Sociedad Zombi: ¿Qué se oculta detrás del Año Internacional de la Papa? Los efectos de las importaciones masivas de soja transgénica

Posted on 13 enero, 2008. Filed under: Catalina Gayà -Barcelona |

Catalina Gayà – Barcelona

¿Alguien sabía que este es el Año de la Papa¿’?o es: el 2008 es, según la ONU, el año en el que se reivindican que las patatas también existen Se trata, según explican, de destacar “los beneficios del cuarto alimento más consumido del mundo y su utilidad como herramienta para combatir el hambre en el planeta”. Hasta hace una semana yo no sabía nada de esta noticia. Me lo dijo una amiga a través de un correo electrónico y yo me reí. Nada más. A priori, a los que nos encantan las patatas esta noticia es motivo de diríamos gracia. Ahí se queda. Claro que hilando el rizo a nadie se le puede escapar la crisis mundial de los cereales por su aplicación ecoenergética. ¿Mal pensada? Quizás, sólo quizás.

Hace 11 años empecé a escuchar y a leer informaciones sobre la soja transgénica. De hecho, la mayoría de los informes que leía eran boletines de Greenpeace y de asociaciones ecologistas que denunciaban la siembra de esta soja. Empezó seguramente con un correo, igual que el del año de la papa y seguramente lo leí con la misma intención. Lo recibes, lo lees y ya está. Hace poco documentándome para escribir un artículo sobre cómo España contribuye al mercado global agresivo basado en importaciones masivas me topé de frente con esa soja transgénica (que yo recordaba como unas palabras) que describían los correos hace 11 años.

Me situé en Argentina porque España es el sexto país del mundo que más importa soja y la mayoría llega de ahí. Un documental, Hambre de soja, editado por Fundación Biodiversidad Argentina, me devastó el ánimo. No exagero. El cultivo masivo de soja y las importaciones no sólo generan efectos gravísimos en la ecología y en la producción, sino que, además, están acabando con la seguridad alimentaria. No es fácil asumir que ya no haya ni carne ni leche en el país que había sido la granja y el granero del mundo. Aquí van algunos datos:

Hace 11 años el cultivo de soja era casi inexistente en Argentina. Hoy en día Argentina es el tercer productor de soja del mundo por detrás de Brasil y EEUU. A mediados de los noventa, transnacionales como Monsanto presentaron el cultivo de soja como el motor de la recuperación de la agricultura. Entonces, los que pudieron se subieron al carro de la llamada revolución verde. Hoy en día, el campo argentino aparece cubierto por un gran manto verde de soja transgénica que ya alcanzaba, en el 2000, los 13 millones de hectáreas. Según la FAO, Argentina produce más de 24 millones de toneladas de soja y es el segundo país, tras EEUU, que más exporta este producto.En el 2003, España importó seis millones de toneladas de oleaginosas –una superficie equivalente a Catalunya, en la que viven 8 millones de personas–, la mayor parte, de Argentina. El 92% de esa soja se destinó al consumo animal.

Los efectos ecológicos de este mercado global son dramáticos. La soja transgénica provoca la deforestación y la erosión de la tierra, además el uso de semillas modificadas genéticamente, resistente al herbicida glifosato, aumenta la intensidad de los fertilizantes químicos y de los plaguicidas. El avance de este gran manto de soja ha hecho que Argentina haya perdido el 46% de sus bosques y tenga ecosistemas únicos en peligro. Cada año se borran del mapa 25.000 hectáreas. Se calcula que el bosque húmedo de Yungas desaparecerá antes del 2010. Entre 1990 y el 2002, desaparecieron 60.000 granjas en la Pampa. Esto genera desplazamientos de poblaciones del campo a la ciudad y la indigencia se multiplica.

No es todo. Y quizá lo que a mí más me afectó: la dieta de los agricultores –de hecho la mayoría en paro por falta de tierra– se ha convertido en un menú a base de soja, hasta la leche es de soja. Voy a mí nevera y saco una botella de leche de soja. Por el documental me entero que la soja tiene que pasar por un proceso muy fuerte de refinamiento para que sea comestible. En el campo argentino, por supuesto, sólo se hierve y directamente se cocina o se bebe. En el documental varios especialistas advierten de los problemas nutricionales y de desarrollo que este alimento conlleva cuando no es preparado de manera adecuada.

13 de enero del 2008: no sé si el Año de la Papa sea un simple reclamo comercial o esconda una expansión de la papa igual que pasó con la soja. Por si acaso, haré más caso a los boletines que me llegan.

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2 comentarios to “Sociedad Zombi: ¿Qué se oculta detrás del Año Internacional de la Papa? Los efectos de las importaciones masivas de soja transgénica”

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No sabía q era soja, así q fui al tumba burros google y por lo q entendí es algo q en México llamamos soya. También se q mucha gente esta pugnando porq en este país nos den la oportunidad de saber q es transgénicos y q no, colocando etiquetas con esa información.

Catalina, la patata es para los peruanos un auténtico motivo de orgullo. Los genetistas sitúan su origen en las orillas del Lago Titicaca. Los antiguos peruanos la llevaron a todo el área andina, desarrollando miles de variedades. Y hoy en día, visitar un mercado peruano es encontrarse con decenas de tipos distintos de papas, de todas formas y colores, y de sabores únicos. Lamentablemente las normas proteccionistas de la U.E. no permiten la importación de patatas y los europeos se pierden los mejores manjares patateros.

En cuanto a los transgénicos, es de agradecer que te hayas ocupado del tema, pues el asunto es verdaderamente grave y no resulta sencillo de contar por qué unas variedades modificadas genéticamente para soportar las plagas, son un desastre ecológico, además de ser una herramienta más de las multinacionales alimentarias para mantener su posición de privilegio en el mercado mundial. Lo que raya en el absurdo, es el círculo antiecológico que han montado las multinacionales: la soja argentina se cultiva para exportarla a Europa, para que los pollos y cerdos en Cataluña y Holanda tengan su buena dosis de proteína, con el coste ecológico que supone. Además de la destrucción del territorio argentino, hay que valorar el coste en CO2 por traer la soja en barcos gigantescos desde el Atlántico sur, quemando petróleo a tutiplén. A su vez los excedentes cárnicos de Europa son exportados a países del sur, quemando petróleo otra vez. Todo esto para que se hagan inmensamente ricos (más de lo inmensamente ricos que ya son) los dueños del puñado de empresas que controlan las patentes de las semillas alimentarias (los Monsanto, Panamerican, Syngenta, entre otros…)y los dueños de las empresas comerciales que controlan el trapicheo mundial de alimentos a gran escala (los Dreyfus, Nidera, Bunge, etc.). Con el dinero que tienen, andan contando el cuento que los transgénicos no le hacen daño a nadie. Hace unos días Francia los ha prohibido, ojalá cunda el ejemplo. Tu artículo tiene pues, mucha utilidad.

Saludos,

Javicho.


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