El vídeo de la vergüenza

Posted on 29 octubre, 2007. Filed under: Javier Távara -Madrid | Etiquetas: , , |

Por Javier Távara / Madrid

Un vídeo grabado por las cámaras de seguridad de los Ferrocarrils de la Generalitat Catalana, ha remecido las conciencias y ha puesto sobre el tapete el racismo hacia los millones de inmigrantes que en la última década llegaron a España.

El vídeo tiene todos los ingredientes para soliviantar los ánimos. Un chaval pegado a un teléfono móvil, arremete gratuitamente contra una chica sola, que de forma estoica aguanta sentada el ataque del energúmeno, que no contento con gritarle al oído, le pega, le toca un seno y le lanza una patada en la cara. Hay un tercer personaje: otro chico que está sentado y que a pesar de estar a un metro y poco de distancia del agresor y la agredida, mira hacia otra parte y no tiene el detalle de interesarse por la chica ni siquiera cuando el violento se apea del tren.

Luego la prensa aporta datos sobre estos tres personajes. El agresor, un catalán de 21 años con antecedentes por robo, un violento sin ideología según sus vecinos. La chica, una inmigrante ecuatoriana de sólo 16 años. El testigo indiferente: un chico argentino de 24 años.

Cada uno se va a su casa y el agresor sólo es llamado a declarar en los juzgados, cuando los responsables Ferrocarrils de la Generalitat ponen el vídeo a disposición de la policía, que localiza al fulano. Llevado al juez, la jueza de turno no dispone de fiscal que le acuse (anda en otro asunto) y a falta de denuncia de chica y del parte de lesiones, opta por la solución administrativa de darle carpetazo al asunto.

Sólo cuando el vídeo llega a la prensa, los ánimos se exaltan y los políticos entran en escena. El Presidente ecuatoriano Rafael Correa, ni corto ni perezoso envía a su Ministra de Exteriores. Su homólogo español Miguel Ángel Moratinos intenta calmar los ánimos de los sudamericanos. Mariano Fernández Bermejo, Ministro español de Justicia indaga por qué el energúmeno anda suelto, al tiempo que da instrucciones a la fiscalía para que le acuse. Amparada por su gobierno, la agredida comparece ante el juez y planta la denuncia. Comparecen también el agresor y el testigo pasota.

La conducta simiesca del agresor, no da para mucho trullo según el Código Penal, le tocaría pasar de seis meses a dos años en la cárcel. Así que el individuo queda libre con la obligación de pasarse dos veces diarias por la policía de su pueblo y por el juzgado cada quince días, hasta que se celebre el juicio por delito contra la integridad moral. Así ha quedado la cosa, de momento.

Pero el caso ha puesto en evidencia algo que la clase política española intentaba soslayar: los episodios racistas son en España pan de cada día.

¿Qué se le puede pasar por la cabeza a un chaval para arrearle una patada en la cara a una chica que va sentadita y sola? Está claro que el mandril que hizo eso, además de racista es un maltratador de mujeres y es harto probable que después terminará pegándole a su novia y algún día terminará pegándole palizas a su mujer. No le pegó al chico argentino que iba de pasmadote. Se metió con la chica, por ser mujer y claro está, por ser inmigrante. ¿Por qué?

El asunto evidencia la ausencia de pedagogía social por parte de las autoridades para encausar la convivencia entre inmigrantes y españoles. Por el contrario, los medios de comunicación conservadores, propalan la falsa idea de que los inmigrantes gozan de más derechos que los españoles. Durante esta legislatura de Zapatero, la oposición del PP ha hecho de la inmigración un tema permanente de confrontación con el gobierno del PSOE, acusándole poco menos que de permitir que España se llene de extranjeros y que se le den todos los derechos a todos lo que quieran venir. La prensa afín al PP ha magnificado la delincuencia de los extranjeros, y si bien existe esta delincuencia importada, no se toma en cuenta que los delincuentes extranjeros tienen un perfil criminológico bien definido y no dejan de ser un porcentaje irrisorio entre la gran masa de honrados trabajadores extranjeros.

Por otra parte, mientras en España la inmigración hacía aumentar la población en cuatro millones de personas; a los gobiernos regionales y locales de corte conservador se les dio por reducir el Estado con el rollito de que era mejor la gestión privada de los servicios, que eso es moderno y ahorrador. El resultado es que los ciudadanos, empezaron a ver cómo los servicios públicos que brindaba el Estado: centros de salud, colegios, etc. empezaban a empeorar al tiempo que la población aumentaba y que había los mismos servicios desmejorados para mucha más gente. Si había quejas, la respuesta de estas administraciones fue echar balones fuera: contraten un seguro médico privado si quieren calidad y envíen a los niños a colegios de pago, si no quieren que estudien en escuelas saturadas por los hijos de los inmigrantes.

En el tajo, la competencia se hizo feroz: los empleadores ahora tienen más trabajadores dispuestos a fajarse más horas por menos dinero, así que los españolitos de toda la vida se vieron currando a todo trapo y en peores condiciones.

Así las cosas, el energúmeno del tren debe andar creyendo que los inmigrantes le fastidian la vida. Y cuando se es cobarde y vil resulta más fácil atacar una solitaria chica joven que pedirle cuentas a un concejal, a un alcalde, a un conseller o a un delegado local del PSOE, PP o CIU, ya que al final de cuentas son todos estos políticos los que deciden las cosas que verdaderamente afectan a su triste y violenta existencia de carne de presidio.

Abajo, el vídeo de la agresión en el metro de Barcelona.

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10 comentarios to “El vídeo de la vergüenza”

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Como en todos los casos que implican algún grado de violencia, los Estados -todos, sin excepción- prefieren la salida represora, antes que cualquier medida que implique prevenir o minimizar esa violencia. En el caso de la inmigración es preocupante que los Estados descarguen en sus ciudadanos -como el orangután del que nos habla Javicho- esa labor represora, no como una política propiamente -claro está-, sino de un modo más sutil. ¿Qué otra cosa puede ser el carpetazo inicial del juzgado catalán? Claro, más preocupante aún es la represión y la violencia que se instalan como políticas de Estado y que, entre muchas otras cosas, incluyen restricciones y maltratos antes, durante y después de iniciar un trámite migratorio.

Digno de tomar en cuenta, también, la reacción igual de violenta en algunos sectores sociales cuya légítima indignación no justifica el lenguaje de odio con el que han manifestado su inconformidad. Han de verse (espero que no) actos de represalia contra sectores de la población española calificados, no siempre con razón, de racistas. Tan delesnables los unos como los otros.

Sí, Alex, este tipo de casos generan espirales de agresión, los ultras de un extremo hacen algo que hace que los ultras del extremo contrario se sientan justificados, respondan y refuerzan la noción de ser víctimas de los primeros. Bandas como la de los Latin Kings pueden sentirse legitimadas por las agresiones de los xenófobos, ¿no?, y realizar actos que alimentarán el odio de estos últimos.

Lo que me llama la atención de tu comentario es lo de sectores de la población española que sufrirían represalias… ¿a qué te refieres exactamente? ¿Se encuentran tan expuestos o son igualmente vulnerables como los inmigrantes?

Poco puedo abundar sobre el tema. Sólo hay una cuestión que me llama mucho la atención: ¿qué pasaría por la mente del testigo? ¿Miedo? ¿Indiferencia? Me pongo a pensar un poco sobre qué hubiera hecho yo en su lugar al momento de los hechos y aunque le doy y doy vueltas al asunto, estoy seguro que haría cualquier cosa, excepto, quedarme sentado fingiendo que no pasa nada. La indiferencia es el peor de nuestros obstáculos porque consiste en luchar contra nosotros mismos, pero es necesario sortearlo si pretendemos aspirar a una mejor sociedad.

Tuve la oportunidad de ver el video cuando el periodico El Mundo lo publico en su sitio web, es vergonzoso, pero lo es mas aun la disculpa estupida que dio el agresor a la prensa cuando se le cuestiono su proceder: “estaba borracho y no recuerdo” asi sin mas, sin darle mayor importancia al caso, tal vez la misma importancia que le dio la Juez en primera instancia. Es triste ver que no se les de la atencion necesaria a este tipo de casos, creo que una vez mas se demuestra la poca educacion que provee el Estado a una sociedad con respecto a la migracion, de manera que ante los cambios que se suceden en la misma, es facil achacarle todos los males a los inmigrantes y reaccionar de esta manera. Sin duda es mucho mejor prevenir que lamentar, ahora esperemos a ver en que termina todo esto una vez que se lleve a cabo el juicio.
Un saludo!

Antes que nada quiero saludar de nuevo y felicitar a todos por este regreso, espero que esta nueva etapa de Mundo Abierto sea de buen debate, de sobre todo de intercambio de ideas!
Y bueno, del tema, es una desgracia que existan tipos como éste catalan, y el tema de la migración, xenofibia, racismo y demas da para largas discusiones.
Creo que en todas las sociedades existen grupos con miedos, miedo al cambio, miedo a lo diferente, aunque esto sea bueno para ellos, en Latinoamérica tenemos grupos nacionalistas y de ultra-izquierda (o se llaman así, lo cual no concidero acertado) y en Europa derechas radicales nacionalistas, allí esta el caso de suiza y los últimos resultados electorales. Estos grupos se resisten a lo inevitable, que es la globalización y multiculturalidad. Fenómeno no inedito a nuestros tiempos, basta ver una película epica para darce cuenta, pero allí están, allí han estado y allí estarán, que remedio, tenemos que aprender a vivir con personas dominadas por sus fobias y miedos a lo diferente (aunque lo diferente sea lo constante en nuestras sociedades). Es ahí donde entra el estado, ¿que esta haciendo el estado español para controlar la migración?, ¿para integrar los nuevos migrantes?, o ¿tendra planes para conrolar brotes de violencia?. No olvidemos a francia en tiempos no muy remotos.
¿Y el debate social español, (o mundial) acerda de éste tipo de fenómenos? En verdad esta evolucionando y adaptandoce la sociedad española. Y hasta donde yo me quede, desgraciadamente por culpa del fundamentalisto, el camino a esa evolución no iba viento en popa, pero habia cosas rescatables. Pero para mi la gran interrogante de España, y de muchas otras sociedades es… ¿que hacer con estos grupos radicales? Y me refiero a los 2 bandos… =0(

Estoy de acuerdo con lo que comenta Alex en razón de que los grupos últras de otros bandos puedan empezar una espiral de vioencia, porque hay sectores españoles calificados como racistas sin serlo, pero aquí el problema es que para un ultra, sea español o inmigrante, el que piensa diferente siempre sera su enemigo, y la violencia es el recurso de los que no pueden convencer, o sea de los intolerantes. Y esos no distinguen, sean de donde sean.
Lo que tenemos que hacer es identificarnos como “tolerantes vs intolerantes” y dentro de cada bando puede haber diversidad de nacionalidades, religiones, sexos, razas, etc.

Un gusto estar por aquí de nuevo y un saludo a todos!!!!!!!!!!!

Un gusto volver a encontrarlos a todos por aquí, eso te demuestra Temoris, lo mucho que te queremos. Y para el video el titulo estuvo mas que bien.

De entrada ¡Felicidades a todos los que participamos en Mundo Abierto! ¡A Javi porque su post reinaugura este espacio y a Témoris por promoverlo!

Sobre la discusión…

Veo cuanto daño hacen los estereotipos, tanto por las consecuencias negativas y dolorosas para los estereotipados, como para los que los hacen suyos y no hacen un esfuerzo por entender que las diferencias no son per se amenazadoras, y que toda generalidad es ambivalente: así como puede acercarse a describir partes de una realidad, también tiene grandes grados de falsedad.

Cuanta cerrazón genera el creer que todo inmigrante es oportunista, que es el nuevo y el inmerecido competidor de los servicios públicos, de la riqueza social y del mercado. No es más que una actitud mezquina puesto que las condiciones de acceso son diferentes y el contexto es más desolador.

En el fondo está la falta de aceptación de que aquel inmigrante es un ser humano, con las necesidades de sobrevivencia de cualquier otro, que es una persona que busca trabajo como muchos, que su gran necesidad en un territorio sin redes sociales, familiares e institucionales de apoyo, le harían aceptar condiciones más denigrantes, que no en todos los casos será un real competidor en la medida que sus condiciones de acceso no sean las mismas, pero si será un generador de la riqueza que disfrutan unos cuantos, que tampoco será un oportunista de los bienes públicos del Estado puesto que éste no ha invertido en educación, salud, seguridad social, servicios públicos, y en la medida que permanezcan como clandestinos tampoco habrá inversión en su futuro.

Coincido con Mingus, hay violencia más sutiles, sin dejar de ser duras: la indiferencia estatal por falta de pruebas, y hay otras a flor de piel: la misoginia al desnudo, así como la xenofobia de este patán. Y aunque el proceso terminara en carpetazo, un Estado que verdaderamente quiera prevenir, educar, pudo haber colocado en el debate este hecho para que junto con la sociedad expresen lo que duele, escuchen a las partes que en este caso fueron vulneradas: mujeres, inmigrantes, españoles en general, ellos, sin indiferencia, podrían discutir a la luz de las diferencias por qué se sienten abusados y modular tanto los excesos de su angustia, como las posibles transgresiones de ciertos sectores.

Me parece Shango que el Estado en España había propuesto en el mando de Zapatero una legalización importante para los inmigrantes. Habría que releerla.

¡Saludos a todos!

Enhorabuena!! Estreno el espacio con mi primer comentario y con el ánimo de que vengan muchos más. Buen tema para arrancar Javi.
Desde luego no hay mucho que añadir en cuanto a la indignación que genera el video, pero sí tendría un par de observaciones. La primera: si como dice Javi, este es un hombre que posiblemente golpea o golpeará a su mujer, creo que el haber elegido a la chica como víctima obedece en primer lugar a su condición de mujer y después a su condición de migrante. El chico impávido era argentino y contra él no se fue, como bien lo señala Javi.
Rescato esta observación porque en los comentarios no hubo ninguna referencia al género como un factor para la agresión. En el video no predomina el racismo, sino la misoginia: el tocarle un seno a la chica, el jalarle el pelo, son señales muy claras.
Sin dejar de lado el aspecto xenofóbico, ¿cuántas veces la violencia intrafamiliar cotidiana se escuda bajo un “estaba borracho, no recuerdo”?

Tendría una pregunta más, porque ignoro cómo funciona el mecanismo en España. Suponiendo que el testigo impávido también fuera indocumentado, ¿hubiera tenido alguna garantía para declarar sin ser detenido y deportado? Yo vivo en California y muchos inmigrantes indocumentados no denuncian las agresiones en su contra por temor a una deportación.

Saludos a todos!!

Me parece muy acertado destacar el rol de la misoginia, como hace Chilangelina. Aunque por lo que se ve en el video parece que el tipo no reparó al principio en los demás pasajeros del vagón, tardó en fijar su atención en la chavita y tenía al argentino detrás (por lo que parece que no pudo saber si era un inmigrante o no, además de que muchos argentinos se disimulan bien en la soc española), su conducta sugiere a una persona que escoge a quien luce vulnerable para hacerlo víctima de su abuso: una mujer, físicamente pequeña, de escasa edad, inmigrante. La reacción de la chica, más bien pasiva (y la inacción de los demás que pudieran estar en el vagón –sólo vemos a uno), solamente lo animó a ejercer con mayor descaro y agresividad su violencia.

El tipo dice no ser racista. Lo evidente es que da el perfil de un racista y un macho típicos: un cobarde bueno para nada que encuentra en las personas vulnerables una oportunidad para aliviar su frustración.

La última vez que fui a Madrid, en mayo, había un clima de represión en general y de persecución contra migrantes en particular. En mi Lavapiés extrañado abundaban los operativos policiacos que hostigaban a los migrantes. Si yo viviera allá sin papeles en regla, me lo pensaría mucho antes de ir a denunciar nada.

Abrazos y besos!


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