano, que viene al “melting polt”, cuyo concepto básico es la integración. Sin justificar los arrebatos furiosos de los antiinmigrantes que se respaldan en esta idea para atacar a todo aquel que tenga el inglés como segunda lengua, en este caso sí entiendo la exigencia de que el recién llegado haga un esfuerzo por dominar la lengua del país al que arriba, SIN que esto implique que pierda la propia: algo que, de igual manera, se debería pedir a los ingleses o alemanes que llegan a España.

Desde luego tampoco faltan los mexicoamericanos partidarios de la reconquista, que piensan que su derecho de hablar español en estados como California o Texas es un derecho que les fue arrebatado con violencia y que reivindican con el argumento de que ellos no cruzaron la frontera, que la frontera los cruzó a ellos.

Curiosamente en Estados Unidos los pro-english only van perdiendo. Justo ayer la Liga de Golfistas del sur de California perdió una batalla: pretendieron cancelar la membresía a sus miembros que no dominaran el inglés; la clase política, los empresarios -orientales, principalmente- y las organizaciones activistas mexicoamericanas, salieron a la carga. La propuesta fue revocada antes de ver la luz.

Me encantó el tema Javier, un saludo!

Hola Javicho,
Interesante. Pareciera que pasa en todo el mundo. Sin ir muy lejos, a mi me pasó algo parecido en un restaurante de San Blas – Cuzco. Aun aqui en Perú están con la modita de contratar camareros extrangeros.

En cuanto a la lengua, ahora sí fuera de comentarios superficiales, nunca me hubiera imaginado un panorama como ese en España, en cuanto las lenguas nativas y el uso del castellano. Como tu bien sabes, nuestro país (Perú), es un pais multicultural, y con hablantes de diferentes lenguas, además del Castellano. Este debiera ser considerado como un “extra”, algo enriquecedor. Sin embargo, muchos no lo consideran así. Una amiga me contó que su hija le habia comentado su intención de estudiar Quechua, la lengua que se habla en los Andes. Sin embargo, la madre le contestó que en lugar de esa idea tonta, debiera tratar de mejorar su inglés, ya que ese idioma si le iba a servir.
Me pregunto porqué no respetamos y valoramos a nuestras gentes y a sus lenguas nativas….¿ Lo habremos heredado de España?

Hola Norma,

La normalización del Quechua y otras lenguas indígenas es un gran tema pendiente en el Perú, donde parece impensable que se puedan cursar estudios universitarios en otra lengua que no sea el español o el inglés. ¿De donde viene todo esto? La historia del Perú está hecha de sucesivas exclusiones. Las letras llegaron con la cerrazón castellana y a excepción de los jesuitas que editaron los primeros diccionarios de Quechua y Aymara, muy pocos entendieron los beneficios de educar en lenguas indígenas. La pluralidad lingüística ha sido vista como un lastre para el desarrollo, cuando en realidad es una oportunidad para educar ciudadanos bilingües con una mejor comprensión del mundo… En cuanto a lo que nos cuentas del Cuzco, se veía venir. Hay gente interesada en convertir la ciudad en un parque de atracciones Inca, partidaria de cambiar el tradicional Café Ayllu por un Starbucks. Menos mal que en el Cuzco también hay gente muy combativa en la causa de mantener el legado histórico de la ciudad. ¡Saludos!


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