Sociedad Zombi. “Nada es fácil ni tampoco difícil”

Posted on 27 abril, 2008. Filed under: Catalina Gayà -Barcelona | Etiquetas: |

Por Catalina Gayà / Dajla, Sahara Occidental

Acabo de aterrizar de los campamentos de refugiados saharauis en el desierto del Sahara. Acabo de ver cómo la desidia de la ONU y de los gobiernos occidentales ha marcado la historia de un pueblo, de más de 200.000 personas exiliadas, que llevan 33 años en un desierto (en una hamada) porque los expulsaron de su tierra, el Sahara Occidental. Unas 80.000 siguen resistiendo en su país. Hacía años que escuchaba hablar sobre ese pueblo, sobre ese conflicto y la verdad era siempre de pasadita. “Ah, sí, claro los saharauis”, pero no sabía nada. Solo que en verano los niños son acogidos por familias españolas.

Me dijeron que viajar a los campamentos era una lección de humildad y con toda la arrogancia del mundo pensé: “No será peor que Irak o que ciertas zonas de México”.

Para mí, lo es. La historia de los saharauis es la historia de la desidia de los políticos, de la espera sin fin, del secuestro por intereses de los poderosos, del capitalismo.

Hace dos jueves, el 17 de abril, cumplí 33 años y lo celebré en una haima. Los saharauis llevan 33 años viviendo de la ayuda humanitaria y fuera de su tierra. ¡Los mismos que tengo yo!

Hay un dicho saharaui que me persiguió todo el viaje: “Nada es fácil ni tampoco difícil”. Creo que ese dicho resume su manera de enfrentar la vida. No sé si sea anterior a la persecución contra los que se han visto sometidos o si nació precisamente entre 1974 y 1975, cuando Hasan II, rey de Marruecos, manifestó la intención de incorporar el Sahara Occidental, hasta ese momento colonia española, a su reinado y en contra de la opinión internacional.

La muerte de Franco, la desidia o incertidumbre del futuro del Gobierno español y las ansias colonialistas de Marruecos –que veía mermar sus ingresos por los fosfatos y la pesca que explotaba España en la zona– acabaron con la independencia del Sahara Occidental y con la forma de vida de los saharauis.

Los saharauis se levantaron y pidieron un referendo. Llevan esperando 33 años y la semana pasada la ONU se pronunció desfavorable a este. Decían en los campamentos que si no hay referendo habrá guerra.

El 16 de octubre de 1975, Marruecos inició la llamada Marcha Verde y centenares de niños y mujeres marroquíes marcharon sobre el Sahara. Empezó la represión contra el pueblo saharaui, los bombardearon, torturaron a los que se resistían. Los saharauis que pudieron se exiliaron en Mauritania y en la hamada (desierto de piedras) argelina. Ahí siguen todavía.

Ésa, más o menos, era la historia que conocía antes de aterrizar en Tindouf y coger un todoterreno que me llevara a Dajla, uno de los campamentos, el más alejado.

Sin luz, con agua pero contaminada, con comida humanitaria y con un pueblo que sigue proclamando y luchando por su dignidad.

Vivir en la hamada es vivir en el infierno, dice otro dicho. Hay uno peor. “Que Dios te mande a la hamada”, es el peor insulto que puede hacerte un saharaui. Ahora ellos están allí. Muchos han nacido en esa no-tierra de arena, calor, polvo.

Ese no lugar ha hecho que como pueblo hayan desarrollado una capacidad de supervivencia y solidaridad insospechables. Desde 1976 hasta 1989, los saharauis lucharon. Ellos en el frente y en los llamados territorios liberados y ellas en los campamentos. En 1989 se firmó un Plan de Paz. Ahora está a punto de romperse y, a pesar que las mujeres recuerdan que hubo viudas, huérfanos, todos están hartos.

“Nada es fácil ni tampoco difícil”. En Dajla, en estos días aprendí que ese pueblo había sobrevivido gracias a ese dicho. Crean huertos, hacen escuelas, viven con la tuisa –trabajo comunitario—como norma. En algún momento, me sonrojé pensando que me había dado “síndrome de Estocolmo”. Ver cómo viven y que sigan luchando me pareció casi heroico. Es más: los que han estudiado en Argelia o en Cuba regresan porque creen en su causa.

La verdad no sé si yo regresaría por una causa y se lo planteé a un saharaui. Me miró extrañado. “¿Y si invadieran Mallorca qué harías?”, me preguntó. Era el día que cumplía 33 años. Visité una escuela para niños con síndrome de down que una mujer saharaui había creado de la nada, comí en una pizzería creada por un italiano que enseñó a unas muchachas a hacer masa, visité un huerto en el desierto y acabé en una matanza de camellos a la que fui en un todoterreno sin luces. No acabó ahí. El fotógrafo necesitaba luces para ver algo y un amigo, de un amigo del de la tienda, no se sabe cómo arregló las luces del todoterreno. “Nada es fácil ni tampoco difícil”.

Make a Comment

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

4 comentarios to “Sociedad Zombi. “Nada es fácil ni tampoco difícil””

RSS Feed for Mundo Abierto Comments RSS Feed

Me conmueve mucho pensar en esas personas sosteniendo su vida y libertad a cualquier precio mientras que yo hago dramas de naderías.

Catalina,

¡Qué coincidencia! El día que tú celebrabas tu 33 cumpleaños, yo celebraba unos cuantos años más. Somos del mismo día. Yendo al tema de tu post, lo del Sahara Occidental es la mayor vergüenza de la diplomacia española, que tras dejar a los saharauis a su suerte ha entrado en el tira y afloja con el reino de Marruecos, dejando que los marroquíes se queden con el territorio. En 2005 los saharuis dieron una gran lección de solidaridad. Ocurrió cuando la gendarmería marroquí desmontó a petición de España, los campamentos de los inmigrantes del África negra que acampaban junto a la verja de Melilla. La policía marroquí llevó a los inmigrantes al medio del desierto y los dejó tirados. Los más fuertes consiguieron llegar a los campamentos saharauis. Tal como nos cuentas, allí hay poco más que arena y piedras. Los saharauis cuidaron durante meses de los fatigados inmigrantes, a los que dieron alimento y medicinas, hasta que las ONG se hicieron cargo de ellos. Creo que el tema del Sahara da para otro post, para contar cómo Marruecos ha privado del mar a los saharauis construyendo un ominoso muro que les confina en el desierto.

Javier
Tienes toda la razón del mundo. Da ara un libro. Mira lo que yo aprendí es que el pueblo saharaui es terriblemente hospitalario y beduino. En el caso de los inmigrantes, tengo entendido que Marruecos los dejó en una zona minada y que ellos llegaron a los campamentos saharauis.
El caso del muro: se trata de un muro, en realidad dos, de 2.500 kilómetros que divide los territorios liberados por el Frente Polisario y los territorios ocupados por Marruecos. A pesar de la tregua, la tensión sigue siendo muy fuerte y tanto el Frente Polisario como el Ejército marroquí están en la zona. Hasta donde sé en la zona hay minas antipersonas. Hasta 1990, cuando se firmó el plan de paz, los saharauis consiguieron recuperar algunas zonas –Ti Fariti es el más emblemático– y para que veas lo importante que es para ellos te explico lo que me contaba un médico saharaui de 34 años. “Fui a Ti Fariti a una reunión. Me llevé unas piedritas y las iba besando por el camino. Sé que algún día regresaremos a nuestro país”. Él tenía un año cuando sus padres salieron del Sahara Occidental.
La guerra fue muy cruda. En abril de 1976, empezaron los enfrentamientos entre Marruecos y el Frente Polisario. Por ese entonces, ya se había proclamado la República Árabe Saharaui Democrática (RASD). Los enfrentamientos fueron sangrientos. Los bombardeos con napalm y fósforo de la aviación marroquí obligan a los saharauis a reagruparse y dirigirse a Argelia. Entonces empeiza una guerra política. 1978: EEUU declara que no reconoce la soberanía de Marruecos en el Sahara Occidental. Junio 1979: La ONU invita al Frente Polisario. Agosto 1979: Mauritania se retira del Sahara Occidental. Hasan II pide a Francia y a España que declaren la no existencia del pueblo saharaui. Sigue la lucha. En 1980, Marruecos sufre una importante derrota y construye un muro,dividido en seis partes, que cruza el Sahara Occidental de norte a sur. En 1981, la ONU pide al Frente Polisario y a Marruecos que organicen un referendo.
Así sigue la historia y siempre es la misma: se dice que se hará el referendo, se dice que no.
En estos días el desánimo en los campos era tan grande que se notaba en el ambiente. Un saharaui que entrevisté me dijo mirando al infinito: “Todavía no existe un arma todavía que pueda vencer al hombre”. Creo que la frase es del Che, pero lo decía con tal convencimiento que le salía del alma.
Yo, la verdad, estoy preparando otro viaje, este a los muros, ahí Javier te cuento. Feliz cumpleaños!

Gracias por hablar de estas cosas. Nos falta,
nos falta.


Where's The Comment Form?

Liked it here?
Why not try sites on the blogroll...

A %d blogueros les gusta esto: