Historieta de dos Cínicos: el cardenal Rivera y el presidente Uribe

Posted on 21 abril, 2008. Filed under: Témoris Grecko | Etiquetas: , , , , , |

Por Témoris Grecko / Ciudad de México

Cínico número 1: En 1987, Nicolás Aguilar, un párroco poblano fue acusado de abusar sexualmente de niños. Su jefe, el hoy cardenal y arzobispo primado de México Norberto Rivera Carrera, le pidió al cardenal Mahony, arzobispo de Los Ángeles, que se llevara a Aguilar a su diócesis. Éste lo hizo y Aguilar repitió sus maldades allá. Con los años, y tras las demandas de los niños que sufrieron abusos en Estados Unidos, esto se volvió un dime y direte judicial entre los dos jerarcas católicos: Mahony dice que nunca fue advertido del mal comportamiento de Aguilar. Rivera replica que envió una carta en la que le dijo a Mahony que Aguilar debía irse “por motivos familiares y por motivos de salud”, y que en la jerga eclesial esto significa que tiene “problemas de homosexualidad” (o sea, nos informa de que la iglesia usa eufemismos para desentenderse de sus vergüenzas). Mahony dice que nunca recibió esa misiva y que si hubiera sabido que ésa era la causa, obviamente no hubiera recibido a Aguilar.

Mahony aceptó que la diócesis de Los Ángeles pagara millones en indemnizaciones. Pero Rivera se salió con la suya porque las causas judiciales en contra de un obispo, pues en un país como éste, simplemente no van a ningún lado. No vale eso de la igualdad ante la ley. Es más, “casualmente”, agentes de migración, dependientes claro está del gobierno conservador de México, hostigaron al abogado gringo que representaba a las víctimas y le prohibieron entrar en el país. Bendita justicia. Rivera está muy a gusto porque, según él, cumplió con llevarse a Aguilar y avisarle a Mahony. Ajá. ¿Y las víctimas de aquí? ¿Los niños que sufrieron abusos en México? ¿Por qué no puso a Aguilar en manos de la policía, en lugar de enviarlo con engaños fuera del país, donde además siguió con sus tropelías? Pues el hombre sigue ahí con su buena conciencia, dice.

Todo esto viene al caso porque acabo de leer que Benedicto XVI visitó Estados Unidos y se reunió con las víctimas de los muchos abusos sexuales cometidos allá. Y no es que yo quiera traer al papa a México (juro de rodillas que no, cada una de las cinco veces que vino su predecesor causó efervescencia de fanáticos fundamentalistas y muchos problemas de tráfico), pero si lo hace, yo me pregunto: ¿Se reunirá también con las víctimas? ¿O las ignorará para verse con Rivera, príncipe de la iglesia mexicana? ¿O juntará a unas y a otro para que se den la mano y ‘ai muere?

Cínico número dos: Está de moda llamar a todo terrorista. Hay algunos que se emocionan abusando del término, como el presidente colombiano, Álvaro Uribe, que insiste en que los guerrilleros de las FARC son terroristas. Está claro que son secuestradores y criminales socios del narco (como mucha de la gente cercana a Uribe, e incluso él mismo fue colaborador del cártel de Medellín hasta los 90, según la inteligencia de estadounidense, citada en este reportaje de primera plana de El Universal), pero lo de terroristas es estirar mucho la palabra. Ya está mal que la utilice tan arbitrariamente allá de donde viene. Pero invadir ilegalmente otro país para hacer una operación militar, matar a ciudadanos de una tercera nación, ir a esa misma tercera nación a reunirse con su presidente y llamar terroristas –sin pruebas, sin generosidad para el fallecido, sin cortesía para su anfitrión, sin educación alguna– a los ciudadanos que mató y que ese presidente tenía que proteger, es imbécil y una grosería de alto calibre y mala precisión. Me pregunto por qué habrá creído que podía venir aquí a decir esas cosas, en un acto oficial con el presidente Calderón. Tal vez será porque el mismo Calderón había optado por nadar de muertito en el caso de sus compatriotas asesinados, evadir el bulto, bajarle el tono a las cosas y tratar de contentar a todos con un arreglo económico –lo que no aceptaron los padres de los caídos–. Uribe acaso pensó que podía venir a decir su batiburrillo de estupideces ante un Calderón calladito y regresarse a su país contento por su hazaña de justiciero de cártel . Pero Calderón, esta vez sí, tenía que decir algo, Uribe se pasó tres pueblos y era demasiado. El Congreso habló más alto y exigió al gobierno una protesta formal y la intervención de la OEA (El diputado que presentó la propuesta preguntó: “¿Qué hubiera pasado si en lugar de ciudadanos mexicanos hubieran sido ciudadanos estadounidenses?”). El rector de la Universidad Nacional, ése sí, le dijo las tres cosas que se merecía con toda claridad. Y aún así me quedo con la sensación de que no puede haber tanto cinismo, tanta exhibición de impunidad y desdén.

No digo que llevemos las tropas a la frontera (porque para empezar los guatemaltecos no tienen nada qué ver) ni que hagamos un show de autoconsumo que termine en sonrisas y apretón de manos, como ocurrió vergonzosamente en Dominicana. Pero exigir investigaciones serias con suficiente energía, presentar una protesta formal y demandar satisfacciones plenas, disculpas incluidas, es lo mínimo que hay que hacer ahora. Mientras no se demuestre que los mexicanos muertos (y la herida) empuñaron armas y atacaron a Colombia, no se les puede calificar ni siquiera de guerrilleros –mucho menos de terroristas–. Todo indica que no hacían más que turismo revolucionario, algo que está de moda en México desde 1994, que muchos hemos hecho y que no es ningún crimen. Y en todo caso, esos ciudadanos fueron asesinados en territorio en paz de otro nación, no en zona de combate colombiana.

La actitud del gobierno mexicano es muy distinta, lamentablemente. Fuera de la presión de los reflectores, Calderón volvió a su disciplina olímpica favorita, nadar de muertito, y su canciller, Patricia Espinosa, declaró al día siguiente que no problem, sir, no se pedirá recitificación alguna, y por si hubiera dudas de la firmeza de la posición nacional, agradeció a Uribe “que reconociera que el reclamo del presidente Calderón es muy legítimo”… ¿Así nomás? ¿Y el insulto? ¿Y los asesinatos? ¿No quieren da paso invitar a Uribe a comer a la UNAM, la universidad donde estudiaban los muertos?

No lo corrimos ni lo declaramos persona non grata, pero algo sí se llevó Uribe de México: la segunda mayor rechifla del año (ta-ta-ta-tata), después de la de Hugo Sánchez (aunque tal vez pronto será la tercera, porque la del PRD aún no termina y va in crescendo).

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Hemos estado tratando el conflicto entre Colombia, Ecuador, Venezuela y, ¡oh!, México también, en los siguientes posts:

¿Guerra en la Gran Colombia?

¿Quiso Colombia asesinar mexicanos en Ecuador? ¿Y qué hace el gobierno mexicano?

¿La OEA arrinconada?

Uribe y su ministro de la Defensa: Santos, pero no mucho

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8 comentarios to “Historieta de dos Cínicos: el cardenal Rivera y el presidente Uribe”

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Tantos son los abusadores y tantas sus faltas que ya hasta se dieron tiempo de crear lenguaje en clave. Se que no faltara quien los defienda solo me gustaría saber ¿con cuales argumentos? Y de Calderón no esperaba más. Felicito a los padres de las víctimas por mostrar dignidad ante tanta aberración.

¿Qué pasaría si México protesta por las formas de Uribe y al final los estudiantes sí son terroristas?

Ya eera sabido que las FARC tenían “oficinas” en México y que además una de éstas está o estaba en la UNAM. Hay videos de ello. Un gran texto al respecto también salió en la revista Gatopardo.

Entonces, yo asumo que el gobierno mexicano ya sabe que había una conexión con los estudiantes de la UNAM con las FARC y asumo también que por eso hubo silencio.

Si exactamente los mexicanos muertos y heridos en esa invasión eran miembros de las FARC, es lo que no está confirmado, aunque en un comunicado de EFE que cita a un periódico (La Hora, al parecer de Ecuador) y que a su vez cita a fuentes militares, se asegura que los mexicanos que estaban en ese campamento de las FARC estaban preparándose para crear una guerrilla similar. O sea, terroristas.

Cita del comunicado: El rotativo informó hoy que la unidad de Inteligencia Militar tiene un vídeo del primer interrogatorio que se hizo a (Lucía) Morett en Ecuador, en el que dice que “hace varios años viene realizando viajes a países con gobernantes de izquierda, donde se ha preparado para crear en México un grupo guerrillero similar a las FARC”.

Continúa cita: En ese interrogatorio, Morett reconoce también que mantuvo una conversación con “Raúl Reyes”, portavoz internacional de las FARC, antes de que el Ejército colombiano bombardeara el 1 de marzo el campamento, en el que murió el líder guerrillero y otras 25 personas.

Última parte de la cita: El periódico agregó que Morett confirma en el vídeo que fue ella quien organizó el viaje al campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en la zona ecuatoriana de Angostura, en la frontera con Colombia, donde murieron 4 compañeros suyos.”

¿Cómo se procede en esos casos? México tiene la culpa por dejar que una guerrilla se geste, no sólo en su país, sino en territorio universitario.

Con respecto a Uribe, sus lazos son muy sabidos. Ya había tenido el contacto con Pablo Escobar y ahora, justo en los momentos en que escribo esto, se está anunciando la detención de Mario Uribe, primo del presidente, por vínculos paramilitares.

Y.

Por un lado tendríamos que ver cómo se aplica eso de terroristas. No soy ningún fan de las FARC y su comportamiento me parece criminal. Pero lo único que demuestra que Uribe los llame terroristas es que acusar a la gente de “comunista” es una moda que se ha desgastado.

Lo más importante: todo lo que mencionas son suposiciones. El gobierno mexicano se ha conformado con sentarse a esperar los resultados de la investigación que hace el asesino, o sea Colombia. Su labor es asegurarse de que a sus ciudadanos se les conceda el principio básico de la PRESUNCIÓN DE INOCENCIA, hacer una investigación propia, proteger a sus familiares, obtener justicia. La cohartada de Morett y los estudiantes muertos es válida: fueron a Quito a un Congreso del que todo el mundo sabía, y las demás conexiones que los pusieron en el campamento pudieron haber sido fortuitas.

Pero, mi querido Papirrín, uno no comete un crimen hasta que lo comete. Desde la UNAM no se dispara hasta Colombia. No hay evidencia alguna –ni nadie lo ha sostenido– de que ellos hayan disparado armas. Desde el campamento no se estaba atacando Colombia. No hay evidencias de que en territorio universitario se gesten guerrillas. ¿Tú crees que está mal que el gobierno de la República permita que en las universidades autónomas se organicen los estudiantes para informarse y apoyar las causas populares que quieran? ¿Tú vas a proponer la instauración de un gran censor de territorios universitarios (a oídos de la ultraderecha yunque, debe sonar a poesía eso de territorios universitarios, en lugar de universidades autónomas)? ¿Lo adscribirías a la SEP de Elba Esther o a la SeGob de Juan Camilo? ¿O de plano a los gobiernos de Guanajuato o Jalisco?

Aún si se demostrara que Morett y/o los muertos eran parte de las FARC (lo cual creo muy improbable), los hechos son: nacionales mexicanos que no habían cometido un crimen (formar parte de las FARC, en México, NO es un crimen) fueron asesinados en otro país por una incursión armada ilegal cometida por un tercer país. Eso es lo que nos debe importar ahora.

Yo creo que no hay que disparar para ser terrorista.

Es cierto que no está plenamente probado que los estudiantes lo fueron, aunque ya hay unos indicios.

Y es cierto que Colombia rompe leyes internacionales y asesina a personas, buenas o mala.

Lo que no se puede asegurar es que hubo mexicanos o ciudadanos de otros países que no cometieron un crimen. Eso tampoco se puede hacer.

Terrorismo es ejercer violencia o inducir miedo para aclanzar un fin político o ideológico. Y más allá de que sea una definición de enciclopedia (moderna), es verdad que uno no necesita disparar un arma para ser terrorista, ergo criminal.

Eso no justifica el ataque de Colombia ni de ningún país.

Quizás México sí tendría que haber protestado, pero ¿por qué ser abogado del diablo? quedaríamos como Estados Unidos que censura a América Latina por narcotráfico pero no hacen nada al interior de su país por detener le problema.

Por eso decía que México, a sabiendas de que tiene células terroristas, debería hacer algo para eliminarlas, y no precisamente algo terrorista.

No se necesita llegar a un punto irónico de mencionar a un censor para una universidad, tan sólo se necesita una universidad que funcione bien para que no se creen espacios donde se formen ejércitos terroristas.

¿Por qué alguien habría de abandonar su carrera y un futuro en una carrera brillante por una lucha que no tiene nada de social y sólo aterroriza a gente inocente?

Lo creía más cuando pasó con los Zapatistas en 1994, pero ahora con las FARC no tiene nada que ver.

Y.

Es muy diferente ser abogado del diablo que ser abogado de tus propios ciudadanos.

Y el gobierno de México tiene que protestar por una razón muy simple: es su deber proteger a sus ciudadanos, y le acaban de matar a 4 en circunstancias obviamente irregulares.

Y estás invirtiendo las cosas: Dices que no se puede asegurar que no cometieron un crimen, pero yo no estoy asegurando nada. Lo que he dicho una y otra vez es que tienen que hacer una investigación convincente. Quien está asegurando algo aquí, y lo tiene que probar, es el gobierno de Colombia. Él dice que eran criminales. Y no lo prueba. ¿Por qué crees que hay que demostrar su inocencia y no su culpabilidad?

Me parece que tu definición de terrorista es demasiado amplia. Los conceptos tienen que ser precisos y definidos para que tengan valor descriptivo. No podemos llamar fascista a cualquiera, ni genocida, porque cuando nos topamos con los verdaderos fascistas y genocidas, no los podemos distinguir de los demás. Bajo definiciones tam amplias como la tuya, quedarían descritos bajo idéntico término Mussolini y Calderón (o, como ahora en la televisión, López Obrador), y Hitler con sus decenas de millones de masacrados y la mataviejitas con sus decenas de ancianas asesinadas. Un terrorista pone bombas contra objetivos civiles, mata médicos en sus consultorios y obreros en la calle, terrorismo es lo que hace ETA, con el objetivo explícito de aterrorizar a una sociedad o grupo humano. Secuestrar personas es criminal, pero las FARC tienen el objetivo explícito (e irreal) de ganarse el apoyo de su sociedad para llegar a gobernarla.

En todo caso, si crees que Morett y sus compañeros muertos han realizado actos de terrorismo aunque no hayan disparado un arma, te toca decirnos por qué y cuáles son tus evidencias. ¿No crees?

Un abrazo

PD: ¿De verdad crees que en la UNAM se forman ejércitos terroristas?

Uy! Ya salí raspada, porque yo induzco miedo en mi hija hacia las drogas para alcanzar el fin ideológico d que no las use para que no se haga daño.

Uy Temoris, en la realidad el principio basico de la presuncion de inocencia se ha quedado en palabras, es pura teoria, nadie lo lleva a cabo, uno se tiene que cuidar de que no lo agarren en algo “presuntamente” criminal porque antes de que digas “agua va” ya te entambaron, te juzgaron y condenaron sin siquiera haber sido presentado ante un juez y entonces si, empieza la carrera para probar tu “inocencia” y no al reves, como en teoria, deberian ser las cosas. Ya desde ahi todo va mal y es por eso que nadie -incluyendo al gobierno- te defiende, porque “que van a decir despues de mi si era cierto que era criminal/terrorista y yo defendiendolo/a?” y creo que eso pasa en todos los niveles. No hay mas que ver los comentarios de los mexicanos hacia Lucia Morett, no hace falta investigacion ni juicio ya todos la han juzgado :(

Después de ordenar la invasión de un país pacífico y matar a varios mexicanos, el presidente de Colombia viene a México a darlos por culpables y llamarlos terroristas. El gobierno mexicano lo deja hacer, mientras algunos mexicanos se preocupan por lo mal que pueden quedar por darles la presunción de inocencia a sus compatriotas muertos. Pero ¿qué dijo hoy, miércoles, el embajador de Colombia en México? Que carecen de pruebas de la culpabilidad de Morett y los muertos y que la indagación al respecto “es una responsabilidad que le corresponde a la autoridad mexicana”.

Ver nota de El Universal: http://www.eluniversal.com.mx/notas/501365.html

Yo digo que no queda mal el que otorga la presunción de inocencia y pide que se investigue, sino el que culpa sin pruebas y el que le da la razón.


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