Castañeda y Muñoz Ledo: la guerra fría

Posted on 6 diciembre, 2007. Filed under: Marco Appel -Bruselas | Etiquetas: , , , |

Por Marco Appel / Bruselas

Jorge G. Castañeda escribe en su reciente libro La Diferencia –en coautoría con el que fuera vocero del expresidente Vicente Fox, Rubén Aguilar– que uno de los puestos que buscó Porfirio Muñoz Ledo durante el sexenio foxista fue el suyo: el de secretario de Relaciones Exteriores.

Es de conocimiento público que Castañeda y Muñoz Ledo no se caen nada bien.

Un episodio de esta peculiar guerra fría tuvo lugar aquí, en Bruselas, cuando el martes 14 de mayo de 2002 el entonces presidente Fox vino a dar un discurso en el Parlamento belga.

El jefe de la diplomacia mexicana y Muñoz Ledo, en la época embajador ante la Unión Europea (UE), se sentaron con los parlamentarios europeos en la sala de curules. A los periodistas se nos instaló en las áreas altas de las tribunas, próximas a una minúscula sala de prensa.

Era mediodía en Bélgica; las cinco de la mañana en México, cuando empiezan a aparecer las ediciones en internet de algunos diarios nacionales.

Fox, el invitado de honor, llevaba unos 15 minutos hablando en el estrado legislativo. El secretario y el embajador lo escuchaban. De pronto dos funcionarios de la embajada en Bruselas, del primer círculo de Muñoz Ledo, se acercaron a mí y al corresponsal del periódico Reforma.

Por separado, y discretamente, nos dijeron:

–“¿Ya vieron la columna Astillero?”

Obviamente les contestamos que no.

–“Dice que ayer se vieron Salinas y Castañeda en el Lola… La corresponsal de Notimex ya la está checando en una computadora en la sala de prensa. Si quieres, ahí puedes leerla y sacarle copias”.

En esa columna del diario La Jornada se informaba, “en exclusiva”, que Castañeda había cenado con el impopular y denostado expresidente Carlos Salinas de Gortari en el caro restaurante Lola de la capital belga.

Ya no había manera de desactivar ese misil mediático contra Castañeda, quien ahí seguía, a lado de Muñoz Ledo, en silencio ambos, atendiendo el mensaje del mandatario.

Pocos minutos después que nosotros, el grupo de reporteros que acompañaba desde México a la comitiva presidencial se enteró de la noticia en su palco. Al termino del evento todos ellos corrieron a encontrar la forma de interrogar al canciller, lo cual era difícil de lograr: él saldría del edificio por un pasillo interno aparte.

Entonces, uno de los mencionados funcionarios hizo una seña con la cabeza. Esperó que bajara la mayoría de los reporteros y, rápido, abrió una puerta que parecía cerrada:

“Ahí está, para que directamente le pregunten a Castañeda”, dijo apresuradamente.

Tal puerta conducía al corredor por donde el secretario caminaba tranquilo, detrás de Fox, sin saber todavía que, afuera, le esperaba una decena de agitados reporteros mexicanos.

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7 comentarios to “Castañeda y Muñoz Ledo: la guerra fría”

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Muuuy ilustrativo.

saludos

Marco:

para los que no somos mexicanos, ¿cómo terminó el asunto?

Mingus, Monsieur Google toma el relevo de la narración. (Brevemente te puedo contar que Castañeda no perdió el puesto por esa cena (él renunció tiempo después por otras razones) y que Muñoz Ledo regresó a México en julio de 2004 para pasarse a la oposición).

Saludos.

Marco:

gracias por la referencia a google, no la conocía. Y perdón por molestarte cuando seguramente has de estar superocupado.

Un abrazo.

Mingus, no me lo tomes a mal. A ver: te cuento que en México se armó tremendo escándalo pero sin consecuencias. Bueno, ahora que recuerdo, poco después de este incidente le quitaron a Muñoz Ledo dos de sus colaboradores en la embajada. Adivina cuáles.

Un abrazo.

Ay que vergûenza de político; lo digo como mexicana

Marco, vale.


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