Fe Migrante

Posted on 31 julio, 2008. Filed under: Eileen Truax -Los Ángeles | Etiquetas: , |

Eileen Truax/Los Ángeles

 

A lo largo de varias cuadras de la Avenida 56, en la ciudad de Maywood, California, se podía ver el rastro de pétalos de rosas rojas y blancas. Era viernes en la tarde y decenas de familias mexicanas llevando ramos de flores, rosarios, la foto de algún hijo o de un hermano, acompañaban en su llegada a su más notable visitante venido de Tlacotepec, Puebla: El Señor del Calvario, la imagen religiosa que se venera en esa comunidad y a la cual se encomiendan los migrantes antes de partir.

 

Cuenta la historia religiosa que el Señor del Calvario, la imagen de un Cristo negro no crucificado, sino yaciente, se apareció encima del cerro del Calvario, junto al pueblo de Tlacotepec de Benito Juárez, en el siglo XVII. Al ser descubierto los habitantes lo llevaron a la población para colocarlo en el templo local, pero al día siguiente la imagen había desaparecido: la encontraron nuevamente sobre el cerro. Al interpretar que ese era el sitio donde el Cristo quería permanecer, decidieron erigir un templo en el lugar.

 

Hasta ahí siguen llegando hoy los habitantes de Tlacotepec y de los poblados aledaños, lo mismo para pedir un milagro, para cumplir una manda o para dar gracias por los favores recibidos. Y hasta ahí llegan también las madres que despiden a sus hijos cuando éstos se van para el norte, hacia Estados Unidos. Entonces la plegaria es siempre una: que llegue con bien, que el cruce no se complique, que el pollero no se pierda, que la migra no lo agarre, que no le toque duro el sol, que le alcance el agua, que llegue, que llegue con bien, que llegue con bien.

 

“Yo sentí que me moría”, cuenta Luis Torres a todo el que se lo pregunta. “Me hubiera muerto de hambre en el desierto, porque el coyote se perdió, la migra nos fue orillando, orillando, y ya llevábamos tres días caminando”. Luis está seguro que es el Señor del Calvario quien le permitió llegar; por eso se hace cargo de la organización: el transporte de la imagen desde Puebla hasta Los Ángeles; la recepción en las distintas ciudades que visita, la celebración de misas, el contacto con los medios.

 

El 17 de julio por la noche la imagen del Señor del Calvario cruzó la frontera entre México y Estados Unidos. Los agentes de inmigración estadounidenses miraban sorprendidos y se volteaban a ver entre sí. “¿Y cómo sabemos que sí es un santo? ¿Y cómo sabemos que usted es sacerdote? ¿Y qué tal que lleva droga ahí adentro?”, son algunas de las preguntas que le hicieron al padre Adolfo Torres, párroco de Tlacotepec. “Revísenlo”, respondió el padre. La imagen pasó la frontera sin revisión alguna.

 

Al día siguiente el Este de Los Ángeles estaba de fiesta. Saliendo de trabajar, recién bañados y llevando a sus hijos pequeños, decenas de poblanos recibieron la imagen e inició el recorrido: Maywood, Van Nuys, Pacoima, Pomona, Ontario, Riverside, una decena de ciudades alojarán al santo en su visita de tres semanas, misma que finaliza este 10 de agosto. Hasta ahí, hasta las casas de poblanos que lo alojan por una noche, llegan los devotos: la madre que llora recargada en el cristal, recordando el diagnóstico de leucemia de su hija; la niña, en tanto, corre por un patio más saludable que nunca. La mujer que recuerda un embarazo complicado: el médico dijo que sólo una de las dos, madre o hija, se podrían salvar; hoy ambas besan la urna que contiene al Cristo. El hombre que llora en silencio, inmóvil, a unos centímetros de la imagen; llegó hace cuatro años, y dice que llegó gracias a él. 

 

Pero no sólo la fe lleva a la gente a ver al Señor del Calvario. Para Humberto Merino, uno de los organizadores, se trata también de una cuestión de identidad cultural: de que los hijos lo conozcan, que sepan cuál es su origen, que conozcan un pedacito de la historia familiar. Armando, un hombre que no ha regresado a su pueblo desde hace más de 10 años, se conmueve particularmente mientras toca el marco de madera de la urna: esa misma madera, la que está tocando él, es la que toca su mamá cuando va al templo, allá en Puebla. De alguna manera, el contacto con el objeto lo hace sentir cerca, con una nueva energía.

 

Luego está la otra parte, la del negocio. Porque el Señor del Calvario no sólo ayuda a pasar o en cuestiones de salud; ayuda a la estabilidad económica. Así, dentro de la urna en donde la gente deposita flores y billetes de un dólar, de cinco, de veinte, como limosna, empiezan a aparecer las tarjetas de los negocios encomendados: uno de mantenimiento, otro de servicios de limpieza. El integrante del mariachi que toca en la misa, antes de retirarse, desliza por el cristal de la urna su propia tarjeta de presentación; así “el santito” los tiene en cuenta.

 

Lo más conmovedor tal vez son las fotos. Las de la familia, las de pareja, la de un bebé. La mayoría tiene algo escrito a mano: “Señor del Calvario, cuídame a mi familia en Puebla”. Algunas, con letra infantil y en inglés, emocionan a cualquiera: “Please help my brother to stop drinking”.

 

Cada tarde, cerca de las seis, la imagen sale de una casa y se traslada a otra, y en ésta se celebra una misa. Hace tres años los migrantes le mandaron a hacer una urna en el que lo nombran el Señor de los Inmigrantes; ahí está la leyenda, grabada en el cristal, siempre junto al altar

 

“El Señor viene para darnos esperanza a aquellos que no podemos regresar a Tlacotepec”, dice un sacerdote mientras oficia. “Vivimos en un ambiente que no favorece a los migrantes, donde estamos perseguidos, acosados, por buscar una vida mejor. El señor nos viene a decir que aunque algunos nos deseen el mal, nosotros debemos continuar con fuerza”.

 

La gente que está ahí sabe de eso. Cuando a alguien le toca hablar por la comunidad, el mensaje es claro. “Vamos a pedirle a nuestro Señor del Calvario, nuestro señor de los inmigrantes, que así como ha venido a vernos, ayude a las autoridades a entender que somos gente buena, que trabajamos duro y no hacemos mal a nadie. Vamos a pedirle que nos haga el milagro de que todos nos legalicemos, que podamos vivir tranquilos en este lugar que tanto nos ha dado a nosotros y a nuestros hijos”.

 

Cuando vuelven a trasladar la imagen, la cargan entre varios hombres y parece que pesa más. Tal vez tanta petición, tanto encargo. Tal vez porque lleva a cuestas la esperanza en ese milagro, el que todos esperan, uno tan difícil de cumplir.

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31 comentarios to “Fe Migrante”

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Hace unos pocos días pasé por Plateros, el pueblo zacatecano donde, al final de un largo camino de comercios religiosos, adoran lo que llaman Santo Niño de Atocha. Fuera del templo, hay extensos muros que cargan muchas décadas de letreros, fotos e imágenes de gente agradecida por los “milagros” del dicho infante.

En India, me impresionó cómo alguien podía pintar una piedra de naranja y decir que era santa, y después miles de personas se ponían a reverenciar la piedra.

En Plateros, la gente adora un muñequito de plástico de diez centímetros que por ahí debe tener inscrito “made in China”.

¿Cómo explicar tanto fervor religioso en los méxicanos o en parte de ellos? Al menos, someramente, eso pude ver en mi visita a México. No sé, puede ser que mis 26 anyos fuera de la República Dominicana hayan contribuido al olvido, pero tal fervor no creo haberlo visto allí.

Recientemente leí un artículo sobre el culto a la muerte en el barrio de Tepito (donde estuve, claro, bien protegido por amigos mexicanos), el cual me dejó asombrado y maravillado y con muchos deseos de seguir leyendo sobre ello.

Un saludo desde Pécs, Hungría,

Domingo

Témoris,

un saludo y no te olvides de la información sobre Janos.

Desde Pécs, Hungría,

Domingo

Estaba una palabra que describiera lo que me hace sentir tu historia y fuiste tu misma quien me la proporcionó “conmovida” así me siento cuando alguien es capaz de tener una fe tan grande, debe ser bonito y debe servir mucho, por desgracia yo no puedo creer así pero lo intento.

Hay un pueblito pequeño en el sur de Guanajuato, llamado Paracuaro, donde veneran a un niño santo llamado Manuelito del Arenal, no esta reconocido “oficialmente” por la Iglesia Catolica pero el pueblo le contruyo una pequeña capilla para venerarlo.
Es increible ver cuantas cosas tiene ahi entre objetos como muestra de agradecimiento por milagros concedidos o pidiendole el favor. Hay copias fotostaticas de visas, green cards, pasaportes, vestidos de novia, bastones, muletas, trenzas largas de pelo que se cortaron como agradecimiento, etc. y es tanta la fe que cada año el dia de su fiesta, los migrantes originarios del pueblo mandan dinero desde los EEUU para hacerle la fiesta que es la fiesta del pueblo. La gente de los alrededores va a visitarlo y hay gente que va desde lejos a agradecer algun favor concedido, que sin conocerlo le pidieron a el porque “alguien” se los recomendo como santo milagroso y ahora que les ha concedido el milagro vienen en persona a agradecer.

Yo creo que el hecho de que la gente “crea” en algo le da la fortaleza de aferrarse y sacar fuerzas para conseguir lo que pareciera ser imposible y si a la gente le ayuda creer en el Señor del Calvario pues venga!

Saludos Eileen.

No comparto tu posición, Eileencita. Porque no se queda en eso, en diosito dame fuerzas y ay, gracias a que me las diste salí adelante. Todo esto se llama fanatismo, y ya sabemos lo que esto trae. A lo largo de esta ruta que estoy haciendo por el norte de México, abundan los ejemplos de las bondades del fanatismo: de la esclavización de las personas para facilitar su cristianización, de las masacres justificadas por la fe, de los asesinatos por redención.

El fanatismo, cuando la gente cree que hay un dios que hace milagros y que tiene una verdad, conduce a monstruosidades. Y todas estas figuras de plástico, desde la virgen hasta el niño de atocha y el cristo de esto y lo otro, son peligrosas armas ideológicas que se disparan solas y que arrojan metralla pa todos lados.

Por eso yo no comparto ese romanticismo agnóstico por la guadalupana, algo así como un afecto nacionalista por encima de la fe… al final de cuentas, todo contribuye a la perpetuación del fanatismo.

(Además de la pena que da los sufrimientos que se impone la gente para demostrar su fervor, la entrega de sus pocos bienes o ingresos a curas vagos y violaniños, la opción por construir un templo en lugar de una escuela o una clínica, el desvío de millones de pesos del presupuesto público para levantar monumentos a la fe, la proliferación de charlatanes de todas las religiones que se aprovechan de la ignorancia y la necesidad de creer, etcétera, etcétera, etcétera)

(reporte de viaje: por aquí y por allá, he encontrado monumentos flamantes a santos nuevos, a los canonizados en masa por Juan Pablo II en 2000, los participantes de la guerra cristera en la que se asesinaba a jóvenes maestros rurales por enseñar y se violaba a jovencitas por sospecharlas putas, todo, claro, en nombre de dios… vaya ejemplo)

Ay! Me equivoqué! No era contigo, Eileen, sino con María…

Aunque sé que eres bien guadalupanota!

Ups! prometo que por ningún motivo me atrevería debatir con Temoris él sabe mucho más que yo, lo respeto lo admiro y lo quiero mucho, y no es que difiera de su opinión sólo que imagino debe haber un punto intermedio, algo en lo que se pueda creer sin caer en el fanatismo por ignorancia, creo que la fe es buena en ciertas circunstancias, aun que, por supuesto estoy abierta a cualquier punto de vista contrario, sí por algo entro aquí es para aprender de ustedes.

Andale si Teresita me gano, eso es lo que yo comparto, el que se crea pero que no se quiera imponer de ningun modo la propia creencia y que se respete las creencias de los demas aun cuando sean diferentes.

Estoy de acuerdo contigo Temoris en todo lo que dijiste, por supuesto que estoy en contra de todo fanatismo, no solamente religioso. Cualquier forma de fanatismo ya sea politico, cientifico, religioso o del que sea es malo, asi como malo tambien es el querer imponer “la verdad” propia sobre la verdad ajena.

Por supuesto que hay una linea muy delgada entre la fe, devocion o como le quieras llamar y el fanatismo, sin duda muchas veces se cruza sin notarlo, eso es lo peligroso del asunto, pero creo que ese peligro existe no nomas en la religiosidad de la gente si no en todo. Ahi tenemos politicos fanaticos que tambien cuanto daño hacen en nombre de su “verdad”, nacionalistas, cientificos, lideres de asociaciones racistas y demas. La cosa es no clavarse y respetar las ideas y creencias de los demas. Bueno, al menos es mi percepcion muy particular.

Saludos!!!

Ándale Témoris, no me puedo descuidar tantito porque luego luego regañas a los invitados, caray!

Leyendo las respuestas que te han dado Teresita y María yo creo que podemos llegar al meollo del asunto. Una cosa es la fe y otra el fanatismo, y María hace referencia a un aspecto importante: el fanatismo no existe sólo en el aspecto religioso; está en todos lados, y en todos los casos es una práctica que ciega. Hasta ahí hay acuerdo.

Aquí hablamos de la fe, que en sí misma tiene muchas aristas: la herencia familiar, la identidad cultural, la explicación para lo que no se comprende, y desde luego, la herramienta para que el ejercicio del poder por parte de los grupos dominantes. Evidentemente en países como México la fe ha jugado su papel en la posibilidad de que el sistema continúe funcionando al paso de las décadas; el mensaje lanzado hasta el cansancio desde el púlpito y repetido en los hogares mexicanos y en las pantallas de televisión, que nos dice que “somos pobres, pero felices”, que no tenemos trabajo “pero al menos tenemos a la familia”, que los ricos sufren más que los pobres porque el dinero no compra la felicidad, etcétera, tiene su origen en la premisa de que “Bienaventurados los pobres, porque ellos verán a Dios” -sí, bienaventurados, con la panza llena de lombrices, con los hijos yéndose al otro lado, con niños que tienen que trabajar en lugar de ir a la escuela.
Supongo que eso es parte de lo que Domingo vio, y es el rostro de la fe que no nos gusta a nadie. Sin embargo en este texto hay otros aspectos que me pareció interesante reseñar, entre ellos el asunto de la identidad cultural.

El migrante está hecho de una madera especial. Los especialistas en el fenómeno migratorio coinciden en que cuando una parte de la población emigra, el país expulsor está perdiendo lo mejor de su capital humano, porque generalmente el que migra tiene un caracter emprendedor, astucia y fortaleza física y mental. Esto hace que el que migra, por mucho que se vaya a encomendar al santito en turno, no le deje todo a la fe: “A dios rogando y con el mazo dando”, dice el refrán, o “primero la obligación y luego la devoción”, decía Santa Teresa de Ávila.
La visita del santo para los que están acá es una cuestión más simbólica y de identidad cultural que de fe. La gente que lo visita no puede regresar a su país, no tiene papeles, y ver a su santo es como tocar un pedacito de la tierra a la que no pueden volver; pero esa gente decidió, al contrario de lo que le dijeron en la Iglesia, que no basta el reino de los cielos como consuelo para dejar de ser pobres, y si “al menos tenemos a la familia”, lo más digno es buscar en donde sea cómo alimentarla. En una de las misas celebradas en estos días, un sacerdote dijo a los migrantes presentes que a veces se olvidan de la iglesia; que estaba bien trabajar, pero que había que trabajar menos e ir a la iglesia con más frecuencia. Te puedes imaginar las sonrisas en los rostros de los paisanos ante semejante idea.

Coincido absolutamente con todo lo que dices, Témoris. Nada, nada justifica el sufrimiento físico, la esclavitud, el abuso, la pederastia, el enriquecimiento y la prepotencia de la Iglesia. Pero este texto no se llama “religión migrante”; el tema es sobre la fe y esta otra dimension de ella que no es vertical, no es de sometimiento y no es de ejercicio de poder: es una dimensión horizontal, comunitaria, que da identidad, lo mismo si tomas a la guadalupana como estandarte para convocar a tu gente en favor de una reforma migratoria, que la fe de un pueblo en un político capaz de unificar a grupos étnicos diversos en busca de un gobierno inteligente y un país más justo.
No olvidemos, Témoris, que cada cambio positivo en la historia del hombre ha tenido su origen en un acto de fe; incluso la fe, a veces irrisoria, en la posibilidad de un mundo mejor.

Corrección: Aquí arriba dije: “La visita del santo para los que están acá es una cuestión más simbólica y de identidad cultural que de fe”.
Quise decir: “La visita del santo para los que están acá es una cuestión más simbólica y de identidad cultural que religiosa”.

Eileen, completamente de acuerdo!!! no pudiste expresarlo mejor!!!
Saludos :)

Aparte de lo que Eileen menciona sobre la fe y la creencia en los mexicanos, a mí lo que más me llamó la atención allí fue la devoción o la idolatría a las representaciones religiosas, de lo que se hizo eco Témoris. Creo que fue en una iglesia de Pazcuaro donde vi (y tomé una foto) de un Cristo indígena. Alguien allí me comentó que el pelo del Cristo era verdadero, es decir, de un humano. Y creo que ello refleja el contenido del post de Eileen sobre el Senor del Calvario. En Santo Domingo no he visto tanta devoción hacia una representación religiosa (lo que no significa que no la haya, simplemente yo no la he visto), sin embargo, y esto sí me gustó de allí, la misa se celebra (al menos en las que he estado) con canciones a ritmo no de merengue, pero muy parecido. Muy movidito aquello. Claro, ambos casos reflejan nuestras culturas.

Un saludo desde Pécs, Hungría,

Domingo

La Iglesia Católica ha buscado justificar su actuación en diversos eventos de la historia, pongamos el caso de la conquista de América, con la idea de que la fe moderó el comportamiento de los españoles y consiguió que humanizaran su trato a los indios.

Eso es una mentira.

Lo que la fe ayudó a justificar fue la conquista y la violencia. Los conquistadores y sus jefes y sus reyes eran todos hombres de fe a los que les preocupaba irritar a Dios. La Iglesia les permitió creer que lo que hacían estaba mandado por Dios, que era parte de su plan divino. La fe les dio la coartada: no sólo para justificarse ante el mundo, sino para justificarse a sí mismos. Mataban en nombre de Dios, gritaban los nombres de los santos cuando arrancaban vidas y el de la virgen cuando violaban. La religión les daba, además de coartada, un motivo: conquistaban para cristianizar, para salvar las almas de los que mataban. Tenían fe en que construían el “mundo mejor” que mencionaron antes. Es como Bush: matar iraquíes para llevarles la libertad.

¿Hubiera tenido el mismo éxito el Imperio Español sin la coartada y el motivo religiosos? ¿Se hubieran comportado con igual salvajismo? Podemos especular mucho. Pero al menos no estaría envuelta la Iglesia Católica como cómplice y facilitadora.

Esto es lo que estoy aprendiendo en este viaje, al conocer más de cerca la historia de estos dos países (porque ahora estoy en Nuevo México).

Muchos hombres de religión aseguran que, pese a todas sus equivocaciones, las religiones le han dado a la humanidad marcos éticos para comportarse. La sugerencia implícita es que, sin religión, los humanos actuarían como bestias, que serían incapaces de crear un orden ético. Esto es ignorancia pura: ¿y el confucianismo? ¿y el taoísmo? ¿y la filosofía budista agnóstica?

Las religiones se felicitan por haberle dado al ser humano la ética. Aunque esto fuera cierto: también le dieron la justificación perfecta para romper con su ética y seguir tan tranquilos, en calma con su conciencia y con Dios. Las religiones te dicen lo que no debes hacer y también cómo saltarte la regla, violar sus principios, y salir impune. Vaya monstruosidad.

Cuando veo estas encantadoras historias de cómo la fe le da identidad a la gente y bonitos recuerdos de casa y todo eso, me resulta imposible desligarlas de lo que gente muy parecida y muy buena onda ha llegado a hacer. Gente muy buena se convierte en maldita a causa de la fe: estas fes crecen y trastornan. Chequen el blog de Roger Bartra en Letras Libres, un post que subió sobre una foto que le tomó a un grafitto que hizo alguien que él no conoce donde pone a la virgen en cueros: hay gente que le deja comentarios para advertirle que le van a romper la cara. En 1988, porque un pintor le puso cara de Marilyn Monroe a la Guadalupana, los de la fe cerraron el Museo de Arte Moderno, forzaron la clausura de la exposición y el despido de su director. En en Instituto de Artes Visuales de Puebla pintaron suásticas. En su último libro, “El Estado Laico y sus malquierientes”, Monsiváis reporta un caso de un pueblo de gente de fe católica al que le pareció mal que un grupo de protestantes realizara un retiro espiritual y fueron a sacarlos, los golpearon, violaron a las chicas, casi matan a algunos… ¡en Tlalpan, Distrito Federal!

¿Y no matan los chamulas católicos a los chamulas evangélicos en Chiapas, no los persiguen y excluyen de la comunidad hasta hoy? Los ejemplos llenarían éste y 20 blogs más.

Todas estas cosas empiezan con una persona muy buena y muy devota que cree en ídolos, en un muñequito de plástico o en uno de madera, da igual. Y de tanto creer y amar al muñequito e imaginar que le debe milagros y pensar que hay cosas que lo ofenden, todo esto acaba mal.

De las respuestas a mi comentario, me da la sensación de que se sugiere que yo quisiera imponer mi creencia a otros. Ocurre lo contrario: cuando uno tiene fe y no razón, uno da por hecho que las razones de otros están mal, de antemano; y si su fe es fuerte, querrá ver la manera de hacer que otros la reconozcan y compartan; es decir, de imponerla.

No he pedido que le quiten a nadie la fe. Yo trato de usar razones para explicar en un blog mi disidencia de lo que veo como romantización inadecuada de la fe. Y leo a quienes opinan diferente. Pero otros salen por ahí a insultar, a golpear y a perseguir. Otros manejan propuestas de ley en el congreso mexicano para cambiar la definición laica del Estado mexicano. Otros quieren imponer la educación religiosa. Y por eso se ha matado a inocentes.

Hay gente que recorre la Calzada de los Misterios de rodillas, con nopales bajo ellas y azotándose la espalda, para agradar a la virgencita. Yo creo que la Virgen, si existe, preferiría que invirtieran toda esa energía en estar saludables, en llevar a pan a su casa, en llevar a sus niños a la escuela y a la clínica. Que quien lo quiera seguir viendo como algo bonito, muy bien, es su derecho. Yo percibo cosas muy peligrosas en ello.

Rafael del Águila, catedrático de Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Madrid (le conocen Témoris o Mingus? Si bien recuerdo, ustedes estudiaron allí, no?), en su último libro “Crítica de las ideologías. El peligro de los ideales” escribe: “Dice Santos Juliá que un católico espanyol escribía en el anyo 1936: “Donde existe un ideal fuerte, verdadero o falso, surge una mística y, tras ella, la violencia”. Desgraciadamente, la fe mueve ideales e ideologías y éstas, muchas veces, promueven la violencia. Serbia no quiere reconocer la independencia y secesión de Kosovo (que ellos consideran como la cuna del pueblo serbio), porque, entre otras cosas, allí tuvo lugar el 28 de junio de 1389 la batalla de Kosovo Polje cuando
las tropas serbias se enfrentaron al peligro (religioso también) otomano del sultán Murad I, de enorme importancia en el imaginario serbio. Ideología, política, religión y violencia se conjugan a menudo, aunque no de esto escribiera Eilen.

Un saludo desde Pécs, Hungría,

Domingo

Erratum: debí poner entre comillas lo del “peligro” (religioso también) otomano”. Al fin y al cabo, la región terminó concertida al islam, ya que la mayoría de su población, albanokosovar, profesan esta fe.

Domingo

Temoris,

Coincido contigo en muchas cosas, en otras no tanto, pero como tu, yo tambien leo y respeto, eso es lo que me gusta de venir a leer y comentar a este sitio, que uno puede leer opiniones diferentes, tomar de ellas lo que coincida con el pensamiento propio y respetar, siempre respetar, las diferencias, nunca tratando de imponer las opiniones propias.

La cuestion de la religion es un asunto muy delicado desde mi punto de vista, pues toca fibras muy sensibles de la gente. Yo en lo personal no soy religiosa, aunque me considero una persona que le da importancia a la espiritualidad, que es diferente. Nunca he compartido las ideas de “sacrificarse” en nombre de algun santo o para “pagar” algun “favor” recibido, eso de los ofrecimientos de semana santa me parecen completamente absurdos, prometer dejar de beber o hacer algo que se disfruta en nombre de la fe, cuando se sigue siendo un ojete con los demas, para mi es pura hipocresia, no creo que el darse latigazos lo haga a uno mejor persona, en lo absoluto! y coincido contigo en lo peligroso que es este tipo de acciones/devociones y lo que pueden llegar a desencadenar.

En nombre de la fe y escudandose en ella se han cometido -y se siguen cometiendo- infinidad de crimenes, hasta la fecha seguimos viendo atrocidades cometidas en nombre de Dios, Yahve, Ala o como le quieras llamar cada quien agarra su estandarte y se deja ir contra el “enemigo”. Algunas -malas- personas se aprovechan de esto para mover masas y otras ciegas en su “fe” hacen caso de las primeras y se dejan llevar por el discurso.

Como ya decia antes, la linea que divide la -buena- fe (si se puede llamar asi) del fanatismo es muy delgada y muchas veces invisible. Lamentablemente se hace notoria una vez cruzada, cuando en la mayoria de los casos ya no hay remedio y las atrocidades se han llevado a cabo.

Las hogueras siguen encendidas y se siguen quemando brujas y herejes en el nombre de Dios.

Domingo, efectivamente conozco a Rafael del Águila. En el doctorado de la UAM daba clases de filosofía política, junto con Fernando Vallespín…

Saludos.

Témoris, sólo una observación: me parece que para ti la palabra “fe” va necesariamente de la mano del concepto “religión”. Creo que el problema es ese.
Los seres humanos pueden tener fe sin que ésta esté asociada necesaria o completamente a una creencia religiosa; eso es lo que trataba de decirte al final de mi respuesta a tu comentario.

Insisto, nadie niega los horrores realizados en nombre de la religión. Podrías poner cientos de ejemplos más, el punto es el mismo y creo que ya lo entendimos y compartimos el rechazo absoluto a estas prácticas, ahí hay consenso.
Curiosamente no has mencionado los casos en los que las organizaciones de fe han contribuido a la salvación, o al menos a la posibilidad de organización y resistencia para los pueblos; un ejemplo cercano: en estados como Chicago y Arizona, fueron las organizaciones de fe quienes lograron cohesionar al movimiento inmigrante para oponerse a la ley Sensenbrenner, que fue lo que finalmente logró que no “pasara” en el Congreso. Y ojo: por favor, no interpretes este comentario como una defensa de la religión, o el fanatismo, o la fe. Es sólo un párrafo descriptivo.

Yo creo que un problema grande de las religiones es el maniqueísmo, pero esa es una falta también en quienes critican a las religiones. No hay negro ni blanco, sino gamas de grises: ojalá este viaje te ayude a recordarlo.

Muchas gracias por la amable recomendación, Eileencita, ya nos la había hecho a todos Boogie el Aceitoso, que en paz descanse.

Conozco gente de religión muy dedicada a las mejores causas. En muchos lugares han tenido un impacto muy positivo. Han encabezado varias de las luchas más nobles que podamos mencionar. Han entregado su vida por ello.

Estas luchas, sin embargo, no alcanzan a compensar los daños enormes de 2000 años de Iglesia Católica, de 1500 años de Islam, de 4000 años de hinduismo, etcétera.

Tú crees que no veo las gamas de grises y que tú sí. Yo creo que en este tema te falta apreciación de la textura. Este viaje, que tú esperas que ofrezca revelaciones como las que recibió Boogie, está confirmando las enseñanzas que he recogido en mis andares por medio mundo: las religiones y la razón son agua y aceite. Es muy sencillo: las religiones les dicen a sus fieles que ellos están bien y todos los demás mal porque a ellos les habló dios. La actitud de principio que da origen a la religión es la base del fanatismo. Es decir, la religión es, por naturaleza, maniqueísta, pero tú soslayas este hecho evidente y señalas a los críticos de la religión. Y ya he visto a demasiadas personas sufriendo innecesariamente por las imbecilidades de la religión como para que me vaya con cuentos de que qué bonita es la fe de esta persona, mira cómo siente en su corazón.

En 1680, los indios pueblo del lugar donde estoy ahora, Santa Fe de Nuevo México, se hartaron de los abusos de los españoles y sus curas y los echaron a patadas de aquí. Ganaron su libertad. En la región hay pocos minerales, poca plata, y la Corona de España no se animaba a financiar una campaña militar. Los curitas insistieron. Esos curitas buenos que educaban a la gente y le mostraban la verdad de dios. Presionaron y además convencieron a muchos españoles con el argumento de que podían tomar esclavos si aseguraban su cristianización. La reconquista vino en 1692. Fue brutal, sangrienta, genocida. Los rebeldes que sobrevivieron escaparon a Kansas. ¿Por qué? Porque los buenos curitas creían en el fondo de sus almas que tenían que rescatar las almas de los indios.

Uno de los hombres de fe preferidos por la izquierda es el obispo Samuel Ruiz. Yo lo conozco. Es una persona súper bondadosa. Pero su bondad tiene un límite: el de su religión.

En diciembre de 1990, el gobernador de CHiapas, Patrocinio González Garrido, legalizo el aborto en el estado. Sus argumentos fueron dramáticos. Afirmó: “¿Es que vamos a dejar que las mujeres sean más que meros animalitos? ¿Así las queremos ver y tratar? Aquí a los 12 años comienzan a traer hijos al mundo. Y no paran hasta que ya tienen 15 años. Hasta 18. ¿Cuál es el futuro de esas criaturas? Desnutridos en el vientre materno. Lesionados en la vida por falta de proteínas. Niños sin cerebro. Niños sin inteligencia. ¿Es eso lo que queremos? Detesto aludir a cosa tan terrible. Pero las mujeres indígenas de Chiapas, y aquí hay un millón de indígenas, se hieren en su embarazo hasta con plumas de pavo. ¡Terrible! Y no queremos encarar el problema”.

¿Alguien quiere conocer detalles de lo que hacen las mujeres con las plumas de pavo? El obispo Ruiz, con su experiencia de más de 30 años, lo sabía muy bien. Conocía el drama. Y estoy seguro de que le dolía en el alma. Pero su religión dictaba otra cosa. ASí que encabezó la protesta ultraderechista que forzó la retirada de la ley.

En Addis Abeba, en ETiopía, hay un albergue para niños con sida. Esto me lo contó una estadounidense VIH+ que conocí en Kenia. Ella fue a trabajar como voluntaria a ese albergue, que es atendido por monjitas católicas. Pero lo tuvo que abandonar. No podía soportar que las monjitas se negaran a administrarles medicamentos antirretrovirales a los niños, ya que, a pesar de su bondad, ellas habían aprendido que todo es por voluntad de dios y que no tenían que interferir con sus designios, su función era ayudar a los niños a bien morir.

Y el papa dice no al condón.

¿Y quieres que te hable de lo que pasa con el sistema de castas del hinduismo? ¿Sabes lo que vi en India? ¿Y cómo les va a las mujeres musulmanas de Nubia, en el sur de Egipto?

No, Eileencita. La fe y el fanatismo y las religiones son todas parte de una “infinita gama de grises” en donde las peores texturas predominan. Eso es lo que éste y otros viajes me ayudan a recordar.

No te contradigo querido amigo, al contrario soy la primera en reconocer la tragedia del fanatismo y aun sin la elocuencia y sabiduría de los que aquí comentan insisto en que debe haber un tipo de fe sana para el ser humano, no la de las religiones destructivas, fanáticas, hipócritas y aberrantes pero sí una que esté dentro del espíritu, capaz de impulsar al hombre a dar siempre lo mejor de sí.

Mi estimado Témoris, aprecio su enjudia, pero estamos dando vueltas en círculos. Repito, tu puntos es claro y es imposible no coincidir con tu postura en TODOS los casos que mencionas. Por alguna razón no te está llegando el mensaje, no entiendes que yo dejé de hablar de religión hace dos comentarios. Evidentemente ese es el tema que te irrita, pero ahí hay consenso, no debate. Más claro, pues: ESTOY DE ACUERDO CONTIGO cuando te refieres al daño irreparable que ha hecho la religión a la humanidad.

Ocurre que insistes en ignorar el primer párrafo de mi respuesta:

“Me parece que para ti la palabra “fe” va necesariamente de la mano del concepto “religión” (…) Los seres humanos pueden tener fe sin que ésta esté asociada necesaria o completamente a una creencia religiosa”.

A eso me refería cuando hablaba de las “gamas de grises”, no a que vieras las bondades de la religión, como creo que lo interpretaste. Tal vez no estoy siendo suficientemente elocuente. Ni modo, otra vez será.
Besos.

( diablos, ahi están las caritas otra vez. Creo que es cuando utilizamos paréntesis en el comentario; debemos buscar la manera de desactivar esa función… )

“El Señor del Calvario, la imagen religiosa que se venera en esa comunidad”.

Función desactivada ;-)

Yo la verdad no puedo ser tan condescendiente como muchos aquí.

Nuestro iluminado del pragmatismo y la razón ha exhibido hasta la saciedad (una vez más) su posición intolerante e intransigente ya bastante conocida por aquí:

“El fanatismo, cuando la gente cree que hay un dios que hace milagros y que tiene una verdad, conduce a monstruosidades”
Excelente reflexión de la que se desprende sencillamente que los que creen en Dios (cualquiera que sea y que necesariamente conducen a una sola verdad) son unos monstruos.

“Y todas estas figuras de plástico, desde la virgen hasta el niño de atocha y el cristo de esto y lo otro, son peligrosas armas ideológicas que se disparan solas y que arrojan metralla pa todos lados”
Lo despectivo hacia el pensamiento de otros se hace sentir…

“la opción por construir un templo en lugar de una escuela o una clínica, el desvío de millones de pesos del presupuesto público para levantar monumentos a la fe”
Claro, lo que hay es que crear una legión de Temorisitos que nos indique a los bastardos de la razón que es lo que hay que hacer. Al diablo… digo, al olvido (para que Témoris no se aflija) con la fe, las creencias, costumbres, etc… Como bien lo dijeron por ahí, les descripciones de nuestro bien ponderado maestro se pueden aplicar a cualquier ámbito. Imagino que la ciudad ideal de nuestro Prócer del Razonamiento serían decoradas al estilo minimalista puro para no dejar vestigios de creencias o fe… que nos llevan por tan mal camino.

“¿Hubiera tenido el mismo éxito el Imperio Español sin la coartada y el motivo religiosos? ¿Se hubieran comportado con igual salvajismo?”
Humildemente he recorrido muchas páginas de foros y blogs en estos últimos años… Y de verdad no he encontrado TAMAÑA ESTUPIDEZ DE PREGUNTA- REFLEXIÓN en todo este tiempo.
Claro, al estilo de Domingo desde Hungría, que no lo haya visto no quiere decir que no exista… Seguramente con empeño y varios buscadores se puede conseguir.

“Las religiones te dicen lo que no debes hacer y también cómo saltarte la regla, violar sus principios, y salir impune. Vaya monstruosidad”
Aquí en Venezuela esta el filósofo del Zulia, llamado Manuel Rosales, que hace reflexiones muy parecidas…
Me imagino que todo es una monstruosidad para nuestro Maestro… todo nos da patrones de que hacer y que no…. Sobre todo la civilización occidental moderna, de la cual nuestro iluminado es un excelente representante.

“no alcanzan a compensar los daños enormes de 2000 años de Iglesia Católica, de 1500 años de Islam, de 4000 años de hinduismo, etcétera”
Eileen, entiende que no alcanza… la idea es que todos dejen de creer y que se transformen al Temorismo para que salven su cuerpo y más nada… que es eso lo que somos y ay de aquel que diga lo contrario y no crea en lo que yo creo.
Somos masa sin cantera.

LISTO, YA ESTA SOLUCIONADO:
“está confirmando las enseñanzas que he recogido en mis andares por medio mundo: las religiones y la razón son agua y aceite”
“Es muy sencillo”
Todo es muy sencillo en el temorismo (no hay que pensar mucho.
Lo que tienes que tener es muchas referencias históricas descriptivas… nada de fondo por favor), la sacas en como argumento en cualquier momento (así no sea el punto en discusión) Y YA ESTA.

Gracias Témoris… mil veces gracias por tu ciencia, tu orden y tu razón…
Ah, y por tu humildad….

Saludos a tod@s

Hola:
Lo que les envio es solo con el deseo de compartirlo seriamos egoistas de no hacerlo, de estos tenemos 4,0000
4,000 rollos
estamos en http://www.alfayomega.com.pe una muestra de elooo
es este rollo
Desde Lince LIma Peru

Profecía dictada por Telepatía Viviente, por el Divino Padre Jehová; extraída de los rollos del Cordero de Dios; esta Divina Profecía fue dictada hace ya veinte años.-

Los espíritus de Norteamérica que pidieron la prueba de la vida a Dios, le pidieron ser juzgados por los elementos, dentro de las leyes mismas de la vida; porque ellos desconocían en que consistía la sensación de ser juzgados por los elementos de un planeta de pruebas, que no conocían; porque cuando se pide a Dios, formas de vida que no se conocen, tal pedido se hace, partiendo desde la más grande inocencia, que la mente puede imaginar; es así que todas las sensaciones que cada cual posee dentro de su individualidad, el espíritu no las conocía; es por esto que el divino Evangelio de Dios dice: Todo espíritu es probado en sus propias sensaciones, por Dios; y también se menciona: La prueba de la vida..-

Los espíritus de Norteamérica, no sufrieron grandes daños en la Segunda guerra mundial, por parte de los hombres, porque el daño salido de los hombres, no lo habían pedido a Dios; ellos pidieron el daño de los elementos, si es que ellos, llegasen a violar la divina Ley de Dios; y la violaron; porque ellos al perfeccionarse, lo hicieron en base a leyes desiguales; lo desigual no agrada a Dios; porque lo desigual jamás alcanza a la verdadera felicidad; lo desigual perpetúa la injusticia y la infelicidad; lo desigual produce una extraña felicidad efímera, y descansa en la injusticia que sufren millones de seres; tratar de conquistar la felicidad para todos, sin renunciar a lo desigual, es sencillamente una quimera; lo demuestra el hecho irrefutable de cientos de siglos, consumidos en leyes desiguales; los creadores de la felicidad en base a leyes desiguales, podrían disponer de millones de años por delante, y jamás nunca lograrían la perfecta felicidad para todos; a los creadores de un extraño sistema de vida, basado en lo desigual, le esperan momentos horribles; porque se cumplirá en ellos, el divino Juicio de los elementos; primero será frío, luego agua y por último fuego; en el juicio del agua, se desbordarán los océanos, inundando tres cuartas partes de Norteamérica; el fuego del sol, calcinará sus tierras y no quedará vestigio de agua para beber; porque toda se evaporará; los elementos destruirán en pocos minutos, lo que costó años y siglos de trabajo; el poder económico de Norteamérica, será reducido en un 70%; es por esto que fue escrito en el divino Evangelio de Dios: setenta veces mil; esta divina parábola de Dios, significaba un extraño bienestar, logrado en desequilibrio numérico; porque el 7 no posee su término medio en igualdad; las mitades de 7, no son iguales; una tiene mas, y la otra menos; el 1,000 representaba el advenimiento de una doctrina justa; porque es número de potencia; nueva potencia nace de la extraña psicología de la desigualdad; y significa que todas las naciones que fueron obligadas a vivir en lo desigual, despiertan y forman una sola nación; estas naciones logran desprenderse de lo desequilibrado y crean lo equilibrado; se independizan del antiguo sistema de leyes desiguales; cuando los espíritus de Norteamérica, pidieron a Dios, ser juzgados por los elementos, hicieron un pedido propio de locos; porque los elementos son infinitos y no tienen límites; en cambio el castigo de los hombres, contra los hombres, es limitado; los daños que causa una guerra entre los hombres, pronto se repara; está dentro de los límites humanos; la experiencia que dejó la segunda guerra mundial, lo demostró; la caída de Norteamérica como potencia mundial, lo será por pobreza; y tan inmensa será esta pobreza, que sus habitantes mendigarán hasta el alimento; y se cumple en ellos, lo que en el divino Evangelio de Dios, fue escrito: Por vuestras obras seréis juzgados; la obra norteamericana, dejó un saldo de millones de pobres, de todas las categorías; que en parte fueron obligados a serlo; porque la bestia norteamericana, se tomó el extraño libertinaje de hacer uso de la fuerza, para imponer sus leyes, y la prueba de la vida consistía, en no tentarse en el uso de la fuerza; porque siendo Dios todo amor, todos sin excepción alguna, le habían pedido leyes de amor; como el divino juicio final, pedido por la humanidad a Dios, incluía a todas las cosas imaginables, es que los que se tentaron en el uso de la fuerza, durante la prueba de la vida, caen por la fuerza; la fuerza de los elementos, les destruye; si hubiesen sembrado amor, recibirían amor.-

Marzo 18, de 1977. Escribe el Alfa y la Omega

Qué gran relato, Truax, me conmovió muchísimo, sobre todo lo expresado por Armando…creo que no puedo imaginar la emoción de esa gente al sentir, al tocar, al ver algo que es suyo, que representa todo lo que dejó para partirse el lomo día a día en una tierra extraña y, en muchas ocasiones, hostil. Felicitaciones.

¡Oh mi Dios! Esto es terrible.

Aquí va leña al fuego.

Las religiones son la expresión de la ignorancia del ser humano, con o sin fanatismo, con o sin iglesia (me refiero a la institución y al edificio ese adornadito con cosas de oro y demás). Eso sí, no sin fe, pues es la base de las religiones.

Perdón por esta intromisión abrupta, pero, justo como dice Témoris, ¿por qué la gente en Puebla o en Los Ángeles no usaron la energía que invirtieron en el Señor del Calvario en hacer grupos comunitarios de ayuda? ¿en hacer campaña política (creer en un partido político es casi lo mismo que creer en una religión, pero al menos se pueden influir cosas directa, real y rápidamente)? ¿o en simplemente trabajar dos horas más para ganar 16 dólares extras?

No pretendo que esto se tome como un insulto directo contra los religiosos pero sí como una llamada de atención para salir del oscurantismo moderno que nos impide, tan simple, ver lo que pasa en nuestro alrededor.

Millones de personas se contagian y mueren de VIH y la Iglesia ordena no usar el condón. Los homosexuales son condenados por el mundo entero y adentro de la iglesia católica hay varios grupos de ellos. A los violadores y abusadores se les condena, pero la Iglesia es una fábrica de pederastas (y quizás un ejemplo para gobernadores y empresarios de México, que seguro se ampararán también en la Iglesia).

Y, lo peor, la pobreza invade las calles de mundo, sobre todo de los países católicos, pero ¿alguien ha visto, al menos en foto, el edificio en el que vive el Papa? Está dentro de algo que se reconoce como una pequeña ciudad dentro de la capital de Italia.

…con que no nos caiga la ira del Divino Padre Jehová, o nos azote la profecia extraída de los rollos del Cordero de Dios!!!


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