¿Guerra en la Gran Colombia?

Posted on 6 marzo, 2008. Filed under: Témoris Grecko | Etiquetas: , , |

Por Témoris Grecko / Ciudad de México

“Señor ministro de Defensa, envíe 10 batallones a la frontera con Colombia de inmediato. Batallones de tanques, la aviación militar que se despliegue”. Una de las cosas que molesta de Hugo Chávez es la frivolidad con la que frecuentemente habla de asuntos serios y aun graves. Así, en un programa de televisión, con una de las cámaras enfocando un ministro que asiente con toda obediencia, y como si estuviera hablando de las fichas de plástico de un juego de mesa y no de soldados de carne y hueso que podrían morir por miles, y llevarse consigo a la población civil.

Si excusamos las formas, hay que decir que su acción tiene sentido. Porque lo que es inexcusable es la decisión premeditada del gobierno de Álvaro Uribe de invadir el territorio del vecino Ecuador para realizar un acto de guerra, y además mentir reiteradamente y con todo el cinismo. Uribe dijo que sus fuerzas habían sido atacadas por los guerrilleros de las FARC y que sólo habían respondido al fuego sin entrar en Ecuador, mientras que en realidad penetraron en él de manera deliberada, prepararon un ataque sorpresa contra el campamento guerrillero y aniquilaron a casi todos los que estaban allí, durmiendo. Siguiendo la táctica de que la mejor defensa es el ataque, Uribe no sólo no aceptó que había violado flagrantemente principios internacionales elementales, sino que se sacó cartas de debajo de la manga para acusar a los gobiernos de Venezuela y del agredido Ecuador de estar confabulados con las FARC, e incluso montó el espectáculo de anunciar una demanda contra Chávez por eso mismo.

¿Qué fueron a hacer las tropas de Uribe a Ecuador? Eliminaron al número dos de la guerrilla. Lo cual sería un objetivo militar natural si no supiera todo el mundo que ese personaje estaba encargado de negociar la liberación de más rehenes en poder de las FARC (una organización cuyos postulados políticos han sido desdibujados por su relación con el narco y su imperdonable práctica del secuestro de inocentes, ha caído de insurgente a criminal). El hecho de que estuviera en contactos con el gobierno ecuatoriano, para el propósito de negociar dicha liberación, fue usado abusivamente por Uribe como supuesta evidencia de la confabulación. Más aún, según las FARC, ese dirigente estaba a punto de reunirse con el presidente francés, Nicolás Sarkozy, para anunciar la liberación de Ingrid Betancourt, la legisladora colombiana enferma por quien se ha creado una campaña internacional. Y además, de acuerdo con una versión atribuida a fuentes de inteligencia por la radio colombiana, el líder fue localizado gracias a una llamada de Chávez motivada por el éxito de la liberación anterior, que no le dio ninguna alegría a Uribe, pero sí a los familiares y el pueblo colombiano.

Hace mucho tiempo que Uribe perdió la iniciativa política. Los colombianos dejaron de verlo a él para mirar a Chávez, en primer lugar, y a Sarkozy como quienes sí pueden obtener avances en el tema de los secuestrados. En dos años, además, hay elecciones presidenciales para las que Uribe no se debería presentar (va en su segundo mandato), pero un buen golpe a la guerrilla podría justificar que sus lambiscones le rueguen que se “sacrifique” por el pueblo. La respuesta venezolana y ecuatoriana ha sorprendido a muchos y, parece, al mismo Uribe. Pero uno se pregunta: ¿vale la pena para Uribe generar una crisis internacional, aunque no imaginara que alcanzaría este nivel, con tal de recuperar la iniciativa? Yo no estoy tan convencido.

Y menos Chávez y Correa, el presidente ecuatoriano. El tamaño de su reacción hace pensar que creen que el objetivo no era destruir un campamento, matar a un importante líder guerrillero ni descarrilar las pláticas para liberar a los rehenes, sino provocar una desestabilización política en Ecuador, y que podría repetirse en Venezuela, con intenciones parecidas. Con el respaldo, of course, de Washington. George Bush es el único líder del continente que no ha mostrado su alarma por la violación a la soberanía ecuatoriana y que de inmediato dio su respaldo incondicional a Uribe. En 2002, cuando un golpe de Estado fracasó en su intento de romper el orden democrático venezolano, la embajada estadounidense estuvo involucrada en la planeación y Bush apoyó a los golpistas mientras el resto de los gobernantes americanos lo condenaban. No hay duda, por mi parte, de que este ataque contó con el conocimiento de la Casa Blanca, la misma que destina miles de millones de dólares anuales en asistencia militar a Colombia y que mantiene ahí personal y aviones de sus fuerzas armadas.

El ejército colombiano, mayor y bien fogueado en décadas de guerra civil, es claramente superior al ecuatoriano. La lógica del movimiento de Chávez y Correa es presentar dos frentes potenciales al colombiano, que además tiene que enfrentar a guerrilleros y narcotraficantes en el interior. Pero se trata de presionar, no de ir a la guerra. A lo largo de diez años de bravuconadas, Chávez ha demostrado que ladra más que muerde. Y Uribe no se lo puede permitir, contra dos enemigos y con el país revuelto. Obviamente a nadie le conviene irse a las manos.

Lo que sigue preocupando es: ¿Qué tipo de objetivos de fondo tenía la operación contra el campamento de las FARC, tan importantes como para arriesgar esta crisis? Me parece improbable que fuera tan solo acabar con las negociaciones sobre los secuestrados. ¿Por qué actuaron de manera tan burda? ¿En verdad han decidido desestabilizar al gobierno de Ecuador (y acaso al de Venezuela también)? ¿Le hace falta a Bush inventarse una crisis en el patio trasero para distraer de sus fracasos en Medio Oriente, ahora que vienen sus últimas elecciones?

Recitaba el personaje argentino Martín Fierro: “Los hermanos sean unidos porque ésa es la ley primera, tengan unión verdadera en cualquier tiempo que sea, porque si entre ellos se pelean los devoran los de ajuera”. Entre las naciones latinoamericanas que se proclaman hermanas, Venezuela, Colombia y Ecuador lo son más porque juntas eran la patria de Bolívar, la nación que él creó, la Gran Colombia. A veces, sin embargo, el odio entre hermanos es el peor de todos. Y alguno de ellos puede venir asociado con los de “ajuera”.

Aunque Chávez y Correa no quieran la guerra, ni Uribe tampoco, entre insultos y manotazos los niños se tropiezan. Muchas guerras comenzaron por imprudencias y errores. Diez batallones de tanques en el cuartel no representan el mismo peligro de equivocarse que diez batallones en la línea fronteriza y frente al enemigo. Nada más estúpido que colombianos, venezolanos y ecuatorianos matándose entre sí. No es, sin duda, lo que hubiera deseado Bolívar. Pero tampoco quiso que la Gran Colombia se dividiera en estos mismos tres países, y ya ven lo que pasó.

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6 comentarios to “¿Guerra en la Gran Colombia?”

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Nota de hoy de El Universal: “Lo que se crea es una comisión cuyo objetivo central será la búsqueda de un acercamiento entre las partes. No es una comisión investigadora, sino una comisión que puede ir a los lugares que los gobiernos le puedan indicar”, dijo con aire triunfal el embajador (de Venezuela ante la OEA), Camilo Ospina, al festejar así el hecho de que no se haya creado una comisión verificadora in situ que pueda arrojar luz sobre un ataque que hoy sigue despertando las dudas y recelos de una larga lista de países miembros.”

Qué cinismo. Niegan ser haber delinquido, pero celebran como una victoria que no los investiguen. El inocente dice: “Vamos, investiguen, no tengo nada qué esconder”.

Me da mucha tristeza lo que esta pasando porque tu sabes lo mucho q he anhelado una América unida y fuerte.

Creo que lo importante aquí es que el pueblo presione para que esta situación se acabe. Al fin y al cabo los que saldrían a pelear serían los pobres soldados, los que quedarían en la ruina son los comerciantes en las fronteras. Hay que recordar que estas fronteras son muy activas y que los lazos de amistad y familiares son muy fuertes allí. No a la Guerra, Si a la Unión

-Tropas:
Si las tropas de Venezuela,Ecuador, Nicaragua u otro país… osará poner un pie en suelo americano, un rocket ya habría modelado, y se estaría hablando de otro tema.
– Casi 40 años lleva la Farc tratando de hacer consciencia o negociar dentro de su país, Colombia. La cifra dice algo más que años…
– Guerrilleros Narcotraficantes Hambre Realidad Confusa Presos políticos Desigualdad Social Crisis
– Y el Misterio.
¿Cuál era – es el objetivo detrás del ataque y la crisis inminente que se sabía que éste provocaría? Nadie se pronuncia.

– No creo que se trate de razones, explicaciones, retiros, HAY seres humanos en serio peligro de vida, NO es necesario que mueran más personas.

– La crisis requiere “atención de urgencia”, ¿por qué quiénes se harán responsables de las consecuencias?

hola q tal soy venezolana esta pagina es super


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